Ivy McAllen

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Mi nombre es Ivy McAllen, soy hija biológica de Grace Roseblack y no tengo padre, no lo he conocido hasta el momento y la verdad que no me a hecho falta; tengo 13 años, soy una especie rara de vampiresa y pues...soy hermana de Whitney y de La Loca.

No soy hermana biológica de ninguna de las dos, pero es como si lo fuéramos, Whitney a estado siempre en mi vida y a sido ella la que nos a cuidado a mí y a La Loca cuando murieron mi madre y los padres de ella, podría decirse que a sido mi segunda madre, pero yo no la considero así, para mí somos hermanas y no está a discusión.

Vivió en constante movimiento ya que como dije soy especie rara de vampiresa, tengo las habilidades de una vampiresa, pero a diferencia de una vampiresa comun no necesito beber sangre, por lo menos no con frecuencia. Soy así debido a que en una ocasión Whitney nos hizo una pequeña transfusión de su sangre a mí y a nuestra otra hermana, y nosotras obtuvimos ciertas... habilidades, pero nada relevantes al lado de las que posee Whitney.

Conozco la mayoría de los colegios de magia en el mundo, ya que he estudiado en la ellos, también por ende sé hablar varios idiomas (es muy útil para insultar a la gente sin que entienda mi maíz)

Tengo pocos amigos, ya que soy muy selectiva con mis amistades, a parte de que, eso de estar en constante movimiento no te permite establecer lazos fuertes de amistad, pero no me quejo estoy conforme con los
amigos que tengo y con la rara familia que tengo, a excepcion de Albus, con el no me llevo para nada bien, derecho ninguna de nosotras se lleva bien con él ni el con nosotras, pero aún así tampoco nos tratamos mal ni nada, por qué sabemos que lo mejor es ser aliados a ser enemigos.

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Me encontraba caminando cerca al Lago Negro cuando lo vi, era la minicopia de Nathaniel, a excepcion de sus ojos y su ceño, estos en definitiva eran de Nathaly. Estaba caminando junto a sus amigos que sin duda debian ser los hijos de los Malfoy, Goyle y la hija de los Parkinson, todos ellos minicopias inegables de sus padres.

Quería acercarme, pero algo me decía que no era lo mejor, una especie de presentimiento, y lo mejor era hacerle caso a eso presentimiento; así que seguí de largo y me fui hasta una de las orillas del Lago Negro y recargue mi espalda en un árbol cercano, después de un rato decidí cerrar los ojos y desfrutar de esa sensación que traían consigo la brisa y los sonidos provenientes del Lago. Me quedé así durante un largo rato, hasta que sentí como algo o más bien alguien se acercaba a mi, y ese alguien trataba de ser sigiloso, pero lamentablemente para el tengo un gran sentido de la audición. Deje que esa persona se acercara, quería ver qué haría exactamente, sentí como acercaba su mano para tocarme, lo cual era mala idea, muy mala a decir verdad, 1... Hago una mueca para ver si así retrocede su mano, 2... La mano está más cerca y corta parte de la brisa, 3... La mano está demasiado cerca, ¡ya no puedo más!

...

Tres segundos... Tres segundos fueron los que me tarde en derrumbar a esa persona y poner mi brazo en su cuello cortando su respiración.

<<Demasiado fácil>>

<<Espera... Esta persona huele raro, su sangre huele raro, parece...>>

Abrí mis ojos que habian permanecido cerrados hasta ahora y le vi... Ojos verdes con un poco de azul, piel pálida y esa sonrisa

<<Nathaly...>>  me dijo mi mente, pero luego vi ese cabello negro.

– ¿Nunca te han dicho que es de mala educación molestar o interrumpir el sueño de otra persona? – le pregunté a Theodoro con un deje de fastidió, a lo cual el simplemente señaló mi brazo en su cuello ¡Se me olvidaba! Estoy cortandole la respiración, bueno se lo merece, pero no debo de hacerle daño, así que... Quite mi brazo y mi peso de encima de él y me volví a recostar en el árbol

– ¿Nunca te enseñaron que es malo asfixiar a alguien? – me dijo en respuesta a mi pregunta

– Es de pésima educación responder una pregunta con otra – le dijo con mi mejor cara de indignación y mal humor – aún así... Respondiendo a tu pregunta no, jamás me enseñaron eso, de donde vengo o lo haces tú o otra persona te lo hará a tí.

– Yo... ¿¡Pero en que clase de lugar te criaste!? – preguntó/ gritó mientras yo solo miraba al Lago – Perdón... Eh ¿Cómo has estado?

– Bien, supongo... Theodoro escuchame bien, Nunca en tu vida vuelvas a hacer eso ¿Te ha quedado claro? – le dije totalmente seria a lo cual el solo asintió se quedó callado – Theo yo... ¿Cómo has estado tú? – No iba a pedir le perdón, por qué simplemente no podía hacerlo, me volteé a mirarlo por primera vez desde que comenzamos a hablar al ver que no respondía

– Lideando con todo lo que me has dicho y con todo – dijo mientras soltaba un gran suspiro – ¿Sabes? Siempre supe que había algo que no sabía de mamá y mi padre me lo ocultaba, pero jamás pensé que fuera algo así... Gracias por no mentirme y decirme la verdad

<< Técnicamente no deberías de darme las gracias a mí sino a Whitney>> pensé

– De nada, supongo... – dije un poco incómoda, la manera en que me miraba era muy extraña, demasiado.

– ¿Puedo preguntarte algo... Bueno algo varias cosas? – me dijo de manera tímida a lo que yo respondí con un seco asentimiento.

– ¿Qué hay de tu familia?¿Por qué eres tan retraída?¿Por qué comes tan poco? – Wow este chico es muy curioso.

– Toda mi familia está muerta... O bueno por lo menos la biológica, no soy retraída simplemente no soy muy buena socializando y no como poco como bien, yo diría que muy bien – dije lo último mirándolo mal ¡El no es nadie para juzgar mi alimentación!

– Ummm... Ok

– Cállate y observa – le dije mirandolo fijamente y señalando el lago, al ver que iba a abrir la boca, así que cerró la boca y miro el lago. Frente a nosotros un espectáculo hermoso aunque un poco subrelista era llevado a cabo, los tentáculos del Calamar gigante se movían fuera de la superficie, mientras el sol que se reflejaba en el lago e iluminaba los tentáculos haciendolos ver de un forma muy especial todo esto acompañado del sonido de la brisa y los ruidos provenientes del lago.

– ¿Sabes serpiente? Deberías aprender a hablar menos y observar más, te estás perdiendo de muchas cosas fantásticas por no hacerlo – le dije susurrándole al oído, para después pararme y encaminarme hacia el interior del castillo.

– ¡Lo tendré en cuenta! – gritó cuando me encontraba lo suficientemente lejos para que fuera necesario que gritara. En respuesta yo levante la mano en gesto de despedida y seguí mi camino hacia el interior de castillo...

N/A
Bueno aquí es mi querida Ivvy McAllen (la verdadera) sé que quizás y se pregunten por qué narro ella esté capítulo y la razón es sencilla, el libro será narrado por tres personas que son Whitney, Ivvy y otra persona que conocerán más adelante. Sin nada más que decirles

Sin nada más que decir
Madame LeFay  cambio y fuera
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La elegida de los diosesDonde viven las historias. Descúbrelo ahora