N: Entra...- la invitaba a entrar – no conocías mi casa aún...
A: No...- echó un primer vistazo - ¡Uau!....¡qué bonita Natalia!
La casa de Natalia era muy diáfana.
Tenía un salón muy grande, a un lado había una gran mesa con sillas y al otro un espacio más de descanso donde estaba el sofá, el equipo de música y el mueble de la televisión.
A: ¡Qué grande!...
N: Si...mira...- señalaba dos puertas – ahí está la cocina...y ahí el baño. Y bueno...arriba – indicaba con la cabeza – está mi habitación.
Al fondo del gran salón, unos cuantos peldaños de madera conducían a la habitación de Natalia.
No había puertas, tan solo un muro a mitad la apartaba un poco de la vista del salón.
N: Por lo visto era como un antiguo almacén... pertenecía a mis abuelos – la abrazaba desde atrás y la besaba el cuello - ¿quieres tomar algo?
A: ¿Tú...? – se daba la vuelta y sonreía tímidamente –
N: ¿Nos sentamos un ratito y tomamos algo?...
A: Vale...
Antes de preparar los licores, Natalia fue hacia el equipo de música y puso algo de música tranquila, después, se fue al mueble bar, sacó un par de vasos y preparó un par de baileys.
N: ¿Te gusta el baileys...no?
A: Si, si...
Alba estaba nerviosa, aunque no mucho más que Natalia, que fue hacia la cocina a por hielos para echarlo al licor.
Después se sentaba al lado de Alba, cogía el vaso y brindaba con ella.
Nada más dar el primer sorbo, dejaba su vaso en la mesa, cogía el de Alba y lo dejaba también junto al suyo.
Después, se acercaba a ella y la besaba en la boca.
N: Uhm...¡qué bien sabes! – la sonreía – ¡qué rico!...
A: - sonreía tímida –
N: Uhm...- pasaba dulcemente su lengua por los labios de Alba –
A: Espera, espera...
Alba de nuevo volvía a coger su vaso y le daba un buen trago empapándose bien los labios para que Natalia volviera a saborear el dulce licor de sus labios.
Y así lo hizo Natalia, durante algunos instantes.
La lengua de Natalia , por primera vez, se introducía en la boca de Alba saboreando los rincones del interior de ésta.
Era la primera vez que la boca de Alba recibía gustosa la lengua de Natalia, que también estaba dulce.
A: Uhmm...- le gustaba esa sensación de sentir que ambas lenguas se mezclaban y se unían –
Natalia, cogía su vaso, volvía a beber y ahora era ella la que ofrecía el dulce sabor a Alba, que poco a poco, iba perdiendo la timidez frente a ese acto nuevo para ella.
Poco a poco, el ritmo de sus corazones y sus respiraciones se iban acelerando.
Sus ojos desprendían un brillo especial cuando se miraban después de cada beso que se regalaban con tanto amor.
N: - se separó un poco – Llevo...- sonreía – desde las dos currando sin parar...después...el concierto...el bailecito... uff...
A: - ¡Dios!...¡qué está cansada...! -
N: Así que...no sé...espero...no estar...muy sudorosa...- la sonreía –
A: - sonreía con alivio - Jejeje... a ver...- se acercaba a su cuello y la olía – uff....hueles genial, Natalia...- rodeaba el cuello de Natalia de pequeños y suaves besos –
N: Uhmm...me alegro...porque ahora...una ducha...no sé si me vendría bien...jejejeje
Con los ojos cerrados, Natalia se dejaba besar por Alba.
Después, se separaba un poco y la miraba intensamente.
Alba intentaba aguantar la mirada de Natalia, aunque no le costaba mucho, pues le encantaba esa mirada, esa mirada la hacía sentirse protegida y amada.
N: - le retiraba un mechón de pelo hacia atrás – Estás... preciosa Albi...- la susurraba sin dejar de mirarla –
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Mi estrella doble
RomanceAlba y María van de concierto a Cádiz allí conocerán a un grupo de amigos algo locos con los que coincidirán después en Madrid. Es una adaptación un poco cambiada... de un fic MacaEsther.. Gracias Merche!
