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Tony no pudo dormir esa noche. Ya había sobrepasado las veinticuatro horas de insomnio. Sin embargo, se hizo un favor recortándose la barba del rostro hasta lucir otra vez como él, limpio y prolijo. Por un segundo, su propio reflejo sucio le recordó la primera vez que se vio a un espejo después de salir de la cueva donde estuvo secuestrado años atrás. No pensaba ser ese hombre de nuevo.

Regresó con pereza al taller, ni siquiera tuvo deseos de desayunar con el resto de sus amigos. No tenía cara para ver a James a los ojos. Le había hecho mucho daño, Anthony no lo entendió hasta que las cartas se invirtieron, y le tocó ser el roto de los dos, el que no tenía nada, el que miraba desde fuera de la ventana cómo su esposo prefería a otro hombre. Su venganza trajo más consecuencias de las que podía manejar. Y en ningún instante sintió, aunque sea una pizca de paz en su interior.

"Buenos días, señor Stark" lo saludó JARVIS apenas puso un pie dentro del taller iluminado con luz artificial "¿desea las noticias de hoy?" preguntó su IA, mientras Tony arrugaba la cara al fijarse en el caos que era su Shelby Cobra del 67' esta era la última vez que intentaba recuperar la calma dañando sus cosas. Ese auto ya había sufrido demasiado.

"Olvida las noticias, J" suspiró Tony, caminando hacia la cómoda de metal roja de herramientas, "Dame un plano del motor del Shelby, y un escaneo del auto para reparar la fuga que tiene. Soy un imbécil, detenme la próxima vez que me veas avanzar hacia uno de mis bebés con intenciones de lastimarlo" gruñó molesto.

"Lo intentaré, señor. Condicionaré a DUM-E para que lo rocíe con el extintor la próxima vez que pierda la cabeza."

Tony rodó sus ojos, tomando varias herramientas. No perdió el tiempo. Con ayuda de sus asistentes robóticos del taller, logró alzar el vehículo con cadenas para poder meter la mitad de su cuerpo bajo el chasis del Shelby. JARVIS colocó su habitual música rock para que el silencio de la soledad no abrumase a Anthony.

Las horas pasaron como si nada, Tony mantuvo su mente ocupada en el auto. Ya casi terminaba por hoy cuando se le ocurrió un doble chequeo de las tuercas del motor bajo el chasis. Volvió a entrar bajo el auto, piernas primero hasta que quedó casi escondido.

"Mierda, la linterna..." siseó fastidiado, rebotando su cabeza contra el suelo de concreto... "DUM-E, ¿dónde diablos dejé la jodida linterna?" Anthony se impulsó con sus antebrazos para intentar salir del auto que seguía suspendido por cadenas que él mismo improvisó.

Un espantoso ruido se escuchó detrás del auto, como alguien chocando con su caja de herramientas. "¡DUM-U, no!" espetó Tony, tratando de evitar que su segundo asistente avanzara de retroceso hacia el Shelby. Pero su advertencia llegó muy tarde, el robot accidentalmente chocó con el auto haciendo que se tambalease por encima de Anthony. Él contuvo el aliento, permaneciendo completamente quieto. Joder, él había visto esas películas de Destino Final, no quería hacer esa suerte realidad.

Tony soltó una precaria exhalación cuando no ocurrió nada. Volvió a colocar sus antebrazos contra el suelo, para impulsarse fuera del auto. Apenas hizo ademan de salir, cuando un eslabón de una de las dos cadenas estalló. El Shelby cayó bruscamente sobre él, dejándolo parcialmente enterrado bajo tanto metal. Tony pegó un grito de dolor al sentir que alguna parte dañada del auto apuñaló su pierna derecha.

"¡Joder!" ladró adolorido, tratando de levantar el pesado auto con desespero. Pero cada vez que lo movía una milésima, lo volvía a soltar, presionando más la herida en su pierna. Tony volvió a gritar de dolor, llevándose ambas manos a la cabeza.

"Señor, he llamado por ayuda. El sargento Barnes estará aquí en treinta segundos" espetó JARVIS.

"¿Qué? ¡No, no, no! Llama a alguien más, J. Vamos..."

WINTER'S FALLHistorias para obsesionarse. Descúbrelo ahora