34

24 4 2
                                        

Sigo sintiendo tus labios contra los míos. Los mordisqueas causando que suelte un quejido adolorido que no pude controlar. Me avergüenza esto, no es que sea nuevo en esto pero de verdad ha pasado bastante tiempo desde que me besé con alguien de esta forma y no recuerdo que yo besara así de rudo a alguien.

Desde mi exnovia hace dos años que no beso a otra persona.

Tus manos descienden por mi cuello tirando levemente de mi cabello. Mis manos siguen donde tú las dejaste, en tu espalda baja. No quiero moverme, no se siente correcto. Tú me obligas a bajar una de ellas a una de tus nalgas mientras que tomas la otra para llevarla a uno de tus pechos. Me obligas a presionar. Siento vergüenza, siento deseo, siento un sinfín de emociones que hacía mucho no experimentaba. Quieres que te toquen. Quieres que alguien te haga sentir deseada y amada porque él nunca lo hizo.

Y créeme que yo sí lo hago pero no se siente bien.

No se siente bien estar acariciando y tocando a mi amiga ebria, triste y despechada en el baño de una fiesta. No se siente correcto estarme aprovechando de la situación.

Tus labios se dirigen a mi cuello el cual mordisqueas antes de que sienta tu lengua presionarse contra mi piel. Se siente bien. Depositas besos húmedos allí, y se siente exquisito. Te siento bajar. Besas mis clavículas. Siento tus manos recorrer mi torso lentamente a la vez que tus besos descienden. Subes levemente mi playera para tocar la piel de mi abdomen. Mis manos inevitablemente suben por tu espalda hasta tu cabeza porque tú te fuiste arrodillando. Besas mi piel, besas mi ombligo, besas donde jamás pensé que lo harías.

Y ahora es cuando definitivamente te detengo. Te tomo de los hombros al instante antes de que siquiera puedas llevar tus manos a la hebilla de mi pantalón.

No hagas esto. No pienso dejarte hacerlo. A pesar de que me encantaría, no puedo permitirlo. Uno de los dos tiene que saber dónde rayos está la línea y ahora me acabo de dar cuenta de que la estás cruzando. Esto está llegando a un límite y tengo que poner control en la situación.

Niego levemente. Tú me miras con tus ojos destellando y tus labios brillando debido a nuestros besos. Siento tu mano acariciar mi muslo provocativamente. Cierro mis ojos y vuelvo a negar.

-Por favor-Susurras en una súplica como si usar ese tono fuera a hacerme ceder, como si dejarte hacerme esto esto fuera a hacerte un favor. Muerdes tu labio, tu mano sube un poco más-...Por favor, tú también quieres, por favor. Tengo que hacerlo.

Y de no haber sido por esa última palabra, créeme que te hubiera dejado continuar y hacer lo que tenías pensado. Pero no lo hice, porque dijiste las palabras incorrectas en el momento menos preciso.

¿Por qué sientes que tienes que hacerlo? ¿Acaso te estoy forzando? ¿Acaso es lo que siempre te han obligado a hacer? No seas tonta, levántate del suelo. No me mires así. Estás destrozada y sientes que esta es la única forma que tienes para que alguien te ame de vuelta.

No quiero que hagas esto sólo porque estás desesperada por amor. No quiero que tengas que hacer algo, quiero que lo hagas porque quieres y te sientes lista. Y definitivamente sé que no lo estás. Que no estás lista y que obviamente no me quieres a mí. que este es sólo otro de tus múltiples recursos para ilusionar y usar a la gente sólo para sentirte bien contigo misma.

¿Por qué soy yo tu víctima esta vez? ¿Por qué fui yo a quien recurriste para tu despecho? Soy el único amigo que te queda, no deberías hacerlo.

Si me destruyes a mí, te quedarás sola porque no has logrado más que ganar odio por todo lo que nos has hecho, linda. Todos nuestros amigos te odian y aunque me cueste admitirlo, es porque eres una desgraciada.

Debo admitir que todos en este grupo lo somos.

MUTUAL (S.M)Where stories live. Discover now