Hola soy Kate, hoy me encuentro en la escuela, en el salón. Cada día que pasá, veo a esos dos tan unidos, y eso está bien... Él feliz, yo feliz... Así es, así debe de ser.
La clase terminó, inicio receso y como siempre, me fui con mis amigas, pero antes de ello, me quedé un rato con los chicos, solo fueron diez minutos, no mucho.
—¿Quieren de mi almuerzo? —pregunta generosamente Sun mientras muestra su sandwich a toda la mesa.
—No, grac...
—¡Yo quiero! —me interrumpió Yuki, mientras levanta su dedo pidiendo.
—¡Claro! —Parte a la mitad su sandwich y se lo da al chico de cabello rosa.
—¡Gracias! —Le da una mordida y mastica.— está delicioso —dice, aún con la boca llena
Ellos dos tienen algo especial, lo sé a ver sus ojos, viéndose el uno al otro, luce más brillantes y grandes, y a veces, se miran por unos largos y contados minutos, me sorprende el hecho de que aún no sean nada, que ninguno haya dado paso al siguiente escalón, aún que bueno, supongo que todo tiene su tiempo.
Me fuí y me dirijí en donde se encontraban ellas y entre más me acercaba podía escuchar de lo que hablaban y cuando me acerque lo suficiente para comprender lo que decían, oí algo que jamás quise escuchar; hablar mal de mis amigos.
Ya me encontraba lo suficientemente cercas, estaba detrás de ellas como para que se dieran cuenta, más aún así, ¡seguían hablando de lo mismo!. Hablaban de lo muy raros que son mis amigos y no comprendían porque me juntaba con ellos, creían que era por lastima. Lastima me da no haberme dado cuenta lo mierda de persona que son ellas. Del enojó apreté los dientes y mis manos, estaba furiosa, ellas mencionaban y remarcaban los errores que ellos cometían y hacían comentarios discriminatorios, finalmente, decidí abrir la boca.
—¡Estúpidas zorras! —exame con enfado y sin filtro.
Todas se asustaron y me miraron confundidas
—¿Disculpa?
—¿Cómo se atreven hablar así de la gente?, Malditas hipócritas, y sobretodo, ¿Cómo es posible que me halla juntado con ustedes y quisiera ser como ustedes?, Ustedes son de lo peor, ¡son unas idiotas putas malcriadas! —grite tan fuerte como para que me escuchará el otro lado del mundo.
Ellas me miraron confundidas y molestas, creí que al menos una de ellas me contestaría, pero supongo que mostré muy bien mi desagrado y desprecio, que las intimide.
Me fuí al baño con un enorme coraje, que antes de abrir el cubículo, patie la puerta y luego la jale y entre, estaba tan enojada que ni me di cuenta que en el baño se encontraba Yui.
Ella tocó mi puerta y preguntó si estaba bien, pero no conteste nada, por lo que ella la abrió y en cuanto lo hizo, aventé un puñetazo dándole en el estómago.
—si que sabes golpear, me gustas —comenta adolorida mi amiga de cabello azul y morado, pone sus manos en el estómago y sonríe.
Cuando reaccioné le pedí disculpas, ¡no es posible que halla hecho eso!, Fue tan rápido que ni me di cuenta, tampoco medí mi fuerza, en realidad soy una chica bastante débil, o eso creí.
—Dime, ¿Por qué estás tan enfadada?
—odió a las porristas, las odio, ¡son horribles!
—¿Y apenas te das cuenta? —dice Yui entre risas.
—si.
—lo bueno que ya lo hiciste, ya no te juntaras con ellas y tendremos más tiempo de conocernos.
Cuando Yui termino de hablar le dí un abrazo, parece que es algo que no se lo esperaba por como su cuerpo tembló y se agitó, pero después lo soltó y me abrazo.
—no necesito más amigos, solo a ustedes —dije con los ojos cerrados y aún aferrándome al torso de mi amiga
—sí —abrazo aún más mi cuerpo
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Suki (Me Gustas)
RomanceYuki es un chico de secundaria que se acaba de mudar a la ciudad de Tokio, su primer día de escuela parece ser pésimo hasta que conoce alguien y termina perdidamente enamorado de él. Por otro lado, Sun le empieza a agradar su nuevo amigo, pero... ¿...
