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Ncentineo: Vancouver 🧡🌅

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Ncentineo: Vancouver 🧡🌅

❤️700k💬340k

@___paiz: te extraño mucho, vuelve ☹️♥️

@alexisren:🧡

@stassiebaby: lindisimo amigo💕

@kathykat: vuelve que tu sobrino está apunto de nacer 😇💗

@ncentineo: te extraño más bebé @___paiz☹️❤️, @kathykat cuando nace ? 🤭

@kathykat: entre mañana y el lunes pero el domingo ya estaré hospitalizada ☹️❤️

@ncentineo:omg @kathykat ♥️ tratare de estar lo más antes posible , me dieron vuelo el lunes 💕

@ncentineo:omg @kathykat ♥️ tratare de estar lo más antes posible , me dieron vuelo el lunes 💕

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Alexisren: Vancouver 💕
❤️500k💬desactivados

NARRA NOAH

Mensajes entre Noah y Alexis

Noah:
Hey trata de hacerlo no tan notorio de que estamos en la misma ciudad
y de que nos estamos viendo

Alexis :
Uy esta bien y que le dirás a tu novia al respecto

Noah :
Decirle el que ?

Alexis:
Ay noah hace bastante tiempo nos conocemos, fuimos novios a los quince
Y ahora que nos vimos es inevitable no sentir algo
Por eso me pediste que nos juntáramos estos días que tienes libres

Noah :
Amo a ___ la amo como no imaginas
Es el amor de mi vida

Alexis :
Pues estamos en el mismo hotel
No pierdes nada con intentarlo;)

Alexis envió una foto

Noah : Mierda,  no iré Pero igual cual es tu cuarto ?

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Noah :
Mierda, no iré
Pero igual cual es tu cuarto ?

Alexis: 350

Noah: okey 

Bueno, Alexis fue una ex bastante importante para mí. A los 14 fuimos novios, y fue la primera chica con la que tuve algo real. Ella fue mi primer amor, mi primer todo. A los 17, su familia tuvo que mudarse por el trabajo de su papá, y así, sin más, nos separamos.

Esa noche, después de un par de copas y de quedarme demasiado tiempo pensando, sentí la necesidad de verla. No para buscar algo más, sino para cerrar bien todo aquello que quedó pendiente.

Subí a su habitación y toqué la puerta. Cuando abrió, me sonrió como si el tiempo no hubiera pasado.

— Hola —dije, algo nervioso.

— Ya era hora —respondió ella con una sonrisa traviesa, y me hizo pasar.

Nos sentamos en el borde de su cama. Al principio hablamos de cosas superficiales: amigos, familia, estudios. Pero poco a poco, la conversación se volvió más profunda.
Hablamos de lo mucho que habíamos cambiado... o tal vez, de lo mucho que seguíamos siendo los mismos en algunas cosas.

— Después de ti —me dijo de repente, mirando sus manos—, sólo estuve con mujeres.

La miré sorprendido, pero sin juzgar.

— Me sentía más segura así —agregó con una media sonrisa—. No era lo mismo. Nunca fue igual que contigo.

Me quedé callado, sin saber qué decir. No era el tipo de confesión que uno esperaba oír, pero sentí que era importante para ella contarlo.

Se hizo un silencio. Uno de esos silencios cargados de recuerdos.
Y entonces, sin aviso, ella se acercó y me dio un beso suave, dulce, lleno de nostalgia.
No fue un beso de pasión, sino de despedida. De agradecimiento por lo que alguna vez fuimos.

Y de pronto, todo regresó a mi mente como un flashback:
Los dos corriendo por el parque, riendo como tontos. Ella subiéndose a mi espalda, gritando que era su "caballito". Nuestro primer beso bajo la lluvia, torpe y perfecto. Las promesas de "siempre" que nos hacíamos sin saber que todo puede cambiar. Nuestra primera vez haciendo el amor, recuerdos únicos que jamás se olvidarán.

Volví al presente, al cuarto silencioso, al beso que había terminado.
Me separé con cuidado.

— Alexis... —murmuré, con el corazón apretado.

— Lo sé —dijo ella, bajando la mirada—. Tienes novia. No quiero meterme en eso. Solo... quería recordar por un segundo cómo se sentía.

— Siempre vas a ser especial para mí —le aseguré.

Ella sonrió, pero esta vez, con un poco de tristeza.

Mientras me acercaba a la puerta, Alexis me detuvo de nuevo.

— Oye... escuché que vas a Miami.

— Sí, en unos días —contesté.

— Estaba pensando... tal vez podría ir también. Pero no como eso, ¿ok? Solo... como tu amiga. Quiero ver qué tal son las fiestas allá —dijo, tratando de sonar casual mientras me daba un pequeño codazo.

Me reí, negando con la cabeza.

— Puedes ir... pero no me busques todo el tiempo, ¿eh?

— Trato hecho —sonrió.

Nos miramos una última vez. Era un adiós y un nuevo comienzo, todo en uno.

Ya estaba girando el picaporte para salir cuando ella, impulsivamente, se acercó y me dio otro beso.
Este fue diferente, rápido, pero cargado de algo que no supe nombrar.
Me quedé unos segundos en silencio, mirándola, sintiendo cómo mi corazón se aceleraba.

— Por si acaso —dijo ella con una sonrisa pícara.

Cerré la puerta detrás de mí, bajando las escaleras con mil pensamientos en la cabeza.
Ahora no podía dejar de preguntarme qué iba a pasar si realmente nos encontrábamos en Miami.
Y peor aún... si de verdad quería que nada pasara.

INSTAGRAM (noah centineo y tu)Historias para obsesionarse. Descúbrelo ahora