Mi nombre es Sun, bueno, ese solo es un apodo o una manera cariñosa de llamarme, como ustedes lo digan, soy Taiyō (que significa sol en japonés) Ishikawa Abbadie, tengo decendencia japonesa de parte de la familia de mi padre y francesa de mi madre, herede el cabello rubio y ojos esmeralda de mi madre, curso segundo grado de secundaria, pronto cumplire 14 años, no soy muy alto, mido 1.60.
Hoy me encuentro en la escuela, recientemente llegué y me han dado una falta, suelo llegar tarde, soy muy conocido por eso. Las clases comenzaron, y aún que debería hacerlo, no pongo atención a las clases debido a que me distraigo fácilmente, me pierdo en mis pensamientos, debería hacer algo al respecto o muy pronto reprobaré, algo que no quiero, nadie quiere.
Trate de poner atención a la materia de álgebra pero está me aburre y me estresa, cambie mi vista del pizarrón a la ventana, a fuera, hay un jardín muy lindo y los del club de jardinería plantaron flores, son muy lindas, ¿es tan raro que me gusten las flores? ¿A un chico?, Son tan coloridas, su textura es suave al contacto y me agrada su aroma, me encanta como adornan el pasto verde de la escuela y de cualquier entorno.
Rápidamente el timbre sonó, era receso, ¡valla!, me sorprende el tiempo en que me pierdo y vago en mi cabeza. Salí con Yuki y nos fuimos a sentar a una mesa del comedor, Kate se quedó con el equipo de porra para practicar.
–¿Siempre eres así? –me pregunta Yuki
–ah... ¿Así cómo?
–distraído
Sonreí un poco por lo que acababa de escuchar sabiendo que era cierto –si, supongo –dije apenado
–no pones atención a las clases, pero yo comprendo que es un problema que afecta tu aprendizaje, yo podría ayudarte si gustas
–gracias pero no quiero ser una molestia para ti, de seguro tienes muchas cosas que hacer
–para nada, será un gusto ayudarte, después de todo somos amigos –dijo alegremente muestras colocaba una sonrisa gentil en su rostro
–te lo agradezco mucho Yuki
Las clases continuaron hasta que la escuela finalizó, me fuí a casa, siempre que llegó y abro la puerta encuentro papeles y documentos regados por toda la casa, mis padres se la mantienen trabajando, trabajan para una editorial, se dedican a investigar diversos temas para esta, casi siempre se la pasan pegados a la computadora.
Me fui a mi cuarto y me puse a ver la televisión, es lo que acostumbro hacer durante varias horas, casi siempre Kate viene y se queda el resto del día en mi casa, no le gusta estar tanto tiempo en su hogar debido a los numerosos y sin fin de discusiones que tienen sus padres, sin embargo hoy no vendrá, sus padres se lo negaron, me lastima imaginar lo mucho que sufre ella estando en aquel lugar donde vive.
Al poco tiempo después recibí una llamada, era de Yuki, me alegre por ello, estaba aburrido y ahora tengo a alguien con quién conversar, él me preguntó si yo quería que fuera a mi casa para darme una mano con las materias de la escuela, me contó que no tenía nada que hacer así que no tendría problema en darme asesoría hoy si es que yo estoy dispuesto, y por supuestamente yo acepte.
Después de darle mi dirección, Yuki vino en un par de minutos, tocó la puerta, lo recibí gentilmente he hice que pasará a mi habitación y le pedí que se acomodara en donde gustará.
–así que –hizo una pequeña pausa mientras observaba mi habitación –aqui vives, me agrada tu habitación, es muy cool –dijo mi querido amigo de cabello rosa mientras se encontraba sentado en una esquina de mi cama
–así es, lamento mucho el desastre
–no te preocupes, mi recamara también está desordenada –él rió un poco
Me senté en mi escritorio, saque mis cuadernos y mi lapicera, Yuki abrió su mochila y saco sus apuntes, íbamos a repasar lo ya visto en clase, el recargo su mano en la mesa mientras me explicaba los diferentes temas que hemos visto, está vez yo si ponía atención, sería muy grosero de mi parte no hacerlo después de que él amablemente ofreciera su ayuda, es un gran amigo. Es más fácil entenderle a él, explica con claridad y con ejemplos sencillos, él sería buen profesor. Luego de haber repasado, prendí nuevamente el televisor, el se sentó en mi cama y yo me quedé en la silla del escritorio mientras platicábamos un poco.
–Yuki, muchas gracias por ayudarme, eres muy bueno como tutor –le agradecí mientras lo miraba y sonreía gentilmente
–no fue nada, fue un gusto ayudarte y dime, ¿que es lo que te gusta hecer? ¿Que hobbies tienes? –pregunta mientras me observa atentamente
–pues que te puedo decir, veo televisión, me gusta dibujar mándalas, me gusta escuchar música, me gustan las flores, mmm... No hago mucho– dije mientras miraba arriba y pensaba
–¿las flores?
–¿Que? ¿Dije flores?, Qui-quise decir... Colores, para pintar las mándalas –dije muy nervioso y apenado, no puedo creer que se me saliera decir eso, es muy a absurdo.
–no te preocupes, no hay nada de malo, las flores son muy lindas, no te avergüences, sabés a mi me gusta el color rosa– dice mientras pasa su mano por su cabello
Lo mire un rato y comencé a reír al poco tiempo él hizo lo mismo, platicamos y platicamos hasta que el tiempo se nos fue volando, se hizo tarde y Yuki tuvo que irse, realmente la pasé bien con él.
ESTÁS LEYENDO
Suki (Me Gustas)
RomanceYuki es un chico de secundaria que se acaba de mudar a la ciudad de Tokio, su primer día de escuela parece ser pésimo hasta que conoce alguien y termina perdidamente enamorado de él. Por otro lado, Sun le empieza a agradar su nuevo amigo, pero... ¿...
