Desde que Ji Hoon llegó al laboratorio —decidimos llamarlo de esa forma, porque el padre de Jun lo había nombrado así—, hemos tenido que pasar las 24 horas en el laboratorio, y debido a eso, muchas personas han estado hablando de ello.
—¿Sabes cuál es el rumor que está corriendo ahora? —le pregunto. Estamos en la fila de la cafetería para buscar nuestros desayunos, y el de Ji Hoon también.
—¿Qué es?
—Que tú y yo estamos en una relación, porque dormimos juntos en el laboratorio.
Todos los ojos estaban puestos sobre nosotros. Me aseguré de hablar lo suficientemente alto para que todos los de la fila lo notaran.
—Bueno, ¿entonces deberíamos darles algo más de lo que hablar? —Jun comenzó a acercarse a mí, como si quisiera besarme, y luego estallamos en risas.
Jun pasaba horas revisando los archivos de su padre, con la esperanza de poder encontrar algo que pudiera ayudar a Ji Hoon a librarse de su condición. En una oportunidad, cuando me levanté a mitad de noche para ir al baño, lo encontré leyendo los informes mientras bebía café. Era primera vez que estaban las camas libres para nosotros, y en vez de descansar cómodamente en ellas, él prefirió usar esas horas para leer los documentos.
—¿Sabes qué me preocupa ahora? —preguntó Jun cuando yo iba camino al baño—. Que no tiene un lugar cómodo para dormir. ¿Por qué no lo despertamos y le decimos que ocupe mi cama para dormir?
—No podemos correr el riesgo de que lo descubran.
—Pero si tenemos la posibilidad de hacer que al menos pueda dormir en un lugar cómodo, entonces debemos hacerlo. Sabes por todas las cosas que ha pasado...
No sé cómo acabé acompañando a Jun a su casa para buscar el colchón de su cama y llevarlo al laboratorio. Sólo él era capaz de hacer ese tipo de locuras, y ahora me arrastraba a mí.
Estábamos a punto de llegar a nuestro laboratorio, cuando apareció uno de nuestros compañeros a curiosear.
—Doctor Wen, doctor Kang —saludó él.
—Doctor Park —dijimos al unísono.
—¿Por qué traen un colchón al laboratorio?
—Oh, por favor no le diga al director, pero queríamos un momento a solas, ya sabe... Mi esposa no debe enterarse de lo nuestro.
Jun me golpeó el estómago por detrás del colchón, así el doctor Park no lo notaba.
—¿En uno de una plaza y media?
—Nos gusta dormir muy juntos —siguió el juego Jun, seguramente porque creyó que era la única forma de proteger a Ji Hoon.
—No se preocupen. Su secreto estará a salvo conmigo. —Nos guiñó un ojo, y antes de irse, se acercó a nosotros y susurró—. Yo también traje a alguien hoy.
Creo que nunca había reído tanto en mi vida. Mi estómago dolía como si me hubiesen golpeado diez veces. Ji Hoon sólo nos miraba con el ceño fruncido desde la esquina.
Jun prometió que dejaría de tomar tanto café y que comenzaría a dormir por las noches. Incluso dijo que se acostaría a la misma hora que yo, así que él era lo último que veía, desde la litera del frente, antes de dormirme. Pero Jun olvidó que yo me levantaba por las noches para ir al baño; así fue como lo encontré en el laboratorio, conversando con Ji Hoon. Y aquella no fue la primera vez que sucedió. Todas las noches que siguieron, cuando me levantaba, los veía platicando muy cómodamente.
Con el tiempo, fui notando lo mucho que Jun se había encariñado con Ji Hoon. Cuidaba de él como si fuera la joya más preciada. Le cortó las uñas y también el cabello, le enseñó a leer y a escribir, le compraba comida especial en la cafetería e incluso lo limpiaba con toallas mojadas todos los días para cambiarle la ropa.
Una mañana que llegué al laboratorio, vi la cosa más impresionante —después de un humano radioactivo, por supuesto. Jun estaba haciéndole los exámenes de sangre a Ji Hoon para monitorear su estado, cuando el chico dijo:
—Te pareces mucho a tu padre. Eres igual de amable que él.
Jun enrojeció hasta las orejas.
—Vaya, vaya. Pero qué tenemos aquí... ¿También puedes sonrojarte?
—¡Cállate, Brian!
—Ji Hoon está haciendo que muestres tus peores facetas, amigo. Estás haciendo que me estremezca cada vez que te veo.
—¿Qué es estremezca? —preguntó Ji Hoon.
—Cuando tu cuerpo tiembla.
—¿Como cuando tienes frío?
—Bueno, sí, también. Pero me refería a que Ji Hoon está actuando tan extraño últimamente, debido a ti, que hace que mi cuerpo se estremezca.
—¿Por qué debido a mí? ¿Hay algún problema conmigo? ¿Los exámenes no están saliendo bien?
—No, no, nada de eso. Es que, al parecer, Jun se ha encariñado contigo.
—¿No sabes cuándo callarte? —interrumpió mi compañero—. Voy a inyectarte esta sangre radioactiva si no te detienes ahora.
—¿Entonces no lo niegas? —respondí rápidamente y corrí por el laboratorio para que Jun no me alcanzara, sin embargo no me siguió.
—¿Qué es encariñado? —Hablar con él realmente era igual que hablarle a un niño.
—Que te ha tomado cariño, afecto.
—No le hagas caso. Ha estado tanto tiempo alejado de su esposa que lo único que desea es ver muestras de afecto para llenar ese vacío que siente dentro de su corazón.
—¡Eso no es cierto! —protesté. Aunque sí, extrañaba a mi esposa.
—¿Entonces yo me encariñé con el doctor Wen?
De manera inmediata mis ojos se posaron sobre Jun, para ver cuál era su reacción. El señor Wen era el tipo de persona con la cual podías encariñarte muy rápido. Jun sonrió; seguramente tenía la imagen de su padre en mente.
—Tu padre debe estar descansando en paz —consoló Ji Hoon.
Jun no era creyente, pero le agradeció sinceramente. A veces, pensar que los seres queridos que se han ido están bien es el mejor consuelo para seguir adelante.
ESTÁS LEYENDO
Radioactive | JunHoon [Completa]
Fanfiction«Los científicos Wen Jun Hui y Kang Young Hyun emprenden una expedición al bosque para comenzar su nuevo proyecto botánico, pero ninguno de los dos se imaginaba que, durante su investigación, se encontrarían con un niño desaliñado, huraño y salvaje...
![Radioactive | JunHoon [Completa]](https://img.wattpad.com/cover/135805538-64-k315899.jpg)