En el último día yo quiero agradecer porque pude conocer y vivir a través de las palabras de muchos. En las historias que me intrigaron de Gabriel, en los relatos que me transportaron a otros tiempos de Humberto, a los recuerdos de una niñez que me trae Sophie, a los paisajes y los viajes que me evoca Victor, al olor del café que alguna vez mencionó Alejandra, con las pinturas y los crespos que Valeria se cortó al principio de este reto, o el perderse en lo profundo de los pensamientos mientras se mira techo que hice después de leer a Kathy y a los demás que siempre nos dejaban ver quién eran a través de sus escritos.
En el último día sólo me queda por decirles, que aunque no pude conocerlos en persona, con cada una de sus palabras, pude ver e imaginar cómo son, qué sienten y que al igual que yo, disfrutan del poder que tienen las palabras. Ese poder de crear, imaginar y hacer realidad lo que para otro no existía.
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Retos de Mariana
Short StoryCuenta los retos de literatura a través de los ojos de una universitaria de 21 años.
