Capítulo 15

35 7 0
                                        

VII - Infierno: Final

Camine lentamente en reversa, pero por los torpes tacones me tropece y caí haciendo un estruendoso ruido.

-Pero que tenemos aquí - dijo el señor D. Apenas me vio

Sus demonios se pusieron alertas y se me acercaron de una manera amenazante.

-Alto - les ordenó y ellos o ellas se alejaron de mi - Así no se trata a una dama - él se me acercó y me ayudó a pararme - ¿Que tal si vamos a mi oficina y hablamos un rato?

-No gracias, no es de mi agrado que succionen mi alma

-Que graciosa - me tomó de los hombros y me obligó a entrar - Sientante, ponte cómoda

-Deja la puerta abierta - pedí

-Pero que desconfiada

-De confiados esta lleno el sementerio

-Como digas - se alejó de la puerta y se sentó al frente mío - hablemos

-No tenemos nada de que hablar - él se quedó mirándome fijamente poniéndome nerviosa, su mirada era tan profunda que las almas se podrían perder en ella

-¿Que se siente el miedo? - preguntó de repente

-¿Qué? - pregunte confundida, me había tomado desprevenida

-¿Que se siente el miedo? - repitió

-¿Acaso no siente miedo? - él negó con la cabeza

-Tampoco el dolor, Dios me creo sin ninguna imperfección, fui creado para ser su más fuarte guerrero, para proteger a todas sus criaturas

-¿Por qué necesitas de alguien más para volver al cielo? - pregunté curiosa

-Toda criatura creada por Dios podrá entrar al cielo, pero yo estoy desterrado por que cometí un gran pecado, no puedo volver por mi cuenta

-¿Conspirar en su contra? - él negó

-La creación... Intente crear seres perfectos como él lo había hecho, pero en su defecto sólo hice monstruos que destruyen todo a su paso - sonrió con tristeza - Tengo que volver para ayudarlos - me miro

-No te daré mi alma - me paré y camine hasta la salida lentamente - Yo también puedo ir al cielo, es mi derecho como criatura de Dios

-No puedes ir al cielo

-Dijiste que toda criatura creada por Dios podía - salí de la oficina seguida por él

-Pero Dios no te creo a ti, yo lo hice

¿Qué?.

En mi momento de debilidad el señor D. se lanzó a mi, pero fui más ágil y salí corriendo hacia la puerta de salida.

-Eres inteligente Lucifer, me lograste desconcertar un rato - le dije - Pero no lograrás engañarme tan fácilmente, si yo hubiera sido creación tuya, no necesitarías mi alma para volver

-¡Dame tu alma! - grito con una voz tan roca que hará eco en mi cabeza por el resto de la humanidad

Se abalanzó hacia mi, yo sólo me cubrí con mis brazos; recorde las palabras de mi abuela que siempre me decía: “Cuando tengas miedo reza, Dios siempre escucha a sus siervos” Y no sé si fue por qué estaba muy concentrada rezando o que fue lo que pasó, que jamás sentí el golpe

Bohemian RhapsodyDonde viven las historias. Descúbrelo ahora