-Capítulo 7-

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"En definitiva"

By: Srta_Infernal.

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Sólo faltaban 3 horas para que las clases terminarán, no a levantado la mirada en toda la mañana, su amiga estaba preocupada pero aún así la cobriza no le dio respuesta alguna, pérdida en su cabeza, perdida en el recuerdo, sumida en la tristeza de haber fallado a sus amigos, de no ser fuerte.

—Sakuno, no es tu culpa... no es culpa de nadie.

Tomoka la toma de la mano, estaba nuevamente llorando; y sé dio cuenta por las gotas de agua en su cuaderno.

—Lo siento.

Se disculpó, ella sabía que era su culpa, su culpa por no ser lo bastante valiente para aceptar el precio de Ryoma. Levanta un poco la cabeza y voltea al oji ámbar quien estaba dormido o seguro ni estaba en su asiento, nadie sabía, él siempre en su oscura esquina.


Ryoma quien acostaba su cabeza en sus brazos tenía puesta la mirada en ella, estaba con la espada y la pared al revelarse así, si hablaba él sería historia.

La propuesta era una locura, ambos estaban contra el abismo, todo por culpa del club de tenis.

—Ryoma... Por favor, te necesitamos.

La mirada suplicando de la ojirubi, estaba molesto pero también era una ventaja para él, siempre quiso acercarse a ella, ahora tenía la oportunidad.

—Lo haré, pero sólo pediré algo a cambio de ayudar a tu grupo de renegados.

Ryoma sacó una pelota de su bolsillo y empezó a lanzarla para arriba una y otra vez con una perversa sonrisa.

—Bien... ¿Cual es tu precio?

Pregunto poniéndose sería, haría lo que sea para tener a su grupo feliz, intentaría con todo su ser que Seigaku llegará a las nacionales, no era por ella es por su grupo, su familia.

—Es muy simple, yo participó en Seigaku y ganaremos las nacionales por ti.

Sakuno sonrió, tan inocente chica cayendo en las garras de un salvaje.

—Por mi... me gustaría creerlo pero no creo que sea lo que pienso.

El ambarino sonrió arrogante, tomó el mentón de la chica y la acercó a él besandola con pasión, ella sorprendida pone sus manos en su pecho empujandolo, el un paso alejado sonrió burlón mirando como ella se cubría los labios completamente sonrojada.

—Mi precio eres tú... ya lo sabes.

Así le guiño el ojo y se dirigió a las canchas de tenis nuevamente, ella se sentó en la banca y tembló.

—Ryoma, él es el sinvergüenza...

—¡Sakuno! ¡ya sal de tú cabeza!

Grita su mejor amiga ahora con su castaño cabello suelto, estaban ambas en el patio almorzando junto con Horio.

—Lo siento...

Felino Salvaje. | RyoSakuHistorias para obsesionarse. Descúbrelo ahora