A.N.N.A Y R.A.Y

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Era Jueves por la Mañana, Emma y Anna se encontraban en el salón de clases, por fortuna o por desgracia el profesor de emma y Anna no llego a clases.

–De haber sabido que no iba a venir, ni siquiera hubiera entrado a su clase y me hubiera quedado a dormir en las jardineras.– Emma decía con un poco de molestia.

+Vamos emma, no tiene nada de malo, además, se supone que hoy tienes examen de matemáticas ¿No? Deberías repasar tus ejercicios. - Le decía Anna a emma como si tratará de animarla un poco.

Emma abraza a Anna y Anna por solo unos segundos logra hacer contacto visual con Ray, pero ella sabía, Ray, solo tenía ojos para Emma o eso pensaba ella.

+Emma ¿Me disculpas? Saldré un rato.- Decia la rubia sonrojada.

Salió del salón solo para poder ver a Ray más de cerca. Parecía un poco acosadora pero realmente no podía ocultar lo que realmente ella sentía por el. Si Ray iba a la enfermería, Anna lo seguía, Si Ray iba al comedor, Anna lo seguía, así también con el baño, Salón de música y por último la biblioteca. Anna se desanimó pues vio que Ray había entrado por ese lugar, pero ya no lo pudo alcanzar, resignada suspiro y dió media vuelta estampandose con alguien.

—D-Disculpa, no te Vi...-

    Decía la rubia mientras se sobaba su nariz.

–No, yo creo que sí me viste.

Anna se sorprendió, miro hacia arriba y no pudo evitar sonrojarse a darse cuenta que era Ray.

—R-Ray! –

Con una cara tan roja como tomate.

–Yo!-
 
Decía Ray en forma de burla por la forma en que se sorprendió Anna.

–Me he dado cuenta que alguien me ha estado siguiendo y de hecho pensé que era algún busca-pleitos o algo asi, pero qué sorpresa, resulta que es la pequeña Anna ¿Ocurre algo?.-

Anna a ver los ojos del pelinegro no sabía que decirle, sabía que estaba mal acosarlo pero no sabía cómo decirle o explicarle por qué lo hacía, fue tanto el estrés y nerviosismo que empezó a llorar.

*Susurrando*
-¡A-Anna! ¿¡Estás bien!? ¡Guarda silencio!, Nos sacarán y teng–

El pelinegro al ver que Anna no se callaba la abrazó muy fuerte, el pensó que a lo mejor tenía algún problema familiar o qué se había peleado con Emma y no sabía con quién hablar.
Por otro lado la rubia se quedó en shock... Realmente si lloraba era por qué sabía que Ray quería a Emma y que jamás la iba a ver de la misma manera, realmente ella quería que el la viera de esa manera. Así que con las manos temblando, paro de llorar y Anna se metió más profundo de la biblioteca, la biblioteca era enorme.

–Anna, ¿qué haces? ¿A dónde me llevas?

Anna le dió la espalda a Ray y se quedó en silencio durante un tiempo muy largo. Ray empezó a sentirse un poco raro al estar sola con Anna.

-Anna, creo que deberíamos volver, no tenemos permitido estar aqu-

Anna hablo.

–Me gustas.

Ray se quedó pasmado, seguramente escuchó mal.

–¿Cómo?...–

Anna voltea a ver a Ray.

–Ray, me gustas... Mucho, pero es imposible-

Sus ojos con lágrimas mostraba tanto el amor como el dolor en el pecho que sentía.

–Ray... He estado enamorada de ti desde que estábamos pequeños... cuando tratamos de escapar de ese incendio del jardín de niños mi cabello se quemó y tú lo cortaste, no deje de llorar ese día. Cuando nos trasladaron, todas las niñas me hacían un lado y los niños se burlaban de mi por la apariencia de mi cabello y fuiste el único que salto a defenderme, a decirle a los niños que mi cabello te parecía de lo más lindo por qué te parecía que el reflejo del sol sobre mi cabello te hacia ver un arcoiris...–

Ray estaba muy sorprendido no sabía que decir... Estaba apunto de hablar, pero la rubia siguió.

