Capítulo 9: Los Besos

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Lilith

5 meses y una semana atrás

Los tragos van y vienen y lo que era una noche para tranquilizar a Nancy se ha convertido en una noche para sacar confesiones y deseos escondidos.

- Gira la botella Lilith - la doctora Ally apenas y está consiente.

Nancy está a mi lado aún medio sobria ya que se ha limitado a beber poco, Race está dormido, el doctor Perry no para de ver de manera indecente a Nancy, solamente yo y el doctor Wells estamos en sí.

Giro la botella pero está se detiene en dirección de Race, la doctora Ally abuchea y la vuelvo a girar, cae con el doctor Wells.

- Uuuuuuuh creo que por fin te toca, Javier - dice con voz cantarína la mujer ebria.

- Ally soy Jackson no Javier - la corrige irritado.

- OK - con su mano le hace un ademán - Yo escojo que dirá este maldito bastardo...

- El Juego no es así y lo sabes - reclama el doctor Wells.

- Jackson tiene razón, no es justo que tu le pongas que hacer o decir, yo lo haré.

El doctor Wells se toma del puente de la nariz tratando de controlar su ira, intenta irse pero la doctora Ally lo toma del brazo y le susurra algo al oído y este se vuelve a sentar con la mandíbula apretáda.

- Entonces... ¿Verdad o reto? - el doctor Zuckerman sonríe con malicia.

- Reto - contesta el doctor Wells secamente.

- Estas jodido - Zuckerman sonríe con perversidad y después de largos segundos se decide a darle un reto - te reto a besarte con O'Connor.

Podría decir como me siento si supiera como me siento.

El doctor Wells se queda mirando fijamente a su amigo y no disimula las ganas de matarlo. Nancy por otro lado me advierte con la mirada.

- ¿O es que acaso eres un cobarde? - Zuckerman mira con desafío a Wells y yo permanezco a la espera.

Nunca me ha quitado el sueño este tipo de cosas.

- No soy un cobarde - dice Wells entre dientes.

- Entonces hazlo...

El doctor Wells se levanta con furia y se dirige hacía mi, me toma del brazo con fuerza haciendo que me ponga de pie.

- No te ilusiones por esto O'Connor - me mira la boca y regresa la vista a mis ojos - es solo un juego, no es por deseo.

Levanto una ceja.

- Seguro he recibido mejores besos que el que me dará.

Mi respuesta enciende la llama de lo que toda mi vida he reconocido, la llama de la competencia.

Me toma del cabello y su agarre me indica que el beso será agresivo. Su mirada baja de nuevo a mis labios y con sus dedos me los frota haciendo doler. El agarre en mi cabello se intensifica y siento el choque de su boca contra la mía, empieza a mover sus labios con fuerza e intento apartarme por lo doloroso del beso, pero una de sus manos se posa en mi espalda y me aprieta a su cuerpo sin dejarme escapar, intento protestar y aprovecha para meter su lengua en mi cavidad bucal.

Me he quedado en blanco, algo se enciende dentro de mi y mis sentidos se agudizan. Los toques de su lengua con la mía me empiezan a gustar pese al dolor que siento en la comisura de los labios, lo tomo del cuello y correspondo con la misma intensidad con la que él envuelve sus labios con los míos, nos separamos por falta de aire y en su mirada me demuestra que no ha sido suficiente, intento hablar y me toma de nuevo solo que esta vez muerde mis labios y los chupa como si fueran un dulce. Por mi parte logró delinear sus labios con la punta de mi lengua provocando que un gruñido emerja de él, un gruñido que me hace caer en cuenta de lo que estamos haciendo, donde lo estamos haciendo y frente a quienes lo estamos haciendo. Me libera del beso y en sus ojos veo pánico, pánico de él y pánico mío en sus ojos.

- Wow...

Actualidad

Nancy me termina de contar lo que sucedió con Perry hace unas horas.

- Yo solo sé que no quiero mendigar amores baratos.

Asiento mientras como un sandwich de atún con queso.

- Pero a ti ni te gusta Gucci y mucho menos Prada - le digo haciendo énfasis en sus gustos.

- Pero los visto. Aunque soy más de Valentino y Louis Vuitton.

- Es bueno que por primera vez en tu vida te defiendas.

Nancy se siente empoderada y me ofrece parte de su postre. Ella me ha estado cuidando y alimentando desde que supo que estaba embarazada.

- Lilith yo sé que aveces te presionó y que últimamente te he sugerído que obtes por tener al bebé pero quiero que sepas que es tu decisión y no me meteré, independientemente de lo que me parezca o no, yo te apoyare en la decisión que tomes. Si decides no tenerlo estaré contigo tomando tu mano en el procedimiento, si decides tenerlo estaré en cada paso de tu embarazo y sostendre tu mano en el parto. Quiero que te sientas feliz y sin dudas.

Mis ojos pican y quiero llorar. Nancy es la persona que estuvo conmigo en cada etapa de mi vida y aunque la deje de lado por un tiempo ella volvió a recibirme con los brazos abiertos.

- Yo tengo miedo - por primera vez sinceramente confieso que lo tengo - tengo miedo de tenerlo y no tenerlo.

- Se que tu vida ha sido dura. Estoy contigo en las buenas y en las malas, cuando te caigas te ayudaré a levantarte cuando no encuentres la vena yo te ayudaré a colocar el catete.

Sonrió y ella también. La llaman y se despide dejándome sola y de nuevo con un millón de dudas en la cabeza.

- ¿Debería tenerte? Creo que serías hijo de una persona muy exitosa. Tendrías una madre lista - hablo mientras acarició mi vientre por encima del uniforme - debería tenerte solo para preservar mi legado de cerebros brillantes.

Me callo, parezco loca hablando sola y terminó riéndome.

- Hagamos un trato pequeño embrión, si tienes más de 4 semanas de tendré  pero si no, lo siento.

- No puede ser ¿estas embarazada?

Las náuseas llegan y me volteo para verlo. Al parecer Nancy no cerró la puerta del cuarto de descanso cuando salió.

Él me mira y palidezco.



Besame Mucho(borrador) Historias para obsesionarse. Descúbrelo ahora