Narra _____:
Ya pasaron dos días desde que abandonamos la iglesia. El autobús se ha convertido en nuestro refugio. No es lo mejor, pero podemos pasar las noches. No tenemos ni la menor idea sobre qué tan lejos estamos de nuestro antiguo refugio. Solo sabemos que la comida está por acabarse y que estamos más que perdidos. Gabriel y Eugene están dormidos como angelitos plácidamente en sus camas hechas con los abrigos y todas
Eugene enloqueció, a su manera. Su mirada es distinta, habla calmado y no come nada. Él siempre pensaba que la única manera de que enloquezca, seria esa. Una manera tranquila, lenta. Como lo describió.
"La única manera de que enloquezca sería la más tranquila, _____. No hablaría rápido, vería de distinta manera al mundo y el hambre no me dominaría. Soy un científico, un confundido científico".
Las palabras de Eugene resonaban en mi mente.
No sé si él va a estallar de rabia. Es bastante reservado. Sus palabras lo describieron como una persona mucho más reservada. En lo que se convertiría, si enloquece por completo.
Nos alejamos bastante de la iglesia pero no sabemos cuánto. No es sorprendente, porque estamos perdidos.
Creo que ya estoy exagerando la situación. Mejor intento dormir en mi improvisada cama. En la mañana tendremos más suerte de volver a verlos a todos.
(...)
El sol alumbra mi cara con fuerza, cegándome, obligándome a levantarme. Estiro los brazos, seguido de bostezos. Dormí como una morsa, porque veo que no paré de moverme cuando dormía. Bueno... eso tendría que explicar el desorden que hay.
Me levante lentamente, sin despertar a Gabriel y a Eugene. Mi pierna ya está perfecta. No. Tendría que decir perfectísima. Hace días que no puedo pensar que algo este mejor, así que me conformo con que mi pierna este bien.
Agh, me aburro. Digo, estamos en el fin del mundo, todo lo que nos rodean son cuerpos putrefactos en descomposición que caminan y son capaces de comer a las personas vivas. Nadie dijo que iba a ser divertido, pero tampoco pensé que el tiempo iba a pasar lentamente a velocidad de tortuga.
Mejor salgo un rato, estoy cansada de estar acá dentro encerrada. Estoy sonando como mi papá cuando me obligaba a jugar a la pelota con mis primos afuera. Literalmente me arrastraba al patio, no me gustaba salir de mi casa. Ahora deseo poder salir para ver el sol. No puedo asomar la cabeza sin cautela, ni tampoco puedo salir sin estar armada.
Me levanto de la cama despacio, sin hacer ruido, y la arreglo un poco. Agarro mi pistola y mi cuchillo. Abro la puerta del autobús. Lentamente, no hay otra forma. Apoyo un pie afuera del vehículo y saco la cabeza para observar hacia ambos lados. No hay nada. Solo hay silencio. Ningún movimiento. Apoyo el otro pie afuera y cierro la puerta para que no les pase nada a Eugene y a Gabriel.
Desesperadamente, empecé a respirar profundamente. Como me pedía el doctor cada vez que iba a hacerme un control: primero inhalar por la nariz y luego exhalar por la boca. Repetí eso varias veces, sin parar. Cada vez más rápido que la anterior.
Seguido de las respiraciones, empecé a caminar. Dando pasos largos y lentos. Cada vez más eufórica, como si aprendiera a caminar de nuevo. Acelerando los pasos de a poco. Cada vez me alejaba más del autobús y me adentraba más al bosque. Como si algo me estuviera atrayendo hacia el bosque.
Poco a poco todo empezaba a sentirse distinto. Me siento distinta. Todo ocurre de la nada. Pensé en el pasado, pensé en el presente. Un montón de cosas que pasaban por mi cabeza y que reflexioné. Cambios que están ocurriendo.
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Sangre Espinosa (The Walking Dead)
RandomDurante toda su vida, _____ vivió sin su figura materna. Su padre siempre estuvo presente para ella. Incluso cuando estalló un virus en todo el mundo, el siguió estando a su lado. Pero después de que su padre muriera, _____ queda completamente sola...
