05

3.3K 454 89
                                        

<Katsuki>

Mis pasos son lo único que se escucha en esta calle vacía.... <¿En dónde demonios estoy?> 

Siento mi piel erizarse por la fría sensación de que algo me asecha, me siento observado y por primera vez cohibido.

-¡¡¿Quién putas me sigue?!! ¡MUÉSTRATE MALDITO!

Por más que volteo a todos lados, solo veo las paredes de los edificios, sucios y abandonados, todo se ve solo y manchado... ¿Qué pasó en este lugar? ¿acaso nadie vive en esta asquerosa ciudad? Mi sangre se congela al escuchar los gritos de una voz que reconozco clarmente.

-¡Kacchan ayúdame!

-¡¿Deku?!

-¡Kacchaaaan auxilioooo!

-¡Maldición Deku teme! ¡¿En dónde estás?!

Escucho su puta voz, pero por más que corro desesperado no logro acercarme ¡Maldita sea! 

-¡¿Por qué te alejas estúpido?! ¡DEKU!... Deku... ¿Deku?... no, ¿no se supone que... ya estás muerto? 

Aún así no dejo de correr, necesito encontrarlo.

-¡Kacchan! ¡Por favor! ¡Ayúdame!... ¡Nooooo! ¿Qué hace con eso? ¡AAAAAHHHHH!

-¡¿Qué pasa Deku?! ¡Bastardo responde! 

<Maldita sea ¿Por qué? ¿Qué diablos sucede? ¿Quién lo está atacando... esa era una motosierra?>

El sonido de la motosierra se escucha cada vez más cercano, veo cada puerta que encuentro buscando su origen. Mis dedos entumecidos por el frío tocan cada picaporte antes de girarlo, veo mi blanquecino aliento salir agitado igual que mi respiración ¡¿Por qué no lo encuentro?! Mis piernas duelen en cada paso, el miedo y ansiedad me hacen doler el pecho, como si me estrujasen el corazón.

Finalmente me detengo frente a un almacén abandonado, con las paredes llenas de graffitis y suciedad, pues el horroroso sonido de la motosierra y sus gritos, provienen de él.

-¿D-deku?

Mis manos tiemblan incontrolablemente mientras abro la puerta, que emite un horrible chirrido al hacerlo, antes de entrar veo como una sombra negra escapa por la ventana.

-¡¡¡ALTO AHÍ BASTARDO!!!

No llegué a tiempo, sujetando el borde de la ventana sin cristales, me preparo para saltar y alcanzar al maldito que escapó, pero antes de hacerlo, los sollozos me hacen voltearme.

-K-kac-chan... ¿Por qué lle-gas t-tarde?

Un escalofrío profundo recorre toda mi espina dorsal, tengo que voltear para verte, pero no quiero hacerlo... sé que no debo hacerlo pues tú ya estas muerto Deku.

Aún así lo hago.

Lo primero que veo emergiendo de la oscuridad es tu cuerpo lleno de cortes y sangre brotando de él, caminas hacia mi, siento un terror inmenso en mi interior que me hace retroceder lentamente.

-No... no, no, no, no ¡YA ESTÁS MUERTO DEKU! ¡ESTO NO ES REAL! ¡NO ES REAL!

Mi respiración se detiene cuando instantáneamente apareces frente a mi, tus ojos verdes tienen un brillo desquiciado que nunca vi antes, tu piel pálida y la sangre que brota de tus ojos te dan un aspecto que me hace recordar a esa noche cuando abracé tu cuerpo en el suelo, luego de que saltaras.

-No... Deku yo...

-¡TIENES LA CULPA KACCHAN!

El empujón me hace caer por la ventana, mis gritos dejan de escucharse, no puedo escuchar mi propia voz, caigo a un vacío oscuro, y lo único que veo a la distancia es la retorcida sonrisa de Izuku en la ventana, luego nada.

【.】 【.】 【.】

-¡¿Joven Bakugo?! ¡Despierta!

-¡Aaaaah! ¡Deku no!... ¿Eeeh? ¿Recovery Girl?

-Joven Bakugo ¿estás bien? Llamaré a tus padres para que vengan por ti.

-¡¿Qué?! no, no me iré a casa, ya falté toda una semana ¡no puedo hacerlo más!

La preocupada mirada de la anciana me hizo darme cuenta de que estoy sudando frío y no he dejado de temblar, esa fue sin dudas la peor pesadilla hasta ahora.

-¿Estás seguro de que estás bien? 

-...Sí, solo debo dormir mejor, ya me voy.

-Lleva esto.

La anciana le entregó un pequeño frasco anaranjado de tapa blanca lleno de pastillas.

-¿Para qué o qué?

-Son pastillas para dormir, si tienes problemas para conciliar el sueño debes tomar solo una o no despertarás al otro día ¿Entendiste?

-Ah sí sí, gracias supongo.

El rubio salió de la enfermería bajo la angustiada mirada de  la anciana heroína, aún tendría que reportarlo a Aizawa sensei, debían observarlo, sin dudas era el más afectado por la muerte del peliverde.


Pero nadie sabía cuán afectado estaba... 


O estaría.

MURDER Donde viven las historias. Descúbrelo ahora