Terminaron la cena entre una que otra broma por parte de Sakumo, ayudando así Obito a limpiar y a recoger la mesa, incluso aún cuando Kakashi se había negado; no era la clase de persona que no ayudaría a algo tan simple como limpiar, y menos en casa ajena.
Así que ahora estaba junto a Kakashi, en el tejado de la casa del peliplateado, mirando el cielo estrellado de la noche. Pasaban ya de las 8pm, y aunque su abuela sabía que regresaba tarde de las misiones, quería pasar un poco de tiempo descansando en casa.
Pero si su tiempo libre se basada en estar con su príncipe azul, no se quejaba.
Se encontraba recostado en la incómoda superficie, con las manos tras la cabeza, mientras que Kakashi solamente estaba sentado a su lado, abrazando sus rodillas.
Había silencio, pero no había querido hablar y arruinar el momento tan tranquilo que tenía con el albino ahora. Sabia que no tendría otra oportunidad para estar así junto a él, así que quería aprovecharlo.
Soltó un suspiro, desviando la vista hacia su compañero. No se había vuelto a poner la máscara, cosa que lo hizo sentir contento al saber que comenzaba a tener más confianza con su amor platónico. Además, así podía ver su rostro con más calma. Kakashi le miró, alzando una ceja mientras entrecerraba los ojos.
— Oye, Uchiha. — habló moviéndose para recostarse a su lado, imitando su posición pero dejando un brazo sobre su estómago, su vista pérdida en el cielo.
— ¿Que sucede, amorcito? — preguntó girando su rostro unos centímetros para verle, reprimiendo el impulso de estirar una mano y acariciar su mejilla. Había aprendido que a Kakashi no le gustaba mucho el contacto físico.
El peliplateado suspiró resignado, no había manera de hacer que el otro le dejara de llamar de aquella forma.
— Tengo una duda. — dijo a modo de respuesta, su voz tan tranquila como el ambiente en el que estaban. — Bueno, algo así. — el peligris se giró en su lugar, quedando frente a él, apoyando la cabeza en su brazo flexionado. Obito no perdió detalle alguno de su rostro, tratando de memorizar cada línea y pestaña que tenía. — Es solo que... creo que eres extraño.
Obito frunció ligeramente el ceño, acomodándose en la misma posición que, apoyando el codo en donde estaba recostado antes y su cabeza sobre su puño cerrado. — ¿A que te refieres?
Kakashi frunció los labios, mirándolo hacia arriba. — Tu actitud me desconcierta algunas veces. — confesó algo que tenía en la cabeza desde hace días. — Sueles ser alguien tan gritón como un niño y al otro segundo alguien tan frío como una roca. No se cual de las dos actitudes sea la verdadera.
Obito sonrió de lado, dejando que una de sus manos se alojara sobre la mejilla del Hatake, acariciando con su pulgar la tersa piel. Kakashi solo frunció el ceño, pero no lo apartó.
— No hay "dos" — dijo haciendo comillas con su mano aún sobre su cabeza. — Solo soy así.
— Pero- — replicó el peliplateado, interrumpiéndose a sí mismo mientras chasqueaba la lengua. — No es lo mismo. Te he observado aunque no lo creas, y siempre eres diferente.
Obito ladeó un poco la cabeza, sin quitar la mano sobre la suave piel de Kakashi, sin entender realmente su punto. Él no se sentía diferente, solo seguía órdenes. — He entrenado personalmente con Madara-sama durante la semana que tú entraste y lo veo constantemente por el clan. Quizás se deba a que su actitud se me contagia algunas veces. Además suelo tener algunas cenas con él y el capitán Tobirama algunos días a la semana.
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14 Días. 🌿 ObiKaka.
Fanfiction🍂Esta historia es un arco del fic "DUPLAS" que pueden encontrar en mi perfil. 🍁Los personajes de Naruto Y Naruto Shippuden no me pertenecen, los demás si. 🍁Está historia no es cannon. 🍁AU de Naruto. 🍁Historia corta.
