Perdida y confundida

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Capítulo 10

Aburrida, con la pluma en la mano, fantaseando en la cuarta luna de Saturno mientras daban las clases de política. 
Estaba mirando la cara de mis compañeros, pero siempre terminaba en la de Estefy, y de vez en cuando ella me miraba también haciendo que me sonrojara. No sé porque me da vergüenza verla.

-¡Bueno, si van a estar así les mando un trabajo de lo que vimos hoy y me lo entregan la clase que viene!- se quejó el profesor.

Y cómo no iba a hacerlo, casi todos los alumnos estaban hablando. Y claro, con una palabra, el distinto tono de voz, y lo acogedor del salón...todo eso era una bomba de ruido que rompía el oído.
Todos se quejaron, menos Estefania y yo que permanecimos en silencio observando la situación; sólo que yo estaba harta de esto y ella sonreía. Recién me doy cuenta de que se la pasa sonriendo, ¿Qué nunca está triste esa chica?

...

Por obra del destino, y gracias a algunos que habían desaprobado o faltado a un trabajo en clase de química (como Azul y yo ) me tuve que mover a la otra mitad del salón, ya que nos separaron por: "los que aprobaron el trabajo" y "los que tienen que darlo o volver a darlo". Me sentía horrible en ese lugar, me daba vergüenza estar ahí notando como los que habían aprobado me miraban. Creo que están sorprendidos de mí, en todo este tiempo nunca había tocado este lado, y ahora estaba en él. Que humillante, pero más terrible fue ver a Estefy del otro lado, riendo y mirándome de vez en cuando mientras hablaba con Romina y Daiana. 
"Se están riendo de mí" pensaba al mismo tiempo que realizaba el trabajo. Mi mente estaba muy concentrada en lo que podrían estar diciendo. "No lo hizo bien", " Y después quiere ser perfecta", "No pensé nunca que Laura pudiera realizar mal un trabajo". La idea de que pudieran estar pensando o hablando algo erróneo de mí me carcomía la cabeza, tanto que me faltó realizar un punto, ahora no sé que voy a hacer si me va mal.

...

-Hey, si querés yo te puedo ayudar- me dijo mi enemiga tocando mi hombro mientras ingresaba al salón, después del segundo receso.

Estaba sentada en lo último de todo, al lado de la puerta, con la mente en gris; triste; cansada; con mucho sueño. Me pasé todas las clases bostezando.

-¿En qué?-.

-En lo que te esté desvelando, tenés unas ojeras terribles. Hoy te olvidaste del maquillaje, ¿No?- ella reía yendo con nuestras compañeras a su asiento.

Saqué mi espejito y miré mis ojos, sí tenía unas ojeras terribles; pero no había traído maquillaje así que no pude arreglarme. 
Estaba tan furiosa con ella, porque Estefy nunca venía desarreglada o con sueño, o con alguna tarea sin realizar, o sin estudiar. Al menos, por ahora, parecía perfecta la muy hija de...

...

-Laura...Laura...¡Laura!- Azul movía su mano frente a mi cara.

-¿Qué?, ¿Qué pasa?-.

-¿Estás en este planeta?, ¿En qué estás pensando?-.

-En nada...-.

-Por favor concentrate en el camino...casi de pisa un auto- me regañaba mi amiga.

-Sí, perdón-.

Hoy mi cabeza no funciona al cien por ciento, lo que hace que me distraiga bastante y que manche mi reputación.
Azul y yo ya estábamos volviendo a casa, a mi casa, porque ella aún no quiere regresar a la suya. Lo que me recuerda:

-¿Y tu mamá no te llamó?- pregunté.

-A esa no le importa donde esté, podrían llamarla de la morgue diciendo que encontraron todo mi cuerpo desmenuzado y a ella no le importaría. Mi mamá no me quiere Lau-.

Todo sobre ellaHistorias para obsesionarse. Descúbrelo ahora