Capítulo 8

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N: Buenos días Alba...- la saludaba amablemente - ¿Qué tal estás?

A: Bien...- abría mucho los ojos a modo de advertencia pues no quería que su madre se enterara de su desmayo – Mira Natalia...te presento a mi madre...mamá, esta es Natalia, la nueva pediatra de urgencias.

N: Hola que tal...- la sonreía – encantada...- se daban un par de besos

En ese momento, aprovechando que la madre de Alba estaba de espaldas a ella, mientras se daban los besos de presentación, Alba hacía señas a Natalia, negando con la cabeza y vocalizando al máximo..."no sabe nada".

RF: Pues aquí doctora... a ver a mi marido...

N: Si, si...ya me ha dicho Alba que estaba ingresado...luego en cuanto tenga un ratito...me paso a verle Alba...

A: No, si... si no hace falta Natalia...

N: Insisto...

A: Bien, bien...como quieras...

N: Qué entras...¿luego?

A: No, no... estoy...de vacaciones...me debían unos días...

N: ¡Ah!...pues muy bien...

La puerta del ascensor se abría. Natalia se adelantaba pues era su planta y se tenía que bajar.

N: Bueno señora...encantada...

RF: Igualmente doctora...

N: - miraba a Alba y la sonreía – Hasta luego Alba...

A: Hasta luego...

Y la imagen de Natalia desaparecía mientras las puertas del ascensor se volvían a cerrar.

RF: Que maja la doctora...¿no?

A: Si...

Uno de los días de esa semana, la madre de Alba se quedó en la habitación con su marido, mientras que Alba iba a la cafetería de personal a ver si comía algo.

Entró en ella y saludó a algunos de sus compañeros que le preguntaron acerca del estado de salud de su padre.

Después se fueron marchando a trabajar; fue a la máquina, sacó un bocadillo y un refresco y se sentó en una mesa sola a comer.

Estaba absorta en sus pensamientos, su padre cada vez estaba peor y pensaba tristemente en ello, cuando de repente alguien dejaba una taza de café en su mesa.

N: Hola...¿te importa si me siento contigo a tomar un café?

A: - alzó la vista – Tu misma...- de nuevo bajó la mirada hacia su sándwich y le dio un mordisco

N: - se sentaba - ¿Qué tal está tu padre?

A: - negaba con la cabeza – Mal...

N: Lo siento Alba...ya te lo dije el otro día pero...si puedo ayudar en algo...

A: - la miraba – Gracias...

N: ¿Estás...mejor?

A: Si, si... la verdad es que...estos días de descanso me están viniendo muy bien...

N: Pues claro que si...

A: Oye que...el otro día...no se si te diste cuenta pero es que mi madre...no sabe nada de lo de mi desmayo...

N: ¡Ah!, si, si... en cuento te miré...me di cuenta...

A: No quiero preocuparla...

Mi estrella dobleDonde viven las historias. Descúbrelo ahora