Regresamos al laboratorio, agotados. Jun parecía demasiado molesto incluso para aceptar un dulce de menta que le ofrecí para calmarlo —cosa muy extraña en él porque amaba los dulces de menta.
Se paseó por todo el lugar, seguramente pensando en qué hacer para persuadir al muchacho de pies descalzos. Luego se sentó en su silla, frente al computador, y comenzó su búsqueda de artículos acerca de niños salvajes que habitaban en el bosque. ¿Resultados? Cero.
—¡No existen resultados! —exclamó Jun, alterado.
—Eh, hombre. ¿Qué tal si vamos a comer y aprovechas de descansar un rato?
—No. Yo debo encontrar algo.
Cuando Jun usaba la palabra «debo», era una clara advertencia para dejarlo solo, así que dejé de insistir. Él y yo somos personas muy diferentes, pero quizá el simple hecho de saber cuándo detenernos cuando el otro nos da señales nos hace llevarnos bien.
Decidí irme a casa a descansar. Sin embargo, en el camino, los pensamientos cada vez me ponían más intranquilo. Tuve que admitir que ese chico también me generaba curiosidad y que de igual forma necesitaba investigar más sobre él, así que rápidamente regresé y, con emoción, azoté la puerta del laboratorio, llamando la atención del doctor Wen.
—Ya sé cómo podemos encontrar información acerca del mocoso —anuncié.
Jun me miró con ojos tan brillantes que hasta me sacó una sonrisa.
Acabamos en la biblioteca de la ciudad. Mientras yo buscaba libros en el pasillo de Ciencia, Jun consultaba con la bibliotecaria por archivos o escritos antiguos, argumentando que era un científico conocido y que lo necesitaba para unos experimentos que estaba realizando; desde donde me encontraba podía oír su voz. Gracias al cielo, a esa hora de la noche, casi al momento del cierre, no se encontraban personas leyendo, porque de no ser así nos hubieran hecho volar a patadas.
Jun llegó con una cantidad exorbitante de papeles, libros, periódicos y ensayos, y yo tan solo encontré un libro que posiblemente ni servía para nuestra investigación. Pedimos autorización a la señora de la biblioteca para llevarnos todo eso, puesto que era imposible quedarnos después del cierre. Así fue como acabamos toda la noche encerrados en el laboratorio, leyendo toda la información recopilada, aun cuando yo me iba a casa temprano.
Luego de unas cuantas páginas, el sueño me venció. Yo no era bueno leyendo, más bien era bueno en la práctica; Jun era el cabecilla entre ambos. No fue hasta que Jun gritó algo, que entre sueños no entendí, que logré despertar. Eran más de las dos de la madrugada.
—¡Lo encontré, lo encontré! —gritaba, emocionado.
Apenas con los ojos abiertos, intenté leer lo que Jun me estaba mostrando en la hoja.
—«Joven estudiante acusa ser atacado por "niño salvaje" en el bosque» —leí el encabezado de la noticia, tardando un poco en procesarlo—. ¿Qué? Ése es...
—Exactamente —respondió Jun, sabiendo perfectamente a qué me refería—. ¿Y sabes qué significa?
—¿Qué?
—Que desde hoy comenzaremos a leer el periódico.
ESTÁS LEYENDO
Radioactive | JunHoon [Completa]
Fanfiction«Los científicos Wen Jun Hui y Kang Young Hyun emprenden una expedición al bosque para comenzar su nuevo proyecto botánico, pero ninguno de los dos se imaginaba que, durante su investigación, se encontrarían con un niño desaliñado, huraño y salvaje...
![Radioactive | JunHoon [Completa]](https://img.wattpad.com/cover/135805538-64-k315899.jpg)