El pajarito nuevo y la conversacion amarga.

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-(ya está medio raro todo... quien será, debería responder? Con tal, ni siquiera sé si querrán hablar conmigo o fue una equivocación)- piensa Steven observando está vez la pantalla de su teléfono extrañado de recibir la llamada de un número que nunca registró, pero como es el ser humano de curioso y de aventurero por naturaleza, su rechazo hacia sus conocidos o posibles conocidos sucumbe bruscamente por la innata necesidad de saber quién demonios le quería hablar.

-¿hola?-

-¿Steven? Al fin puedo escuchar tu voz, por favor no cortes, necesito hablarte, quiero saber cómo estás- expresa en tono de nostalgia la voz masculina que realmente causa un profundo impacto en Steven.

-¿qué pretendes ahora? ¿Realmente lo necesitas saber con urgencia?- alega Steven viendo que el cielo está más negro de lo usual, esa oscuridad que sólo indica una posible lluvia nocturna de esas que tanto relajan.

-si, necesito en serio saberlo, no tienes que obligatoriamente hablar conmigo todo el tiempo que yo deseo hacerlo, sólo dime, ¿Estas bien?- alega aquel extraño chico mostrando una preocupación claramente evidente para hacia Steven.

-si, estoy de maravilla... Michael.-

-sé que no quieres hablar de eso, pero ya basta de negarlo, no puedo evitar no decirlo Steven, ¡necesitas ayuda! No tienes porqué desaparecer de la forma en la que lo hiciste, siempre nos has tenido y aún cuentas con nosotros.- expresa el ahora conocido Michael con un tono entrecortado y vago.

-¿eso es todo? Gracias por recordarmelo, ya en estos 5 malditos minutos lo había olvidado, es bueno que te llamen para recordarte tus tareas pendientes, gracias por preocuparte pero, ahorrate el placer de tú compañía ¿te parece?- responde seriamente, con una leve sonrisa al final ya que, es muy de Steven decir lo que piensa con una sonrisa de por medio, como lo hacía su madre.

-vale, no sé que estaba pensando con llamarte o al menos preocuparme en tú bienestar si sólo eres un malagradecido que no sabe apreciar la ayuda que le brindan los que más lo quieren, pero... que esto qué te digo no se tome por mi renuncia, ya te dije que siempre voy a quererte, es muy natural en mi no preocuparme por ti Steven y pronto podrás lograr comprenderlo, cuando seas tú quien esté en mi lugar.- dice Michael antes de que se corte la llamada.

-(...)- Steven cierra los ojos para lograr meditar en la tensa situación que, por muy normal que pudiera resultar para otros, a él le afectaba mucho más, y es que en extensos periodos y con grandes pruebas y estudios sobre uno mismo, se logra definir por fin si somos personas felices con momentos tristes o, solamente personas tristes con breves momentos de felicidad; porque el concepto de felicidad no entra en juego cuando la misma se acaba y uno, aunque lo niegue, sabe que es así. Sólo sentimos placer momentáneo.

Así concluye la noche... pensando en esa llamada y en aquel número que no borró y que tampoco bloqueó. Realmente era Michael, su mejor amigo, el chico que le brindó un apoyo incondicional y que, de forma increíble y casi insana no desiste, ¿Eso es lo que se debe hacer por alguien que quieres? ¿Por qué entonces todos dicen que mientras no haya interés no vale la pena seguir? De seguro porque no han sabido sentir lo que es realmente darlo todo por ayudar a alguien, porque concluyen que cuando el otro no da el 50% que uno requiera y que ya está dando, entonces es obligatoriamente porque ya se perdió el interés; pero, ¿quienes somos para decir quien ama y como hacerlo? El amor existe, sólo hay que despertarlo, ¡la esperanza está! Solamente hay que atraerla, el cariño es metal y nuestros brazos son el imán.

Steven no deja de pensar en los buenos momentos vividos junto a aquel compañero, se conocen desde que Steven tenía 15, él era 3 años mayor. Hasta los 18 años que ahora tiene Steven, no se había generado nada que los separara hasta aquél triste momento que desvió sus caminos y rompió cada puente que los unía... lamentable pero es así, nada mejor para romper una amistad que aquello que no tiene nada que ver con ella. Sin duda la muerte representó un giro fundamental en la vida de él, que en muchos puntos resultó necesario para determinar la clase de persona que era y por extensión que somos, porque nunca habrá debilidad cuando se tenga todo... un soldado corre hacia el enemigo Cuando tiene casco, equipo y arma, pero cuando falte y al otro le sobre... ¿pensará de la misma forma temeraria?

Cuando se cruzan las estrellas Donde viven las historias. Descúbrelo ahora