Todo estaba listo, planificado meticulosamente, teníamos un plan a,b y c.
Un amigo de Brad se encargó de mover la cámara del pasillo de tal forma que no pudiera grabar lo que sucediera en el.
A las 12 pm, el señor Lee salía de su oficina como de costumbre, lo habíamos seguido durante una semana entera para conocer su rutina diaria.
Hoy lo haríamos, yo distraeria al profesor y Bradley conseguiría el examen.
¿Por qué Brad me había pedido a mi que lo ayudará teniendo tantos amigos y siendo tan popular?
Fácil.
El decía que yo irritaba al maestro más que nadie en este mundo, y así era, desde que regue su café encima de su pantalón sentía que el me detestaba, aunque ciertamente creo que le caía mal desde que llegó aquí.
Tomé el móvil e hice una llamada rápida.
---El objetivo salió de su cuchitril.
Anuncié a Brad.
Seguí al maestro hasta los comedores, en donde saludó con algunos de los maestros que se encontraban ahí. Finalmente se sentó solo en una mesa. Tomaba café y leía un libro, se lo veía bastante concentrado.
Vamos Amelia tu puedes.
Inhale y exhale un par de veces para muy lentamente me dirigirme hasta donde se encontraba el maestro Lee.
---Buenas tardes señor Lee.
Me coloqué frente a el.
No respondió mi saludo, es más, nisiquiera se tomó la molestia de voltearme a ver.
Estaba ignorandome, así que aclaré mi garganta para que así dejará de fingir que yo no existía.
---¿Qué es lo que quieres?
Cuestionó sin quitar la mirada de su libro.
---Disculparme con usted por lo del otro día.
Me senté en la silla frente a el.
---Ya sabe como somos los jóvenes a mi edad. Tenemos muchos problemas, yo por ejemplo, sabrá usted no he crecido mucho, todas las chicas están bastante desarrolladas, y eso hace que mi autoestima este por los suelos, he pensado en suicidarme y ya me he cortado un par de ocasiones, no encuentro solu...
El no parecía prestarme la más mínima atención para variar, pero lo que más me alarmó fue que el buscaba algo que no parecía encontrar.
¡Maldición!
---Debo irme, hablaremos otro día. Ve al psicólogo niña.
Mierda y más mierda.
No podía dejarlo ir.
---¡Oiga espere!
Salí corriendo atrás de el, quién para mi mala suerte parecía dirigirse directo a su oficina.
Nerviosa tomé el móvil y le envié un mensaje a Brad para avisarle que Lee iba para allá.
Llegué hasta la oficina del maestro y la puerta estaba abierta, el se encontraba en la entrada de ésta.
---¡Profesor!
El volteo a verme antes de entrar.
A mi mente vinieron el plan b y el plan c pero no tenía mucho tiempo para pensar en eso, debía actuar rápido así que hice algo estúpido.
Levanté mi blusa, exponiendo mis pechos a en todo su esplendor al maestro de Ciencias sociales, el cuál quedó totalmente estupefacto.
No usaba brasier porque me había puesto una camiseta por dentro, misma que ahora estaba levantada junto con la blusa de mi uniforme.
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Distrayendo al profesor
RomansaAmelia, una joven estudiante de preparatoria para nada popular se verá envuelta en problemas debido a las alocadas ideas de uno de sus amigos del cuál está enamorada, esto hará que una nueva relación surja entre ella y uno de sus maestros pero no co...
