Capítulo 6

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Las personas dentro de la taberna seguían bebiendo como si no hubiera un mañana.

Anastasia y Arling cargaban a los muchachos en sus hombres ya que fueron debilitados por el alcohol.  Tenían la cara demasiada pálida, al parecer era la primera vez que tomaban demasiado.

Aby junto con las otras chicas decidieron quedarse en el gran bosque que separaba a las dos naciones.

-Hagamos una fogata -comentó la chica del gran escudo con una gran emoción.

-Podría  ser buena idea, pero, no dejaré que tu la enciendas; suficiente con la gran lluvia que provocaste antes -expresó Angela con demasiada ira -sabes que no me gusta cuando causas un problema así. Por tu culpa perdimos contacto con nuestra líder -proseguía comentando mientras se acercaba a unos árboles que estaban cerca.

-Hey, tranquila -intervino Andy dando un golpe en el pecho a Angela -es culpa de todos y lo sabes.Comenzando contigo, sabes que es tu responsabilidad estar al pendiente de ella  ya que es la más joven del grupo. No puedes culparla de esa manera. O acaso no recuerdas los errores que cometías cuando entraste por primera vez al escuadrón del reino. Todas las personas cometemos errores lo importante es aprender de ellos. Nosotros que somos un poco mayores debemos ayudarle.

-Perdón por haberte gritado pequeña -comentó la muchacha acercándose brevemente a los hombros de Aby.

-No hay problema. Ahora solo quiero que me ayudes con la fogata ya que me estoy muriendo de frío.

En esos instantes Angela dió un gran salto. En pleno aire sacó sus afiladas navajas y cortó varias ramas de árboles dando varios giros.

-Listo, aquí tienes la leña -expreso Ángela señalando los pedazos de madera que había cortado en ese momento.

La pequeña estaba sorprendida por lo que acababa de pasar. En ese momento se acercó a Andy para que encendiera la fogata.

-La leña está lista, pero, al parecer nadie de nosotras domina conjuntos del tipo fuego.

Las muchachas se miraban entre sí con mucha risa ya que era verdad lo que habían mencionado. Ninguna de las tres conocía conjuros de ese tipo.

-Alguna vez había escuchado que puedes encender una fogata frotando fuertemente dos pedazos de madera -comentó la pequeña.

-Si es por cuestión de fuerza puedo hacerlo yo -intervino Ángela -ahora pásame los trozos de madera.

En ese momento la chica comenzó a frotar los pedazos de madera de una manera muy acelerada y en efecto consiguió hacer fuego.

Las muchachas se pusieron muy felices ya que pudieron solucionar el problema.

-Ya no tengo frío, pero ahora tengo un poco de hambre -expresó Aby entre risas.

-Eso es mucho más fácil aún -Angela lanzando una de sus cuchillas a un árbol de manzanas consiguió dar a una. Con un chasquido de dedos consiguió que vuelva su arma junto con una manzana en la punta. Se acercó a Aby y comentó - para ti.

-Muchas gracias -respondió la pequeña con un gesto de dulzura -ahora debemos descansar porque mañana debemos encontrar a nuestra líder y proseguir con la aventura.

Las chicas se acostaron en las hojas. No era la mejor del mundo pero estaban a salvo y juntas que era lo más importante.
Las muchachas finalmente se quedaron dormidas con el acogedor calor de la fogata.

El Séptimo Anillo Donde viven las historias. Descúbrelo ahora