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El salón se quedaba cada vez más vacío y ellos intercambiaban miradas de vez en cuando, lo sabían talvez no volverían pero tenían mucho que resolver si querían seguir adelante.

Carlos suspiró y dejó su copa en la barra, ya casi todos se habían ido y el creía que aún podía evitar un momento incomodo si huía a tiempo.

Se acercó a los que quedaban en el salón y se despidió -Güerita, nos vemos- dijo dándole un beso en la mejilla

Y no no pudo evitar el momento incomodo que reinó el silencio cuando la única de la que faltaba despedirse era Mayte, intercambiaron miradas y él se aclaró la garganta tratando de mantenerse cordial -Mayte, hasta luego- susurró y se dio la vuelta caminado lo más rápido posible a la entrada.

Mayte suspiró y bebió el último sorbo de su copa -Ya fue suficiente- dijo más para sí misma -Nos vemos chicos- dijo dejando su copa en la barra y salió casi corriendo tras de él

-Carlos!- grito a unos pasos del elevador para intentar detenerlo

Carlos presionó un botón para detener las puertas y la miró intensamente -Dime

-Tenemos que hablar- susurró entrando al elevador

-Tu hermana me contó todo, no tienes nada que explicar y preferiría que no siguiéramos con esto- suspiro pesadamente y beso suavemente sus labios -Te amo, pero entre tú y yo ya no hay nada y así prefiero que sean las cosas

-Pero.. También te amo- lo miro suplicante con los ojos cristalizados

-Creo que no puedo perdonarte y al menos en este momento no quiero ni verte

-Entiendo- asintió -Pero yo te iba a decir

-Ya lo sé, ojalá lo hubieras hecho- dijo entrando nuevamente al elevador y cerrando las puertas tras de sí

Mayte lo miro irse y no pudo evitar quebrarse y romper en llanto -todo va a estar bien Chi- dijo Isabel detrás de ella y llegando a abrazarla

-No está vez Ila, ya no

La energía de cada lugar al que iban era diferente, cada show podías sentir la diferencia de las personas que iban.

La forma en la que se sentía justo hoy era difícil de explicar, sentía una nostalgia que pocas veces había sentido y lo pudo entender cuando lo vio llegar al sound check y no pudo refugiarse en sus brazos.

-buenos dias-dijo  entrando con una pequeña maleta donde traía su vestuario -Como están hoy?- pregunto besando la mejilla a cada una

-bien gracias- susurro Mayte mirándolo fijamente sin disimular

-que bien!- asintió y tomó su micrófono -empezamos?- miro a las otras 2 mujeres quienes solo asintieron

Isabel y Fernanda intercambiaron miradas y ambas sabían que pensaban, esos dos eran imposibles y no eran capaces de admitir que se extrañaban.

La gran forma de ser de los seres humanos, lastimarse lo más posible aún cuando es innecesario.

Después del ensayo, se fueron a arreglar y los técnicos terminaron de montar la escenografía

Se reunieron todos en backstage unos minutos antes de empezar el concierto

-que tal si terminando vamos a cenar todos?- pregunto Isabel -ustedes ya resolvieron todo.. no? - preguntó más bien como un reto

-Por mí no hay problema- asintió Mayte -Todo bien, cierto?

-Perfecto- asintió Carlos aclarándose la garganta

-listo, nos vamos a celebrar- dijo Fer

-listos chicos!- grito el técnico

Isabel y Fernanda subieron al escenario para colocarse en sus lugares -vamos- dijo Carlos guiando la con una mano en su espalda

-vamos- asintió y lo miro nuevamente guiñandole un ojo para finalmente subir al escenario

Carlos suspiró y salió detrás de ella, hoy en particular estaba siendo demasiado difícil ser indiferente con ella

El concierto comenzó y Mayte no perdía oportunidad para coquetear descaradamente con él, lo sabia el y lo sabía ella y los sabía la arena entera porque no podía simplemente dejar pasar la oportunidad.

El momento de cada quien para cantar su canción a modo de homenaje llegó y Mayte comenzó a cantar algo que era directamente para ella y que lo estaba haciendo de cierta manera perder la cabeza.

-El Hombre Que Yo Amo tiene
algo de niño
la sonrisa ancha, tierna la mirada
tiene la palabra de mil hombres juntos
y es mi loco amante, sabio, inteligente.- lo miró fijamente y sonrió

-El Hombre Que Yo Amo
no le teme a nada
pero cuando ama lo
estremece todo.
guerrero incasable en busca de aventuras
tiene manos fuertes cálidas y puras.- y no lo pudo evitar tomo su mano caminando un poco más adelante en el escenario

-El Hombre Que Yo Amo
sabe que lo amo
me toma en sus brazos
y lo olvido todo;
él es mi motivo
es mi propio sol
el me da alegrías que nadie me dio-Carlos no supo cómo reaccionar y solo le siguió la corriente haciendo que sus ojos se encontrarán nuevamente

-El Hombre Que Yo Amo sabe que lo amo,
y vuela siempre lejos,
pero vuelve al nido- la gente comenzó a gritar como loca pues sabían que al parecer llevaban algún tiempo distanciados

-El Hombre Que Yo Amo
sabe que lo amo
yo lo quiero loco
pero loco mío- sonrió de oreja a oreja y beso suavemente su mejilla

La noche termino y aunque parecían estar demasiado cansados no dejarían pasar una noche en Chile sin ir a beber y festejar

Las horas al igual que las copas iban en aumento y por supuesto que el cansancio no estaba ayudando a mantenerlos sobrios.

Los coqueteos ahora por parte de ambos no parecían dar tregua y en algún momento de la noche Fernanda e Isabel decidieron que si se iban ellos ni siquiera iban a extrañarlas por lo que se fueron pasando completamente desapercibidas

-porque hiciste eso?- pregunto Carlos mirándola a los ojos

-el que?- besarme en la mejilla, tomarme de la mano

-ya estamos bien o no?- sonrió

-si, pero como amigos

-y no lastime a nadie con lo que hice, además ni siquiera fue en la boca

-como sabes que no lastimaste a nadie?

-Porque quiero pensar que necesitas más de 2 meses para superarme- susurro muy cerca de sus labios

-mucho más- susurro sin dejar de mirarle los labios- necesitaría demasiado para superarte 

-si?- pregunto rozando rápidamente sus labios -mucho?

-demasiado-asintió dándole un pico

-y quieres hacerlo?- pregunto besándolo nuevamente

-para ser sincero...- la beso nuevamente tomándola del cuello -no, no quiero olvidarte

-tampoco yo-  susurró

Carlos se puso de pie sorprendiendola y ella solo pudo fruncir el ceño pensando que se iría sin más, pero su sorpresa fue aún más grande cuando estiró su mano y solo pudo apretarla y comenzar a caminar junto con él, a dónde fuera sin importar el destino si era de su mano

Todo cambióDonde viven las historias. Descúbrelo ahora