Hace mucho tiempo un clavo estaba en un taller, el era el último de su caja, ya que sus antiguos compañeros habían partido hacia otros lugares para cumplir su misión vital, el clavo se sentía muy solo, y el sentimiento empezó a aflorar en su cuerpo enmarroneciendose de óxido, quizás por la tristeza, quizás por el tiempo, quizás por la humedad de sus lágrimas ante tal soledad, hasta que de ese sentimiento oscuro afloró un ápice de esperanza de salir de ese lugar de depresión, por una grieta que apareció sin mas, la cual él se esforzaría por agrandar para explorar mundo y quizás hacer algún amigo y no estar nunca más solo.
Hace no tanto tiempo había una pequeña muñeca con una larga cabellera dorada y un precioso vestido de florecillas y colores muy vivos, unos manitas pequeñas de ropa color carne, y una blanda carita aunque con muchas marcas del paso del tiempo y del uso de esta, solo tenia un pequeño defecto el qual es que entre el ombro y el tronco del cuerpo estaba deshilachada y estaba a punto de caersele el brazo, por lo que su propietaria decidió dejarla olvidada en el rincón más hinóspito y oscuro de su habitación, el tiempo fue pasando y sus ropas quedaron manchadas por el polvo, su preciosa y blanda cara quedó marcada por el voraz azote del tiempo y las oscuras garras de la soledad, su ombro deshilachado ahora parecía carcomido por una cangrena de ropajes rotos y saliba de algún roedor, su depresión parecía ser como el universo, estaba en constante expansión hasta que el áspero y a la vez agradecido momento en el que esta muñequita decidió salir de aquel pozo de desesperación y arrancarse ese nudo de la garganta de una vez por todas, aventurandose a buscar nuevas experiencias alejadas de esa monótona dependencia de alguien que en un pasado tuvo el valor de llamar amiga.
Un hombre andaba por una casa abandonada, muy antigua, la cual parecía haber albergado en ella una familia de dos personas, de un padre carpintero y de una inocente niñita amante de las florecillas y los colores vivos, pero que por lo visto tuvieron que abandonar el lugar, es posible que por gusto, quizás por problemas económicos o tal vez por temas más oscuros, pero la cosa es que esa casa ya no tenía vida, solo algún mueble bufado por la humedad y paredes con moo.
El hombre buscando algún objeto reutilizable en ese sitio, pasó por delante de una mesita a la cual no le prestó atención, ese fue un grave error, ya que ahí había iluminada por una tenue luz de luna, una muñequita de ropa antigua algo deshilachada y tocada por el tiempo pero muy bella , y un viejo clavo oxidado y torcido a su lado, ambos objetos permanecían inertes en el lugar pero a la vez daba la sensación que hubieran vivido una preciosa historia ya que estos se veían más bellos que nunca pese a sus supuestas imperfecciones.
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Historias
Short StoryAquí irán diferentes historias cortas, las cuales no tendran que ver la una con la otra. Es decir, que aquí iré añadiendo cada tanto más historias que vaya haciendo.
