Doña Meche entró a la casa de Alexis...
Doña Meche: Hijito que pasó, entre porque escuche gritos, porque lloras así?
Alexis: No puedo más (llorando).
Doña Meche: Levantate, ven y dime que pasó, es Erika, cierto?
Alexis: Si, vino a decirme toda la verdad.
Doña Meche: Y porque lloras entonces?
Alexis: Que porque? Me ocultó a mi hija, esa niña es mi hija, todos sabían menos yo.
Doña Meche lo quedó mirando...
Alexis: No me diga que usted sabía?
Doña Meche: Yo iba seguido a verla, hablábamos mucho y me contó lo que pasó con su esposo, lo de la niña ella no quiso decirme nada pero mijo yo soy una persona mayor y me doy cuenta de muchas cosas, mis años mi experiencia de la vida, y sabía que esa niña era tuya pero ella no quiso decirme nada.
Alexis: Es una maldita...
Doña Meche: No digas cosas estando enojado porque te puedes arrepentir, Alexis...esa niña se parece mucho a ti, es hermosa.
Alexis: No quiero saber nada, nada.
Doña Meche: Lo que tu necesitas es tiempo para pensar y asimilar todo, piensa hijo, tranquilo.
Alexis: Gracias doña Meche, gracias de verdad.
En casa de Erika...
Erika llegó y entró a su recámara corriendo, se tiró en la cama y comenzó a llorar desconsoladamente...
Emma: Erika? Eri que pasa, porque lloras?
Erika: Él me odia, me odia Emma, Alexis me odia (llorando).
Emma: Pero porque, le dijiste todo?
Erika: Si todo, pero yo sabía que esto podía pasar, lo sabía, me odia por ocultarle que Mili es su hija.
Emma: Entiendelo Eri, es todo una sorpresa para él, pero quizas lo piense tranquilo y calmado...
Erika: No Emma, él me odia, me echo de su casa y me dijo que no vuelva, no le importó ver a la bebé.
Emma: Tranquila (acariciandole el cabello).
La bebé lloraba y Emma fue por ella...
Emma: Mira quién se despertó Eri, creo que tiene hambre.
Erika: Quiero estar sola.
Emma: Ya no llores por favor, te hará daño, y la bebé te necesita.
Erika: No quiero nada, vete, llevatela.
Emma: Esta bien, te dejaremos sola.
Emma se fue con la bebé hasta que Erika se calmara...
Al rato...
Erika: Perdóname Emma por ponerme así (agarrando a la bebé) perdoname mi princesita, perdoname (besando su cabecita).
Emma: Te entiendo Eri pero quiero que sepas que yo estoy aquí para ti y para mi ahijada.
Erika: Gracias pero es que me puse tan mal que no sabía lo que decía, sabes que?
Emma: Que?
Erika: No quiero sufrir más, me voy a dedicar a ella y a darle todo mi amor y obvio le hablare de su papá pero no puedo obligarlo a estar con nosotras porque ya se lo que se siente que te obliguen.
ESTÁS LEYENDO
Aprendiendo a Amar
Roman d'amourErika Marcelin de 39 años es una mujer muy hermosa de ojos verdes y pelo rubio, adinerada y dueña junto con su padre de una empresa automotriz muy conocida, ella es una mujer altanera, y cree que todo el mundo tiene que estar a sus pies. Por otra pa...
