(Owen)Me puse de pie y olas de dolor ensordecedor se encendieron contra mi cráneo.
Santos rayos, ¿Qué carajos sucedió anoche?
A ver, recuerda, Owen...
El sol irrumpió en mi cuarto y las vetas de luz me hicieron jadear cuando mi cerebro pareció partirse en dos. Me lancé sobre la almohada de nuevo apretando mis párpados.
Recuerda, primero fui a la fiesta, bebí y luego...nada.
¿Cómo llegue aquí? ¿Es mi cama? Abrí los ojos y recorrí mi cuarto con la vista.
Sí, era mi cuarto.
Me tomé del puente de la nariz y lo masajeé. Solté un suspiro, cansado y me puse de pie para dirigirme al baño y tomar una larga ducha. Me detuve de entrar al baño cuando oí un ruido proveniente de la cocina.
¿No estaba solo?
Seguí mi camino hacia la cocina y sala con precaución, tal vez la persona que me trajo aún estaba aquí. Solo quería saber quién fue la persona que me trajo para darle las gracias. No recordaba nada, pero daba gracias que aun existieran personas altruistas.
Oí el ruido de una sartén u olla, y entonces me puse alerta. Nunca antes había traído a nadie a mi apartamento para que tuviera tanta confianza. A excepción de Nicole.
—¿Quién está ahí? —pregunté con la voz más autoritaria que podía alcanzar.
Entonces mi corazón saltó a la vida cuando oí su voz.
—¿Owen? —inquirió Nicole—. ¿Estás despierto?
Salí del pasillo y me encontré a una Nicole algo soñolienta aún. Su cabello estaba desordenado y suelto, y la ropa que usaba estaba arrugada. Sin embargo, aún estaba bonita.
Un momento...acaso... ¿ella durmió aquí?
El calor que conocía bastante bien me inundó de pies a cabeza y mis dedos temblaron, ¿Durmió...durmió en mi apartamento?
—¿Qué haces aquí? —pregunté, perplejo.
Nicole me dió de esas sonrisas que perforan profundo en tu corazón.
Patrick era un desgraciado afortunado.
—Oh, solo quería intentar hacer un desayuno decente, pero la verdad es que estaba rogando que despertaras. Solo sé hacer café.
—Pero... yo... ¿Por qué estás aquí? En mi apartamento —aclaré.
—Bueno, Tootsee Roll —¿Tootsee Roll? —, tuve que pasar la noche contigo porque estabas más loco que Snoop Doog.
Fruncí el ceño—¿Yo?
Nicole sonrió—Si, tú, pequeño diablillo. O debería decirte, Tootsee Roll.
—¿Por qué?
Nicole se giró por completo, tenía la sonrisa más divertida y juguetona que había visto. Posó sus manos en sus caderas y me escudriñó por completo.
—Mejor ve a lavarte la cara así te despejas —ordenó—, luego podemos hablar de tu noche alocada.
¿Noche alocada?
Confundido, no dije nada y solo obedecí.
La verdad que estaba un poco mareado, sabía que había bebido suficiente como para perder la razón, pero no creí que al despertar olvidaría todo lo que dije o hice la noche anterior. No sabía que podría haber hecho, pero más allá de risas o estar mareado, no creí haber hecho nada demasiado loco.

ESTÁS LEYENDO
Test, Patience & Love [T#2.5]
Teen FictionNo sé cómo pasó, pero convencer al tipo nerd de que me explicara una de las materias mas complicadas de la Universidad dio vuelta mi mundo. Como un efecto mariposa: reprobé un examen de una materia obligatoria y luego ya no dejaba de pensar en Owen...