[UNO: xanny]

4K 198 11
                                    

Extrañaba el ruido de Nueva York, que era tan fuerte que apenas podías oír tus propios pensamientos

¡Ay! Esta imagen no sigue nuestras pautas de contenido. Para continuar la publicación, intente quitarla o subir otra.

Extrañaba el ruido de Nueva York, que era tan fuerte que apenas podías oír tus propios pensamientos. Pero en La Push no se escuchaba ningún otro sonido que el viento contra las ramas y la ventana, y cada tanto se podía escuchar un auto a lo lejos. La nueva casa se encontraba en medio del bosque con la casa más próxima a un kilómetro y medio, el alrededor solo estaba conformado por árboles tan altos que apenas dejaban pasar unos rayos de luz. Podía gritar y nadie me escucharía, quizás eso es lo que atrajo tanto a mi padre, además de su bajo costo por tener solo dos habitaciones, una cocina y un baño. Era realmente desesperante la quietud y tranquilidad que poseía esa tierra; mi ansiedad sobresalía entre todo el ambiente mientras fumaba un cigarrillo para calmar los nervios.

Hoy era el primer día de colegio. Gracias a un tal Uley, un viejo amigo de madre, mi hermano menor había conseguido una bacante en el colegio de La Push, pero lamentablemente yo tendría que asistir a la secundaria de Forks, el pueblo vecino, debido a que no había más lugares disponibles en la de La Push ya que las clases habían comenzado un mes atrás. No se sentía bien separarse de mi hermano, sabía que Tony me necesitaba y yo a él; no estaría tranquila sabiendo que no se encontraba en el mismo instituto que yo, que no estaría allí para protegerlo si lo necesitaba, pero no quedaba otra opción.

El fuego del cigarrillo quemó las puntas de mis dedos y fue entonces cuando me di cuenta de que había estado tan ensimismada en mis pensamientos que apenas había lo fumado. Lo apagué con borde de la ventana e hice mi mejor intento de empujar el humo hacia afuera del cuarto ya que mi padre se enojaba cuando fumaba en la casa. Me acerqué al fino colchón en el que mi hermano dormía y le corrí el cabello que caía sobre su rostro mientras apretaba un poco su hombro para despertarlo. Él me abrazó y yo no tuve otra opción que aceptar la muestra de cariño, soltando una pequeña risa.

"Ya salió el Sol, Tony" dije, mientras me separaba y tiraba de sus pequeños brazos para sentarlo. Él gruñó con los ojos aún cerrados y pasó su mano sudada por su cara, cuya parte inferior se encontraba llena de saliva seca.

"¿Y qué? ¿Quieres que hagamos fotosíntesis?"

Le golpeé la cabeza suavemente y le ordené que fuera al baño a lavarse, cosa que acepto luego de un par de amenazas de mi parte. Me dirigí a la cocina mientras recogía las botellas de cerveza vacías que se encontraban tiradas por todo el suelo y la tire dentro de una bolsa de basura. Por lo menos hoy mi padre no se había dormido en el sillón, eso nos salvaba de los gritos que recibíamos Tony y yo cada vez que lo despertábamos intentando salir de la casa. Recogí mi cabello mojado en una cola de caballo y entre al cuarto a cambiarme, vistiéndome con un vestido negro corto, unas medías finas del mismo color, unos borceguíes desgastados marrones y una campera de cuero negra. Supongo que mi estilo se podía describir como 'vestimenta de una joven oscura y retorcida', con un simple mensaje: 'no me molestes'. Los múltiples aros en mis orejas y el piercings en mi nariz tampoco ayudaba con formar una apariencia agradable, pero ese no era mi objetivo.

✨ 𝖒𝖞 𝖘𝖙𝖗𝖆𝖓𝖌𝖊 𝖆𝖉𝖉𝖎𝖈𝖙𝖎𝖔𝖓 (paul lahote/jasper hale) Donde viven las historias. Descúbrelo ahora