Capítulo 8: Mi primer y único amigo

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NOZOMI'S POV

El niño me volvió a gritar:

─¡Por favor, no te mates! ¡La vida es hermosa, es una sola, un regalo que te dieron! ¡No la acabes de ese modo!

─Pe-pero niño...

─¡¿Estás sufriendo problemas familiares?! ¡¿Necesitas a alguien que te escuche, que te console, que esté contigo en los momentos más difíciles?! ¡Me tienes a mí, prometo escucharte!

Me quedé callada. Vi mi reflejo en el agua y suspiré. Salí del agua y me senté en la arena con ese niño (que después me dijo que su nombre es Hanji Urabe).

Le conté desde mis inicios, desde la muerte de mi papá, la tristeza que nos invadió a mi y a mamá, del gran cambio que hizo ella desde ese día, de los abusos de mi padrastro, de los grandes cambios que hubo en casa desde que se mudó con nosotras: ambos fuman un montón, y el olor que hay en la casa es nauseabundo, mi madre dejó de preocuparse por la casa y vive yendo a bares y trabaja todo el día (eso no es lo malo, lo malo es que siempre se apilan platos y ropa sucia, ¡que limpio yo! Akio vive tomando cerveza mientras usa la computadora), y lo único que comen son hamburguesas de MCDONALD'S, que son baratas, y mi mamá usa la plata del trabajo para pagar las cuentas nomás y para comprar boludeces, como cigarrillos y más cerveza. Le conté a Urabe sobre cómo cambió mi realidad. Las palabras salían de mi boca como si fuese un loro, y también hubo llanto. Hanji me abrazó, y de alguna forma hizo que me calmara.

─Tranquila. Tranquila. Enserio lamento mucho lo que te sucedió, en verdad te lo estoy diciendo. No es justo que pases por todo esto, siendo una persona que no tuvo nada que ver con nada, pero ya sabes que la gente buena sufre cosas horribles. Desgraciadamente así funciona la vida.

─Papá se fue así nomás, y mamá tuvo que casarse con este hombre que me da terror─ dije con la voz rota.

─Escucha: tú necesitas más que nunca a una persona con la que puedas pasar rato fuera de tu casa, y estoy dispuesto a ser esa persona.

─¿Enserio? ¿Saldrías conmigo?

─Por supuesto. Te ves como una niña muy agradable─ esbozó una sonrisa. Debo admitir que era lindo. Muy lindo─. ¿Cómo te llamas?

─Nozomi Katsuki. Mi madre quiere que me cambie el apellido a Hakobiya, el apellido de Akio. Ella ya lo tiene, y está pensando seriamente en que yo me lo cambie también.

─Me gusta ese apellido, pero si es de tu padrastro, entonces es preferible que no lo tengas.

─Yo quiero quedarme con Katsuki, porque me hace acordar a mi padre.

─Claro... Bueno, ¿quieres dar un paseo por la playa?

─¿No hay que volver a clases?

─Nah, quiero conocerte más, y es mejor a solas. Además me aburre el tema de la regla de tres─ rió.

─Okey─ dije riendo.

─Ven─ me tomó de la mano y me ayudó a levantarme.

─E-está bien─ me levanté y empezamos a caminar por la playa. Este niño me ayudó a neutralizar la tristeza y el miedo que me embargaron antes de venir aquí. Debo admitir que disfruté ese día: la caminata fue hermosa, conversamos acerca de algunas cosas divertidas y alguna que otra trivialidad, y al final del día me invitó con un helado. 

Al fin había hecho a mi primer amigo en toda la vida.

Me acompañó a mi casa al final de la tarde, y nos despedimos con un beso en la mejilla. Entré a la casa sin siquiera saludar a nadie y me encerré en mi cuarto. No iba a salir de ahí hasta la mañana siguiente, no es como si mi madre se preocupase de que no cene.

Al día siguiente iba caminando a la escuela, muy emocionada de ver a Urabe. 

Iba cruzando la mitad de la cebra, cuando un camión que seguramente había perdido los frenos iba a gran velocidad hacia mí. Mi cuerpo no me correspondía. El miedo me congeló y... 

Si el golpe que hubiese sufrido en la cabeza hubiese sido aún más fuerte, lo más probable es que hubiese muerto.

Desperté luego de dos años de estar en coma. Estaba terminando el año y yo tenía que empezar desde primero la secundaria en lugar de tercero. Recordé todo lo que había sufrido, y tomé una decisión: cambiar mi look, así todos comenzarían a respetarme, y tal vez a amarme, y así no me sentiría tan miserable y tan... tan sola. 

Había olvidado por completo a Urabe, y recién hoy en día logré recordarlo. 

Me corté el pelo como lo tengo ahora, en ángulo y con casi todo el cerquillo a mi lado derecho de la cabeza. Empecé a usar el uniforme del colegio "mejorado": la falda bien cortita, me puse muñequeras negras, una gargantilla negra en el cuello, uso rímel, camino elegantemente y la camisa la dejo abierta hasta los senos; a los chicos les encanta y a las chicas les causa envidia. Soy el prototipo de una chica atractiva.


En fin, ahora estamos saliendo de la escuela. Yo voy a ir con Sachiko y Megumi a la plaza, no quiero ir a casa.

𝗘𝗟 𝗔𝗠𝗢𝗥 𝗘𝗡𝗧𝗥𝗘 𝗛𝗢𝗠𝗕𝗥𝗘𝗦 𝗘𝗦 𝗥𝗘𝗔𝗟 𝟮 ❱ 𝗖𝗧 ✔Historias para obsesionarse. Descúbrelo ahora