Izawa y Kisugi regresaron de sus increíbles vacaciones en Alemania y Francia. Ahora están de nuevo en su querido Japón. Sin embargo, cuando vuelven, grandes cambios se interpondrán en sus caminos, como la inminente aparición de una chica nueva con u...
Mis padres se van mañana en la noche. Estoy emocionado por ver a mi tía de nuevo. No la he visto en ocho años y apenas recuerdo su rostro... o eso creo yo.
Veamos, era... de piel clara, como papá, ojos azules... ¡no! Nada que ver, eran grises, como los de mi abuelo Hideo, el padre de papá, y por último tenía el cabello por la espalda, más o menos así, lacio y de color castaño oscuro. Síp, esa es la tía Nagisa que recuerdo. Y creo que tenía... treinta y nueve años. Es mucho más joven que papá.
Listo, es bueno saber que no la he olvidado, jeje.
─¡Teppei, Nagisa llegará en veinte minutos!─ me grita mamá─¡¿Te bañaste?!
─¡Sí, mamá!
Me visto con unos jeans azules y un buzo de animal print. Este buzo me lo trajo papá de Estados Unidos. Me encanta.
Me siento en la cama a hablar con Izawa. Tengo veintitrés mensajes suyos... Si se habrá preocupado, jeje.
Kisugi: Acá estoy, señor sobreprotector xd
Izawa: Creí que te habían secuestrado :'0
Kisugi: Izawa, eres demasiado paranoico :v
Izawa: Perdón u.u
Kisugi: Cómo está todo?
Izawa: Bien, bien. Minami se recuperó del período. Dice que es una tortura 😅
Kisugi: Pobre xd
Kisugi: No sé a qué edad le llegará a Mei
Kisugi: Porque a algunas niñas les llega a los ocho, y ella tiene nueve
Kisugi: Con lo inocente que es de seguro se asustará tanto que se pondrá a llorar :'3
Izawa: Jajaja, tienes razón 🤣
Kisugi: Bueno, hoy no nos podremos juntar porque justo llega la tía y ta
Kisugi: Mañana será ;3
Izawa: Oki :3
Entonces escucho la bocina de un auto. Me fijo por la ventana y es la tía quien baja de un taxi. Mis padres y Mei salen a recibirla. Decido mandarle un adiós a Izawa para poder ir a saludarla.
Kisugi: Ya llegó Nagisa. Te hablo más tarde (ΘεΘʃƪ)
Izawa: Oki º3º
De repente escucho gritos y la alarma de incendios. ¿Qué está pasando?
Entonces como acto reflejo agarro un arma de agua que uso en verano para jugar con Mei, corro al baño para cargarla de agua y bajo corriendo a la cocina, la cual estaba llena de humo, la alarma de incendios suena como loca y mis padres gritaban.
─¡Tranquilos! ¡Yo lo apago!─ empiezo a disparar para todos lados como un demente.
─¡Síiii! ¡Agua!─ gritaba Mei.
─¡No, Teppei! ¡Basta!─ grita mamá.
─¡No hagas eso, hijo! ¡Es solamente la torta que se quemó!
Entonces le apunto a lo que parecía ser la torta. Es ahí cuando escucho las risas de una mujer. Seguramente de la tía.
─¡Jajajaja! ¡En el blanco!─ seguía riendo.
Mamá y papá abren las ventanas para que se vaya el humo.
Una vez que la cocina quedó despejada, mi tía se acercó a mí y me abrazó.
─¡Pero si es el campeón de Japón Teppei Kisugi!─ me pellizcaba los cachetes, y luego me miró fijamente─Eres taaan lindo.
─Jeje, gracias─ sonrío avergonzado.
─Vi tu partido contra el Toho en la televisión. Por suerte lo pasaron en la tele del trabajo, y no aparté la mirada de él en ningún momento, o al menos hasta que terminó el primer tiempo, el partido y el primer tiempo extra, jeje.
─¿Lo viste? Y dime, ¿jugué bien?
─¡Como un Dios del fútbol!
─Jeje, me alegra oír eso, aunque quisiera ser tan bueno como Tsubasa.
─Al chile Tsubasa. Todos se fijan en él y se olvidan del mejor delantero que llevó a la cima al Shutetsu cuando eras muy chiquitito─ me vuelve a pellizcar los cachetes.
─Es cierto, jaja.
─Onii-chan es el mejor─ dice Mei.
─¡Y no puede faltar la cosita más comestible del universo!─ se agacha frente a Mei─¡Ay, te voy a comer a besos!─ la besuquea.
Mi tía es muy agradable, y siempre te llena de regalos.
─¡Oh, casi lo olvido! ¡Les traje regalos a todos desde Nueva York!─ abre su mochila y saca tres bolsas de regalo─Para mi hermano...─ le entrega una bolsa enorme. Papá sacó de ella una campera polar, como esas que usan en Alaska.
─¡Wow! ¡¿Qué?! ¡¿Me compraste esta campera?! ¡¿Estas que cuestan mucho dinero?!─ preguntó, realmente feliz.
─Síp. ¿Te gusta?
─¡Me encanta!─ la abrazó.
─Para Ritsu─ le entrega una bolsa pequeña. Dentro de ella había un juego de maquillaje, que venía con un perfume de naranja, el favorito de mamá.