cap 14

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mi padre al otro lado de la puerta, y justo cuando iba a correrme, se levantó del sillón. Un pequeño golpe sonó en la puerta, mientras ella se bajaba el vestido y yo me ajustaba los pantalones.

-“jungkook?”-Muy oportuno, papá, gruñí internamente mientras me levantaba y me dirigí a mi mesa para sentarme.

Ahora me dolía la entrepierna seriamente. Podría pensar que la voz de mi padre haría que mi excitación disminuyera de golpe, pero la había tenido dura desde que la vi en la ventana esa mañana. Esto era simplemente ridículo. Me dedicó una triunfante sonrisa de suficiencia, mientras quitaba el pestillo y abría la puerta.

-“Señor jeon, quiero decir,gong yoo . Estaba a punto de irme.”-Observé como mi padre ponía cara de preocupación cuando la miró.

-“tn, querida. Te sientes bien? Estás bastante colorada.”-Miré como se llevaba la mano a la cabeza y se aclaraba la garganta.

-“Sabes, la verdad es que no siento muy bien. Ha sido una mañana muy larga.”-me miró de manera tan pícara que a nadie podría pasarle desapercibida-“Creo que voy a cogerme el resto del día libre, señor jeon. Para recuperar fuerzas.”

Jodida zorra. Quise gritarle, pero tenía que contenerme delante de mi padre. Apreté los puños debajo de la mesa; no estaba seguro de quién la odiaba más, si yo o mis pelotas.

-“Tiene que preparar ese gran proyecto, ya lo sabe.”

-“Puede aplazarse un día.”-dijo despreocupada.

-“Esperaba los resultados hoy mismo, señorita lee.”-respondí entre dientes. Mi padre se giró para mirarme.

-“Estoy seguro que de que puedes arreglar lo que sea necesario, jungkook.”-No estás ayudando, papá. No estás ayudando para nada. Se dio la vuelta hacia ella, y le dedicó una sonrisa paternal.

-“Puedes irte, querida.”

-“Gracias, gong yoo.”-respondió con una dulce sonrisa. Se dio la vuelta-“Señor jeon.”

La observé salir mientras mi padre cerraba la puerta y me miraba, a punto de echarme la bronca.

-“Que?” le pregunté, frustrado, mientras elevaba discretamente mis caderas para ver su cu.lo mientras se iba.

-“Ser un poco más amable con ella no va a matarte, jungkook.”-se movió hasta sentarse enla esquina de mi mesa-“Tienes suerte de tenerla contigo, ya lo sabes.”

Puse los ojos en blanco y sacudí la cabeza.

-“Si su personalidad fuera tan atractiva como su cerebro, no sería un problema.”

Me cortó, fulminándome con la mirada, mientras me echaba hacia atrás, a modo de defensa.

-“No fuiste educado de esa manera, jungkook.”-dijo severamente, levantándose de nuevo-“De todos modos, tu madre ha llamado y me ha dicho que te recuerde la cena de esta noche en casa. Tae y somi van a venir con la niña.”

Sentí torcerse la comisura de mis labios en cuanto mencionó a mi sobrina, pero simplemente asentí con la cabeza.

-“Sí, allí estaré.”-Se dirigió hacia la puerta y me miró antes de cerrarla.

-“No llegues tarde; sabes que tu madre lo odia.”

-“Que no! Lo prometo.”-, respondí, ligeramente enfadado mientras él cerraba la puerta riéndose.

Mi padre sabía, como todo el mundo, que no soportaba llegar tarde, incluso a algo tan simple como una cena familiar. Tae, por otro lado, llegaría tarde hasta a su propio funeral. Pero ahora, con todo el trabajo delante de mí, aparte de ella, no sabía cómo me las iba a apañar para salir de aquí a la hora; por no mencionar la tarea adicional que ella no había terminado, y que iba a llevarme toda la hora la de comida. Tenía que quitármela de la cabeza como pudiera. Metí la mano en mi bolsillo y saqué lo que quedaba de su ropa interior; estaba a punto de guardarla con las demás, cuando me fijé en la etiqueta. Agent Provocateur. Di por sentado que no eran unas bragas baratas. Se había gastado sus dólares en ellas. Y eso despertó mi curiosidad. Abrí el cajón para examinar los otros dos pares. Ponía La Perla en ambas etiquetas. Maldita sea, esta mujer se preocupaba por su ropa interior. Quizás debería ir hasta la tienda de La Perla algún día para ver cuánto le estaba costando mi pequeña colección. Me pasé la mano que tenía libre por el pelo y volví a guardarlas en el cajón. Esa era la última cosa en la que necesitaba pensar.

Por mucho que lo intenté, no pude concentrarme en ninguna maldita cosa. Incluso después de mi ritual de la hora del almuerzo, no podía dejar de pensar en los eventos de esa mañana. Y a las 3, era un manojo de nervios y supe que tenía que salir de allí. Llegué al ascensor y gruñí ligeramente, optando mejor por las escaleras. Aunque no había sido una mejor opción; todavía estaban recientes en mi memoria. En cuanto llegué a casa de mis padres esa noche, inmediatamente sentí como desaparecía algo de mi tensión. Entré en la cocina, el olor de la comida que mi madre estaba cocinando me abordó, y escuché la conversación alegre y las risas de mis padres desde la sala de estar.

-“jungkook.”-canturreó mi madre mientras entraba en el salón. Me incliné y le di un beso en la mejilla, dejando que intentara arreglar mi alborotado pelo-“Este pelo tuyo.”-dijo cariñosamente “Sigue tan rebelde como cuando eras pequeño.”

-“Lo sé, mama.”-dije, sonriéndole; siempre teníamos la misma conversación-“Sigo intentandodomarlo.”-Agarré la fuente que llevaba en sus manos, y la puse en la mesa, atrapando una zanahoria antes de sentarme, y me reí cuando me pilló-“Dónde está mi chica?”-pregunté echando una ojeada al salón.

ꜱᴇx ᴡɪᴛʜ ᴍʏ ʙᴏꜱꜱ Donde viven las historias. Descúbrelo ahora