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Evie despertó con un dolor tremendo de cabeza. Se encontraba en su habitación, cosa que se le hizo raro. ¿Fue todo un sueño acaso? Su puerta se abrió rápidamente dejando ver a su madre sonriente.

— ¿Mamá? —preguntó ella un poco confundida.

—Evie, por fin despertaste —decía su madre con un tono de preocupación en su voz—. Llevabas horas desmayada, pensamos que íbamos a tener que llevarte al hospital —acarició la mejilla de su hija con dulzura (cosa que le hizo dar escalofríos)—. Finn te está esperando abajo, dice que necesita hablar contigo.

Evie asintió y se levantó de la cama, se puso sus zapatos y bajó. Miró la hora en el reloj que había entre las escaleras y eran las 3:00pm, no recordaba nada de su "desmayo", ni de lo que había pasado antes. Finn sonrió al ver a la chica allí bajar y rápidamente se levantó del sofá para ir a abrazarla fuertemente, a Evie le pareció un poco raro ya que él no acostumbraba a abrazarla de esa manera, pero supuso que estaba preocupado.

— ¿Quieres salir?, Necesito hablar contigo —le preguntaba el chico alegremente, la pelinegra asintió.

Salieron de casa y a Evie se le erizó la piel al sentir el aire frío. Las personas caminaban tranquilamente, las calles estaban limpias y la mayoría de las personas estaban sonriendo, parecían felices por algo. Evie sonrió al verlas así, ya que siempre ha querido ver felices a las personas. 

Siguieron caminando hasta llegar a un parque, allí ambos chicos se sentaron y Finn sonrió nuevamente y miró a Evie cuando esta le preguntó algo.

—Tuve un sueño..., algo extraño —Evie rió un poco—. Estábamos con los chicos..., en Derry. Y pues, estaban sus personajes y los de Stranger Things también, y había diferentes Evie's, aunque jamás la ví y... —Evie se quedó callada al mirar la expresión seria de Finn—. ¿Pasa..., algo?

Finn al escuchar eso, movió rápidamente su cabeza hacía los lados y volvió a sonreír.

—No, sólo fue un sueño. No es para nada real, Ross.

Ross.

¿De dónde lo había escuchado?

Evie Ross: amiga de los perdedores desde toda la vida, con fama de zorra ya que nunca te separas de ellos, amiga de Beverly desde que entraste a secundaria y del chico nuevo llamado Ben.

—Finn —le dijo Evie—. Mi apellido es Spellman, no Ross.

La expresión del chico cambió drásticamente, cosa que a Evie le había asustado un poco y pudo jugar que vió de reojo a un señor trotando con cara de payaso sonriente. Evie se levantó rápidamente del banco comenzando a agitarse.

—Quiero irme de aquí —le decía Evie a Finn notando que el chico volvió a sonreír—. Y..., ¡Y deja de sonreír!

— ¿Quieres irte, Evie?, ¿Acaso no te gusta que todos estemos felices?, ¿No es tu mayor sueño? —el chico se acercaba lentamente hacia ella mientras ella retrocedía—. ¿Acaso nos quieres hacer llorar a todos nosotros? —Evie miró a los lados y todas las personas habían dejado de sonreír y estaban comenzando a caminar lentamente hacia ella—. ¿Quieres que nos pongamos tristes? Te estábamos esperando...

— ¿Qué mierda?... —Evie miró como poco a poco la cara de todas las personas (incluyendo la de Finn) comenzaba a desfigurarse—. ¡Sabía que nada había sido un sueño!

—Este es un mundo perfecto para tí, Evie. Todos felices y sonrientes, sin discriminación en ninguna parte del mundo, todo como siempre has querido —seguía hablando con su típico tono de voz de payaso—. ¿O me equivoco? —la pelinegra negó—. Te propongo un trato; te quedas aquí y me dejas llevarme a todos los otros chicos o..., cuando ustedes me lancen por el pozo, los chicos podrán volver a su mundo pero tú..., tú te quedas... —le extendió la mano.

—Lo segundo —dijo rápidamente sin dejar que terminara de hablar estrechando su mano con la de él. El payaso se echó a reír.

—Estúpida y tonta, Evie —le decía mientras con una se sus manos cortaba un poco la palma de la chica—. Hay una parte del trato que no te dije..., ninguno de ellos podrá recordarte cuando todo acabe —le susurró el payaso para luego desaparecer.

Todo comenzó a darle vueltas a Evie, comenzó a sentirse mareada y con un poco de nauseas. Luego, todo se volvió negro para la chica nuevamente. 

IT: LA DIMENSIÓN DESCONOCIDA.Historias para obsesionarse. Descúbrelo ahora