Bien, Bien, Bien.
No sé exactamente en qué mierda me metí de nuevo. Ni porqué estoy aquí. Todo iba a la perfección en el club,habíamos logrado pasar, pedimos unos tragos. Max y André estaban con unas chicas realmente lindas y yo no pude acompañarlos porque ella estaba ahí nuevamente. Esa hermosa chica que me había cautivado en el metro.
No esperaba encontrarla de nuevo y tan pronto. Me preguntaba cómo es que había llegado a ese lugar. No parecía ser una mujer amante de la noche. Parecía del tipo chica buena que no se mete en ningún lado, ni en problemas, la clase de chica que se la pasa en su casa leyendo un libro o viendo tele. Sin duda podía enseñarle una cosa o dos. A divertirse y pasar una buena noche.
Ella se había adentrado a una de las habitaciones privadas y mi curiosidad llegó a su limite. Tenía que saber que clase de chica era. Buena o mala debía volver a hablar con ella. Me quedé esperando en una de las mesas cercanas, ya había tomado un asiento y bebido dos tequilas sin dejar de ver aquella puerta. Esperé casi cuarenta minutos preguntándome ¿cuándo iba a salir?, ¿Qué estaría haciendo allá dentro? Por fin había salido y se fue rápidamente del lugar en dirección a la puerta trasera.
-¡Oh maldita sea!- tiré un poco de mi trago con sorpresa y me dispuse a perseguirla.
-Disculpe caballero, ¿no pagará lo que acaba de beber?- preguntó el mesero tratando de detenerme.
-Lo siento, ve aquellos sujetos de ahí.- dije mientras señalaba a Max y André, los cuales estaban muy entretenidos con ese par de hermosas chicas a las que acababan de conocer.- vengo con ellos.- contesté, aunque el mesero no estaba satisfecho con mi respuesta, así que les grité a ambos, ellos me escucharon y le hicieron señas para que me dejara ir. Les mando un beso como una de mis payasadas, y salgo corriendo detrás de ella.
Estaba afuera, el frío era intenso y estoy arrepentido por haber dejado mi sudadera dentro, pero no podía regresar, corrí por toda la calle, la cual estaba solitaria, no daría marcha atrás. Además pensé que no podía pasarme nada y que no tenía nada que temer, es más, debía asegurarme que aquella chica estuviera a salvo. Ninguna mujer puede estar tan tranquila en un lugar así, sin que algo malo pase.
Vi un hombre justo en medio de la calle, no le tomé importancia y avancé. Seguí mi camino, ¿cómo es posible que la chica ya no esté?, ¿qué atajo habrá tomado?, ya era como para que hubiera dado con ella. De pronto vi como comenzaba a seguirme, no podía ver su rostro, estaba cubierto con un cubre bocas y portaba una sudadera y pantalón negro. Todo en él era sospechoso y pensé que seguramente querría robar mi dinero. Me di vuelta de inmediato para acabar con todo esto de una vez, creo que ese fue mi primer error, el pensar que solo era un idiota que quería quitarme mi celular.
-Bien... escucha, sé porqué estás aquí. Esta bien. Puedes tomar mi dinero, no es mucho tan solo son 20 euros y puedes tomar mi celular. Es muy viejo, así que solo te servirá para hacer llamadas.- respondí sin titubeos, no era la primera vez que me robaban.
Aquel sujeto, no me contestó y se aproximó poco a poco a mí, ahí supe que algo no andaba bien.
-¿Qué diablos te pasa?, ¿por qué no contestas?- pregunté nervioso, conforme avanzaba pude ver su rostro iluminado por los postes de luz con mayor detenimiento y al ver que estaba lleno de sangre y que su respiración agitada no era la de un sujeto normal caí en cuenta de que necesitaba hacer sólo una cosa... correr por mi vida.
***
André y Max seguían en el club con las chicas. Ambas fueron por unos tragos a la barra y los dos jóvenes se quedaron a solas.
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Carmesí
FanfictionEsta es la la historia de Luka Couffaine, un chico bastante atractivo y muy divertido. Todo en su vida es genial, músico en una banda, chicas por montones y amigos con los que siempre puede contar, sin embargo, los demonios de su pasado vuelven a ap...