Capítulo 9

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Alba y Joan seguían merodeando por el local, bajaron a la parte de abajo y seguían saludando a algunos compañeros del trabajo que Alba conocía.

J: Cariño...voy un momento al baño.

A: Vale... le sonreía – yo...me subo hacia arriba con María

J: Bien, ahora voy para allá.

Alba subía las escaleras.
De repente, un gran latigazo sacudía su cuerpo.

Por unas milésimas de segundo, se acordaba de aquella mañana de verano en el hostal cuando ya se iban hacia Madrid; recordaba que no quería mirar a María mientras se desnudaba por temor a que le gustara el cuerpo de una mujer, pero en aquellos momentos, no podía apartar la mirada de aquella figura que divisó.

Aquella figura de mujer con las piernas impresionantemente ajustadas bajo esos vaqueros.

Generalmente estaba acostumbrada a verla en bata, esa bata que escondía aquella perfecta figura que ahora se mostraba ante sus ojos.

No pudo dar marcha atrás, pues María sonreía y la señalaba con la mirada.
Poco a poco, intentando coger aire y temerosa por otro lado de lo que le acababa de suceder, se acercaba hacia la barra.

Natalia estaba espléndida – pensaba – llevaba el pelo suelto, un pelo que se le antojaba especialmente sedoso, y unos ojos bien pintados y perfilados que se le antojaban seductores.

Mientras se dirigía hacia ellas, Natalia la sonreía tímidamente.

A: Hola...- la miró

N: Hola Alba, mira...quiero...presentarte a Alicia.... Alicia, esta es Alba, una compañera del hospital.

AL: Hola que tal...- sonreía

Y mientras se daban los típicos besos de presentación, Alba pensaba que ante aquella presentación, Natalia no había hablado nunca de ella a su pareja, cosa que en cierto modo la decepcionaba un poco, pues pensó que Natalia pasaba totalmente de ella.

A: - Aunque...bueno...es normal...¿para qué le iba a hablar de mi?...¿para decirle que intentó seducirme una noche de verano?...-

N: ¿Has venido sola?

A: No, no... mi novio está abajo...en el servicio...- sonreía – lo que pasa es que...hay un poco de cola y...

AL: ¡Madre mía! – miraba el local - ¡esto está muy bien!...la verdad...

M: ¿A que si?... bueno chicas...¿qué queréis tomar?

N: Yo...no se...algún refresco...

M: Jajajaja...¡venga ya Natalia!....que hoy invita la casa...¡y sin cantar! Jajajajaj

N: Jajajaja... bueno...siendo así...ponme un ron con piña

M: ¿Y tu Alicia?

AL: Pues yo...algun whiskie con naranja...

M: Para ti...Alba...¿otra ... cervecita de esas de cuello largo con el limón...medio dentro...medio fuera? – arqueaba las cejas

Alicia no sabía de que iba la cosa, pero Natalia y Alba se reían ante el comentario de María.

M: ¡Marchaaaaaaando un par de cubatas y una cervecita de esas de cuello largo para Alba!...¡Pedroooooooooo! - y se giraba en la barra para pedir las bebidas a Pedro -

N: Jajajajajaja...- miraba a Alba – sigue teniendo complejo de Almodóvar...¿eh?

A: Si...- sonreía –

Mientras María le decía las bebidas a Pedro, Natalia, Alicia y Alba se alejaban un poco de la barra.

AL: ¿Qué dice?...¿de cuello largo?

N: - sonreía – Nada...nada...cosas de María...

Natalia no quiso desvelar aquel gracioso misterio, cosa que gustó a Alba ya que Alicia no tenía nada que ver con aquel episodio.

Mi estrella dobleDonde viven las historias. Descúbrelo ahora