–Pero yo sé que a ti te gusta Emma, Emma es una buena niña, es linda y muy fuerte de carácter, me gustaría ser como ella, pero... E-es inútil.–

Anna cae de rodillas sobre el suelo con sus manos sobre el rostro, no dejaba de llorar por qué sabía y estaba segura que la iba a rechazar.

–Anna... Yo, realmente lo siento...–

Anna al escuchar eso, solo pudo hacer más que limpiarse los ojos, sé levantó y sin mirarle la cara a Ray hablo con la voz quebrada.

–E-Estare bien... Me sentiré mejor y t-todo estará bien... Gracias por escucharme Ray, de verdad te quiero mucho-

Ray ve como se marcha. Entre más se alejaba ella, el sentía un vacío. Cuando Anna lo seguía, el lo notaba, siempre lo supo, incluso cuando tenía exámenes pesados, Anna dejaba dulces en su banca o incluso cuando no alcanzaba a comprar comida en el comedor, Anna siempre le dejaba pan de dulce y un jugo, Ray solo sonreía... Por impulso alcanza a tomarle la mano a Anna. Anna voltea y se sorprende, Ray tenía lágrimas en los ojos.

–Anna... No mal interpretes lo que acabo de decir, cuando dije que realmente lo sentía, no lo digo por que hayas acertado ¿Sabes? Sino por qué se que puede haber hecho más cosas por ti en esos tiempos, pero... Perdóname, era tan solo un niño, realmente no había algo que pudiera hacer al respecto... Pero me tomaste por sorpresa, no pensé que mis palabras tomarán mucha fuerza en ti... –

Anna se sonroja y estaba apunto de hablar, pero Ray la interrumpe abrazandola.

–Paso mucho tiempo en que pudiera abrazarte por qué en la primaria cada vez que me acercaba, me alejabas, pensé que estabas molesta conmigo, pero nunca se me ocurrió pensar en lo que sentías que mejor hice por alejarme... Aún sigo diciendo que tienes que cabello más bonito de todo el planeta, por qué en tu cabello, puedo ver un arcoiris, aunque el día se nuble, llueva o se oscuresca... Siempre lo veo. Emma, es una colega muy importante para mí, pero de la persona que he estado enamorado todo este tiempo, es de ti Ana.-

Los ojos de Anna se llenaron de nuevo de lágrimas...

–Me gustas tanto, que siempre supe que eras tú la que me acosaba, la que me daba ánimos en mis exámenes con dulces de cereza y también por qué cuando no alcanzaba a comprar comida en el comedor, Siempre había un pan y un jugo, le pregunté a Emma y Emma me dijo que eras tú...–

Ambos se sientan en el piso y Ray sigue platicando.

–De hecho- de su mochila saca un sobre y se lo da a Anna.— Te he tomado fotos desde que pude comprar mi cámara instantánea...-

Anna abre el sobre y ve que hay fotos de ella desde la primaria, cuando salían a jugar juntos, tenía fotos incluso cuando había festival de fuego artificiales y la última Fotografía era cuando esperaba Anna a Emma bajo un árbol de cerezo.

–Ray... Son preciosas ¿Puedo quedarmelas?

Ray respondió.

-No, no puedes... A no ser que me des algo a cambio.

Anna se sonrojo por qué la estaba viendo directo a sus ojos.

–¿Q-Que es lo que quieres a cambio?-

Ray sonríe y la toma de las manos.

–Regálame un beso...–

Anna se puso las manos sobre su cara y Ray no dejaba de reír, sabía que era muy tímida.

-Jajajajaja... Ahh... No es verdad Anna, puedes quedart-

Anna le da un beso a Ray tierno y intenso. Y Ray estaba muy avergonzado, no vio venir eso.

–¿Ya son mías?- decía Anna con una cara muy tierna.

Ray solo puso una mano sobre su cara y dijo:

–Las fotos y yo, somos todos tuyos...



Continuara...

Escuela Neverland.Donde viven las historias. Descúbrelo ahora