Moomin se encuentra en un campo de flores tomado de la mano de Snufkin. Las flores desaparecen, solo siente el agua bajo sus pies, ve a Snufkin alejarse lo que provoca que Moomin comience a llorar.
Sin darse cuenta, Snufkin ahora está detrás suyo viéndolo fijamente. Él parece no reconocerlo a lo que Moomin mira a su alrededor dándose cuenta que es como quedo el valle después del cometa.
—¿Dónde estan todos? — le pregunta Moomin.
—¿Te conozco? — le pregunta Snufkin.
—Soy Moomin, tu mejor amigo— al decir eso su mente queda en blanco.
—¿Viniste por una historia mía? — le pregunta Snufkin.
—No, no vine por tus historias.
—Entonces pierdes tu tiempo— dijo Snufkin dándole la espalda alejándose.
—¡No te vayas! ¡No quiero que me dejes! — le suplica Moomin.
Snufkin se detiene sin voltear a verlo.
—Entonces ve y díselo.
Snufkin sigue su camino. Moomin lo sigue, pero nunca lo alcanza, tropieza para luego aparecer en el bosque. Escucha el llanto de un bebé provenir de la tienda de Snufkin. Se asoma y ve a un bebé dentro de una canasta. Snufkin arrulla al bebé con una canción. Al ver a Moomin le sonríe. Moomin esta sorprendido que ni tiene palabras para expresarse.
—Llegas a tiempo, el bebé ya se durmió— dijo Snufkin cobijando al bebé— Ya está todo listo para el viaje.
—¿¡De quién es ese bebé!? ¿¡Que esta pasando aquí!? — le grita Moomin enojado por no saber lo que está pasando. Snufkin está sorprendido y confundido por esa reacción.
—¿De quién? — pregunta Snufkin para luego reírse— Es nuestro bebé, ¿acaso ya lo olvidaste?
—Esto debe no puede ser real....
—Mejor toma asiento y baja la voz o despertaras al bebé— dijo Snufkin interrumpiéndolo.
Moomin se disculpa por su comportamiento, Snufkin lo besa agradeciéndole por haberse quedado con él. El bebé comienza a llorar despertando a Moomin en el mundo real.
Aunque fuese un sueño, un bebé se encuentra llorando sobre una repisa. El florero se rompió en pedazos. No hallaba la flor azul que le había dado Snufkin. Solo ve al bebé llorando extendiendo sus brazos.
Escucha a Snufkin tocando fuera de su ventana. Moomin lo ayuda a entrar, antes de mostrarle el bebé, Snufkin se lanza sobre él abrazándolo con fuerza y pidiéndole perdón.
—Moomin, no quiero volver a como antes. Solo quiero estar contigo, eres el único que me comprende y siente lo mismo que yo— dijo Snufkin sollozando.
—Yo también siento lo mismo— dijo Moomin abrazándolo— No necesitamos fingir para decirnos lo mucho que nos queremos uno al otro.
—¿Quieres intentarlo otra vez?
—No, porque quiero esta vez sea en serio. Quiero casarme contigo, pero de forma real— dijo Moomin.
Snufkin no sabe que decir, pero en eso se da cuenta de la presencia del bebé. Al parecer la flor que le habían dado los niños se convirtió en un bebé mezclando el ADN de ambos. El bebé se parecía a Snufkin pero con el cabello blanco y una cola café. Sus ojos son iguales a los de Moomin.
El bebé sigue llorando, Snufkin carga al bebé para calmarlo. Normalmente él se mantendría alejado, pero algo le hizo cargar aquel bebé. Ya no tenía miedo de cargar con tanta responsabilidad. Moomin se acerca a él feliz de que su deseo se hiciera realidad.
Decidieron que cuando llegase el invierno, iban a turnarse cada año. Un año sería que ambos se quedaran en sus respectivos hogares, mientras que en otro año ambos se irían juntos al sur. En cuanto al bebé, lo mejor sería dejarlo hibernar, ya cuando cumpla cinco años, el tiempo decidirá si será apto para irse con Snufkin todos los años o de que su lugar es la hibernación.
Los padres de Moomin se ofrecieron a ayudarlos a cuidar del bebé. Joxter se ofreció a visitar la casa de los moomins cada invierno para ver la salud de su nieto durante la hibernación. Snufkin le pide consejos a su hermana Mymble Hija sobre como criar a un niño. En cuanto a Chiquitina, ella se encarga de los juegos.
Llega el invierno, Snufkin y Moomin están listos para partir. Se despiden de sus conocidos, el bebé duerme ya que al ser muy pequeño la hibernación llega más pronto.
—No se preocupen, lo vigilare— dijo Joxter— Les prometo que no dejaré que salga de casa durante el invierno.
—Solo trata de no despertarnos— le dijo Papamoomin con el ceño fruncido.
—No lo entiendo. ¿Quién se quedaría con un bebé que aparece frente suyo? — pregunta Snorkita cruzada de brazos.
—Supongo que es algo que heredó Snufkin de su madre— dijo Joxter orgulloso de su hijo.
—Pero nada de esto tiene sentido...
Todos ignoran a Snorkita quien sigue enfadada. Snufkin y Moomin se dirigen al sur tomados de la mano. Aún son jóvenes pero al menos un motivo para seguir adelante como una pareja.
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Compromiso
FanfictionMoomin le propone a Snufkin jugar el juego del matrimonio. Ambos entenderán como funciona un matrimonio y lo especial que pueden ser el uno con el otro, al igual que entender las dificultades que trae esto.
