Primer día.
Si le preguntaban cuál había sido el día más extraño de su vida; definitivamente escogería ese 10 de agosto.
Una rosa estaba dentro de su casillero.
No sería algo raro ver la flor de pétalos rojos en cualquier otro momento, la cosa era que él no había puesto una rosa ahí.
Miró a su alrededor, buscando al responsable, encontrándose con la habitación vacía. Soltó un suspiro, colocándose la máscara de oso y cerrando sin tomarle mucha importancia, seguramente había sido una equivocación. Los casilleros aún no estaban completamente asegurados, por lo que cualquiera podía abrirlos. Seguramente alguien se equivocó al poner eso ahí.
Se dirigió a la sala de juntas, donde el a capitán Tobirama los había citado a él y a su equipo para una nueva misión.
Luego de un intercambio de palabras, salieron de la cede, encaminándose a seguir a un grupo de traidores que habían tomado pergaminos importantes desde la torre Hokage. Razón por la que ahora la instalación permanecía vigilada las veinticuatro horas del día por personas del escuadrón de ANBU. Detestaba esos turnos, donde debía permanecer varias horas seguidas de pie sin moverse, simplemente vigilando pasillos oscuros.
Bueno, era eso o aguantar a los de su equipo.
No debía tomarles mucho tiempo, cinco horas como máximo para completar la misión. Era cosa de ubicar a los traidores y acabar con ellos.
Más adentrados en el bosque, cerca del Río Nakano, pudieron dar con ellos. Exactamente una hora después de haber iniciado la misión.
No fue una tarea difícil, simples ninjas débiles con los que pudieron terminar sin mucho problema.
Regresaron a la cede, con el pergamino que contenía información confidencial de la aldea escondido en su bolsa ninja.
Llegaron al mismo tiempo que el escuadrón de asesinato, sobresaltándolo un poco cuando vio que uno de ellos cargaba con el cuerpo de un sujeto en uno de sus hombros, indiferente mientras caminaban delante de él.
De cierto modo, agradecía estar en el equipo de espionaje. Aunque ellos también tenían que eliminar personas, sus métodos eran menos sangrientos que los del equipo de asesinato; quienes tenían la orden que acabar con cualquiera que estuviera con los criminales, ya sea culpable o no. Esto con el fin de evitar posibles venganzas de "aliados". Usualmente el equipo de espionaje se centraba más en enviar información sobre supuestos sospechosos a su capitán, quien luego de analizar los reportes, los mandaba directamente con el Hokage para agregar información al libro bingo, pero también tenían que atrapar a dichos sospechosos una vez fueran confirmados, la diferencia era que no tenían una necesidad de usar métodos de tortura o algo similar, contrario al equipo de asesinato.
Ellos no tenían porqué cargar con el cuerpo del enemigo de regreso a konoha, y el equipo de asesinato siempre estaba obligado a dejar al menos uno vivo para obtener información del enemigo, cosa que era tarea de otro escuadrón en el que se encontraba Madara-sama, quien personalmente se dedicaba a conseguir dicha información.
— Tal parece que han llegado al mismo tiempo. — dijo su capitán, la máscara fuera de su rostro dejando ver las características marcas rojas sobre su rostro. — Ichiro, lleva el cuerpo a donde Madara. Joji, encárgate de llevar el pergamino de regreso a la torre Hokage. Obito, tú haz el reporte de la misión, tiene que estar listo antes de que termine tu turno.
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14 Días. 🌿 ObiKaka.
Fanfiction🍂Esta historia es un arco del fic "DUPLAS" que pueden encontrar en mi perfil. 🍁Los personajes de Naruto Y Naruto Shippuden no me pertenecen, los demás si. 🍁Está historia no es cannon. 🍁AU de Naruto. 🍁Historia corta.
