Draco y Harry charlaron durante una hora, sin parar y habían tocado temas que iban más allá del libro, que no importaban. Ellos solo querían que esa conversación no se acabara jamás, se habían escapado de la clase de Snape y pararon en el bosque prohibido—idea de Draco por supuesto—, no quería que nadie lo viera con Potter y divulgara el rumor de que eran amigos o tal vez algo más.
Draco escuchaba atentamente a cada palabra que Harry decía, le gustaba escucharlo hablar de algo que apreciaba tanto y que le apasionaba, se imagino por un segundo a su platónico hablando con ese entusiasmo sobre él y una pequeña sonrisa aventuro por la comisura de sus labios. Harry en cambio, se había entusiasmado más de lo que quería y se abrió plenamente hacia Draco, aunque había veces en que unas miradas furtivas le mostraban al rubio enfocado en lo que decía, al menos era lo que él pensaba, pero Draco solo estaba concentrado en la forma en que Harry se emocionaba.
Lamentablemente para ambos, se tenían que separar y se fueron cada un por su lado sin mirar atrás, Draco se fue a su habitación con una sonrisa que nunca mostraba a los demás y Harry se reunió con sus amigos en el comedor.
—¿Dónde te metiste Harry? Snape esta furioso porque te salteaste su clase. —dijo Hermione con tono de madre molesta que solía tomar con sus dos amigos.
—Es injusto, el niñito de Malfoy tampoco estaba, y Snape no dijo nada sobre eso. —dijo Ron furioso.
—Ya sabes como es con los de su casa Ron —le replicó Hermione y miro nuevamente a Harry—, y bien... ¿qué estuviste haciendo?
Harry se puso nervioso, nunca fue bueno mintiendo a sus mejores amigos.
—Fui con Hagrid —al instante se dio cuenta de lo que decía, Hagrid ni siquiera estaba en Hogwarts—, perdón, quise decir que fui a la casa de Hagrid.
—¿Para qué? —le preguntó Ron con la boca llena de comida.
—Dios, Ron ¿cuándo aprenderás modales?
—¡Cállate, te pareces a mi madre! —y ese fue el pie de la discusión que llevo a ambos a olvidar el interrogatorio que le hacían a Harry.
Harry dijo que iría a la biblioteca un rato a estudiar, algo que le pareció completamente extraño a Hermione, su amigo nunca quería ir a la biblioteca, en cambio Ron seguía ocupado con su comida y casi no le presto atención.
—Ron... —Hermione le hablaba a Ron pero este parecía estar concentrado en su comida— ¡Ron!
—¿Qué? —dijo malhumorado el pelirrojo.
—¿No crees que Harry está actuando extraño? —afirmo Hermione más que preguntando.
El pelirrojo la miro con desdén— Harry siempre actúa raro, es Harry.
La chica apoyo su rostro sobre su palma mirando a las personas que estaban en el comedor y sin querer hacerlo, vio a Malfoy observando su grupo de amigos, como si estuviera buscando a alguien. Su cara demostró frustración ¿o decepción? no estaba segura. En ese preciso instante el chico rubio se paro de su asiento y despidió a los que lo rodeaban para salir rápidamente del comedor.
Velozmente sus sospechas se conectaron, las sospechas de que Draco seguiría a Harry le parecían obvias. Fue hacia la sala común de Gryffindor y subió al cuarto de los chicos, por suerte no había nadie que la hostigara con preguntas a las que no sabría como responder, y busco la capa de invisibilidad de Harry, ella le había dicho miles de veces que la pusiera en un lugar seguro por si alguien quería robársela y en ese momento agradecía que no le hiciera caso.
En el camino hacia la biblioteca, Hermione revisó que no había nadie en los pasillos y se puso la capa justo antes de entrar en la biblioteca. Parecía que estaba desierta y que no había nadie, pero se podía oír unas risas que trataban de ser calladas por los mismos que reían. Hermione se fijo de que la capa la cubría completamente y se acerco lentamente hacia el origen de aquellas voces, su pulso aceleraba al mismo ritmo en el que aumentaban las voces masculinas. Asomo su cabeza y su estomago toco el suelo, no eran ni Draco ni Harry... solo eran los gemelos Weasley. Hermione no sabia si sentirse en paz o decepcionada.
Unos minutos antes de que Hermione llegara e incluso antes de que los gemelos Weasley se quedaran en la biblioteca. Harry estaba en el mismo lugar que había estado en la noche anterior, sus pensamientos eran toda una red entre si, se sentía confundido. Toda su vida había dicho que Malfoy no valía la pena para tener una amistad, y ahora hacia todo lo contrario a su palabra.
Fue a la biblioteca porque era el lugar más tranquilo que podía haber en Hogwarts, y eso pensó Draco también, pero no iba por la tranquilidad, iba por Harry. Pero cuando llego se dio cuenta de lo que estaba haciendo, estaba acosando a Potter. Se sintió estúpido y camino de vuelta sus pasos, justo antes de salir escucho su nombre.
—¡Malfoy! —reconocería esa voz en cualquier lugar.
Fingiendo que no sabía que estaba ahí Draco dijo— ¿Qué sucede Potter?
Harry se quedo sin palabras, lo había visto y lo llamo sin querer hacerlo. Draco se acerco con una sonrisa altanera y se sentó junto a Harry en la mesa que estaba en el medio de las dos estanterías que habían organizado la noche anterior.
Harry no se sentó y se apoyo en la mesa mirándolo, mientras Draco ojeaba un libro muggle Hamlet del mismo autor del libro que había leído en la madrugada. Un silencio incomodo se formo entre ellos, pero Draco no se daba cuenta.
—Es un libro interesante —dijo Harry para romper el hielo.
—Shakespeare es demasiado... pesado —le replicó Draco levantándose de su silla.
Harry visiblemente ofendido sobre la critica a su escrito favorito lo miro molesto— ¿Cómo puedes decir eso?
Draco se rió de la reacción de Harry e hizo que el también se riera, el silencio volvió a formarse.
—Ya sabes, es un poco intenso en lo que se refiere a sentimientos. —Pronunció Draco mientras miraba intensamente a su compañero.
Dentro de la cabeza de Draco todo daba vueltas, su corazón latía a mil, sus maños temblaban pero Harry parecía no notarlo. No lo pensó un segundo más, se acerco a Harry decididamente y lo tomo por la cintura y lo miro fijamente a los ojos para esperar una reacción, cualquiera la que sea pero Harry no demostraba nada. Se quedo hecho una piedra, se podría hacer pasar por un muerto si no fuera por la respiración que golpeaba suavemente los labios de Draco y el brillo en sus ojos.
Draco no sabía que dentro de Harry sus sentimientos peleaban unos contra otros, su cerebro se apago y espero que Draco haga algo.
El rubio se separo abruptamente del chico, como si diez mil voltios lo hubieran electrocutado, totalmente avergonzado por como actuó, no pudo ni quiera ver a los ojos a Harry y se quedo viendo el suelo mientras se marchaba lentamente. Harry ni siquiera lo detuvo, lo que le rompió el corazón una vez más a Malfoy.
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A Beautiful Lie ;drarry;
RomantikEl quinto año para el "Trío de oro" ya había empezado, pero sus grandes esperanzas de poder ayudar a la Orden del Fénix desde Hogwarts se habían apagado como una vela cuando se extingue, esa vela fue apagada por Dolores Umbridge y la Brigada Inquisi...
