Dicen que si lo intentas con todas tus fuerzas, que si depositas cada fibra de tu ser en lo que deseas, terminas por conseguirlo.
Yo entregué todo de mí para verla feliz, para ser el guardián de su sonrisa y mantenerla a mi lado contra viento y marea. Pero no funcionó. Quizás mi todo no fue suficiente, o quizás simplemente no era lo que ella necesitaba. Desearía con el alma que esto no fuera más que una pesadilla, despertar de nuevo a su lado y tener la oportunidad de reescribir nuestra historia. Sin embargo, la realidad me golpea con una claridad devastadora: se ha acabado y no hay vuelta atrás. Su corazón ya no late por mí, aunque el mío siga corriendo desesperado tras el rastro de su amor.
Supongo que, finalmente, me toca lidiar con este mundo real.
Me sequé las lágrimas con un gesto brusco y me di la vuelta para marcharme lejos; lejos de aquel lugar donde mis ojos presenciaron lo que terminó por destruirme. Ver a mi amada en brazos de otro, ser testigo de cómo sus dulces labios se entregaban a unos que no eran los míos... fue como sentir el alma estallar en mil pedazos.
Lo peor de esta derrota no es caer agotado tras la batalla; lo verdaderamente doloroso es tener que frenar tus propios pasos al comprender que, hagas lo que hagas y corras lo que corras, nunca llegarás al lugar donde tu corazón anhela estar. Ese día ha llegado para mí. Porque no importa cuánto amor guarde mi pecho para ella: SeungJi nunca será capaz de verlo, pues sus ojos han decidido dejar de mirarme. Sus ojos ahora aman a alguien más.
— JungKook... — la voz de TaeHyung me alcanzó mientras caminaba a ciegas hacia la salida de la escuela.
Él intentó detenerme, consciente de que cada paso que daba era como hundir una daga más profundo en mi propio corazón. Pero yo necesitaba intentarlo una última vez, y lo había hecho, a pesar de que la lógica dictaba que ya nada tenía sentido.
Caminé a su lado hasta que mis fuerzas flaquearon. Me detuve en seco y rompí en un llanto que ya no podía —ni quería— contener. Sentí sus brazos rodearme en un gesto protector y oculté mi rostro en el hombro de mi mejor amigo, dejando que la angustia fluyera.
— ¿Qué debería hacer ahora? — pregunté en un susurro quebrado, mientras por dentro mi alma gritaba por una respuesta que me sacara de este abismo.
— Solo llora por hoy, Kook — respondió él con suavidad —. Mañana será un día nuevo y podrás empezar a reconstruirte.
— Si me detengo ahora... si regreso... ¿todo será más fácil?
— Olvidar a alguien que amas nunca es fácil — me miró a los ojos con sinceridad —. Pero vas a lograrlo. No hoy, ni mañana, pero algún día volverás a enamorarte.
Asentí en silencio y volví a secar el rastro de mis lágrimas. El dolor seguía ahí, latente y agudo; no creía poder superarlo pronto, ni que el camino fuera sencillo. Sin embargo, seguiría avanzando hacia ese nuevo día, persiguiendo un mañana donde la felicidad no fuera solo un recuerdo.
Solo necesitaba un remedio. Un remedio que, con el tiempo, enseñara a mi corazón a latir de nuevo por alguien más.
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Remedy; jjk
Fanfiction"Por favor, dame un remedio" "Un remedio que haga latir mi corazón de nuevo" Por favor, sálvame. Dame otra oportunidad. Portada: @sabjimin
