Kyle. Dijo el chico a sus espaldas.
Era moreno y su pálida piel afirmaba las sospechas de Zoe.
No había salido mucho de Gales.
Zoe. Murmuró ella, incorporándose mientras se desprendía de la arena.
¿Nueva?
Sí.
Encantado de conocerte.
Y se marchó, llevándose con él el color de la mañana.
