Vio estaba seguro de que buscar a Verde en esos momentos era lo correcto, aunque probablemente se encontrarían con Vaati y aquella anciana, además, aún había puntos sueltos que no encajaban con los que antes les había dicho aquel brujo.
— ¿entonces quién demonios es Vaati ahora si la anciana ya está libre de su alma? —preguntaba Azul desconcertado— además Verde no tiene por qué huir de nosotros, sería mejor si viniera, así sería más fácil derrotar a ese brujo loco
— ¡eso es! —exclamó Vio— solo la verdadera anciana puede tomar distintas formas. Recuerdo haber leído alguna vez, que dos almas pueden coexistir en un mismo recipiente, sin embargo, si quieren mostrar todas sus capacidades, cada una debe esperar su turno hasta que la otra se lo permita.
— ¿entonces la anciana y Vaati viven en el mismo cuerpo? Eso quiere decir que Verde no morirá si hace lo mismo con él —dijo Rojo.
— así es —respondió el calmado nuevamente— pero eso depende de qué tan fuerte sea su voluntad, aún así debemos evitar a toda costa que eso suceda
Los tres encajaron sus espadas en la arena, y la última luz se introdujo en ellas, reflejando a su amigo en la hoja, Verde estaba en la posada que habían dejado atrás hacia tan solo unas horas. Aún no salían del desierto así que emprendieron su camino para volver, y aunque la noche cayó pronto, siguieron sin descanso hasta encontrarse con la posada nuevamente. Pero había algo malo, aquella tormenta que se había detenido antes... otra vez arrasaba con fuerza el desierto. Cuando llegaron por fin, una silueta oscura se asomó, era la anciana, pero sus ojos lucían de un color violeta, así que era Vaati, y traía consigo a Verde, que parecía estar inconsciente, junto a otra persona que se encontraba cubierta por una capa.
— nos vemos de nuevo —dijo Vaati en un tono alegre— justo a tiempo para presenciar mi cambio de cuerpo. Por favor tomen asiento para observar mejor
— estas loco, brujo malvado —gritó Azul— entréganos a Verde ahora mismo
— ¿entregarlo? —se bufó Vaati— no, me parece que te has equivocado. Este chico será mi nuevo recipiente. Mi cuerpo anterior estaba tan demacrado, que todo mi poder desaparecía rápidamente. Así que vine aquí por uno nuevo, y descubrí que solo este niño podría soportar que mi alma viviera por completo en él. Esta anciana, una bruja bastante tonta, decidió ayudarme a cambio de poder cambiar su cuerpo con alguien más, de igual forma eh conseguido su nuevo cuerpo.
Quitó aquella sucia capa del cuerpo que llevaba consigo, era la princesa Zelda. Y detrás de él, aparecieron cientos de sombras de ojos resplandecientes, se preparaban para atacar en cualquier momento.
— el mundo entero me servirá esta vez —continuó— solo basta hacerlos débiles de voluntad para que te dejen entrar, y su amigo parece estar listo, después de todo ya no tiene fuerzas para luchar. Luego todos estos demonios tomarán el cuerpo de todos. Mi plan resultará esta vez, sin el héroe no son nada.
— ¡tiene a la princesa! —exclamó Rojo— luchar contra él sin hacerles daño a ninguno de los dos será complicado
Vio pensaba en una solución, debía hacerlo rápido. Luchar no sólo contra el mago, si no contra todos los demonios detrás de él, sin hacerle daño a sus amigos, era algo imposible, seguramente los pondría de escudo y sería el final. Pero ya tenían las luces, eso debía darles algo más de posibilidades contra el enemigo, ahora debían evitar a toda costa que tomará el cuerpo de sus compañeros.
— ¡escuchen! —los llamó Vio— no podemos quedarnos viendo como controla a Verde y a la princesa. Si permitimos que lo haga, entonces no podremos hacer nada más. Debemos luchar utilizando las habilidades de las espadas.
— ¿pero qué dices? —preguntó Azul— eso es peligroso, si los ocupa de escudo....
— no —interrumpió Vio— tengo un plan
Los tres se pusieron en posición de combate, y aunque el brujo no esperaba que atacaran sabiendo que tiene en su poder a sus amigos, también llevaba consigo un as bajo la manga. Después de todo es su especialidad. Así que abrió los portales del mundo oscuro, y envió a todo el reino a la pelea. El cielo se oscureció más que de costumbre, para que de esa forma todas las tropas ganaran poder, sin embargo, una luz más brilló con fuerza entre la arena que complicaba la vista. Era Vio, con la espada en alto que despejó el cielo y calmó la tormenta, entonces el sol resplandeció con fuerza, y los habitantes de las tierras oscuras sé quemaron poco a poco. Luego, más adelante brilló otra, y se escuchó el resonar de la voz de Azul.
— Dime Vaati —exclamó el héroe— ¿cuál es la fuente de tu poder? —En la espada, con letras fulgentes, se escribió por sí misma la respuesta— espera... ¿El espejo oscuro?
Vio y Azul se miraron mutuamente, pero no pudieron evitar que brillara la última luz en la espada de Rojo, que, de inmediato viajó entre el tiempo al punto exacto en el que lo vieron, y luego trajo consigo aquel artefacto, aún así estaba sorprendido, y por un segundo, los tres dudaron en terminar lo que hacían.
Shadow estaba vivo ahora porque el tiempo había sido distorsionado, todo lo que se había perdido en el pasado había sido traído de vuelta, así mismo el brujo y todas las calamidades que derrotaron antes, sin embargo recordaban todo, y su amigo, que había renunciado a ser una sombra en el pasado, tenía la oportunidad de vivir pensando en el bien. Pero debían destruir toda oscuridad, y con ella, a shadow.
— adelante —se asomó la sombra— tarde o temprano, si decido ir de su lado, tendré que morir para convertirme en luz. Destruye el espejo, Rojo. ¡Hazlo!
Así pues, sin mirar una vez más a sus dos compañeros detrás de él, clavó su espada en el espejo, y Vaati calló al suelo, como si alguien hubiese aplastado su poder desde dentro. Los tres se encaminaron hasta donde sus amigos se encontraban, no tenían tiempo de pensar en lo que había ocurrido, sin embargo, aún quedaba algo más, antes de poder llegar, una barrera de magia apareció, y lanzó volando a los tres Links que no alcanzaron a verla.
— ¡Brujo inútil! —se escuchó la voz de la anciana— pensé que podrías hacer un buen trabajo, ¡pero no! Así que ahora observa desde el abismo, llegó mi turno.
Sin embargo, cuando intentó tomar a la princesa, Verde extendió su mano para sujetar su vestido, apenas y podía moverse, pero su voluntad y espíritu seguían siendo las de un héroe.
— no toques... a Zelda —dijo con dificultad.
— ¿qué pretendes niño tonto? —dijo la bruja fastidiada— seguro pensaste que todo había terminado, pero no es así. Podrán haber acabado con la magia de Vaati, después de todo era débil, se alimentaba de su pueblo para no inclinarse ante el verdadero Rey del mal, pero nosotras las brujas, tomamos nuestro poder de alguien más fuerte y poderoso. Nosotras... Servimos a Ganon...
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La leyenda de Zelda (four swords)
FanfictionLos cuatro link regresaran con una nueva misión, la vida de su amigo, verde, está en riesgo y deberán aprender a trabajar en equipo para poder salvarlo
