Capítulo 8: El Juego

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Jackson

5 meses y una semana atrás.

Quiero irme de aquí desde ya.

Cuando Ally me propuso ir a donde unos colegas pasaban el rato no me imagine esta patética situación. Esos novatos no son colegas, apenas y me llegan a la uña del dedo gordo del pie. Si Ally no fuera mujer le daría un puñetazo por lo que acaba de hacer al venir aquí.

A mi lado Perry sonríe con descaro al notar a la patética hija del senador.

- El lugar es encantador y nuestros colegas son los mejores - dice Perry para relamerse los labios.

- Se ve que es elegante, deberíamos de venir más seguido - Ally se dirige a donde se encuentra O'Connor y su bola de amigos incompetentes.

Me doy media vuelta para irme pero tengo a Perry embujandome para ir, me enojo y creo que me dará migraña.

- Vamos hermano no seas así, solo será esta vez - aprieto la mandíbula y cuando estoy por irme Ally me toma del brazo.

- Ni se te ocurra Jackson - me clava las uñas - me lo debes por olvidar mi cumpleaños.

Respiro hondo y acepto, solo por esta ocasión, ir.

Los tres caminamos hasta una mesa en forma de media luna, en ella se encuentran O'Connor, un chico que vi en el recorrido y la hija llorona del senador, un mesero les trae las bebidas que supongo ordenaron antes de que llegáramos.

- Hola chicos - saluda Ally mientras toma un dulce de la mesa - he de admitir que tienen buen gusto.

- Gracias - contesta O'Connor.

- Un ex compañero trabaja aquí así que venimos seguido - añade el chico.

- Y díganme, todos tienen pareja - no me sorprende que Perry sea un imprudente - con lo guapas y guapo que son has de tener ¿cierto?

Ellos tardan en contestar y yo ya quiero largarme a dormír.

- Esto es una total perdida de tiempo - digo mientras me levanto - es como hablar con unas estatuas.

- Si quiere irse que lo haga, desde la entrada se ha notado que no le apetece estar con nosotros.

Lilith O'Connor tiene agallas o es estúpida, la verdad es que no lo sé, pero el que me conteste de esa manera me hace querer quedarme solo para demostrarle que no siempre acierta pese a lo que dijo sea verdad.

- No me iré, solo acomodo mi traje, tal vez la que no se siente cómoda es otra.

Sus ojos se encienden y hay tensión.

- ¿Qué les parece si jugamos un juego?- propone Ally mientras que me pellizca la entrepierna por debajo de la mesa.

Me aguanto las ganas de hacer muecas de dolor y acepto jugar con una sonrisa tensa.

- ¿Qué jugaremos? - pregunta la hija del senador mientras Ally ordena comida y bebidas.

- Yo propongo que juguemos verdad o reto  - dice Perry.

Todos aceptan sin embargo...

- ¿Eso no nos traerá problemas a nosotros los internos? - pregunta el chico.

- Tranquilo jovenzuelo, nuestro jefe está con nosotros así que no pasará nada ¿cierto Jackson?

Ally me mira, todos me miran y juro que solo por esta ocasión dejaré que me acorralen, después haré sus vidas miserables.

- Cierto pero que sea Tequila.

Ally y Perry sonríen y Lilith se burla de mi con su mirada.

Actulidad

Estacionó es auto en mi lugar de siempre y me dirijo al hospital.
Hoy debería de reincorporarse Lilith.

Me dispongo a caminar por los pasillo antes de irme a mi oficina, no encuentro a Lilith por algún lado pero si veo a Nancy con Perry discutiendo. Me acerco para hablar y no puedo evitar escuchar lo que dicen.

- No lo sé - contesta con pesar Perry.

- Pues yo si, no vine a sufrir, vine a ser una excelente cirujana no a sufrir por tonterías - la voz de Nancy por primera vez se escucha segura - no me sentaré a esperar algo que no estas dispuesto a dar. No soy Lilith y tú no eres Jackson. Yo no aceptaré un trato.

- Sabes que lo he propuesto como una manera de prueba para evitar dañarnos.

- ¿Más? Porque tal vez tú no has sido dañado por mi, pero yo si que lo he sido por ti - Nancy suspira con pesar.

- Creo que me estoy enamorando de ti Nanceline Frederick - confiesa Perry en un intento desesperado por retenerla.

- ¿Y sabes que creo yo?

Un silencio sepulcral se acentúa hasta que Nancy decide volver a hablar

- Yo creo que no merezco lo que ofreces - Me acerco un poco más para observar y logró ver que Nancy se mira las uñas - visto Gucci y Prada, tengo un Mercedes-Benz y poseo un padre amoroso conmigo. No me conformare con migajas de lo que crees que es amor y ¿sabes por que? Porque soy la maldita hija del senador así que vete a la mierda jodido imbecil.

Perry queda pasmado y Nancy se va pasando por mi lado de manera apenada por todo lo que acaba de decir.

Me acerco a Perry y le doy una palmada en la espalda.

- Sabemos todos que solo te acercaste a ella por sexo - él me mira con culpa.

- No se que tiene de malo, tú lo hiciste y tampoco salieron bien las cosas - me acusa.

- Si pero la diferencia es que desde un principio deje en claro las cosas y tú no, tú la endulzaste con palabras y le prometiste cosas durante este tiempo - se frota la cara - y cuando sentiste que se estaba convirtiendo en algo más vas y te follas a una enfermera en sus narices. La diferencia entre tú y yo es que yo si tuve claras mis intenciones y no fui un hijo de perra como tú. Acéptalo, lo que hiciste estuvo mal.

- Lo sé por eso quería intentarlo, pero primero quería probar con un trato como el tuyo.

- Ella lo ha dicho, ella no es Lilith. Nancy es diferente a las demás chicas, es más dulce, ella no mendiga amor porque toda su vida lo ha tenido. No necesita ese amor sucio que le ofreces, ella postula a algo más que eso.

Perry asiente comprendiendo mis palabras.

- Lilith...

Su nombre queda en el aire cuando la veo venir hacia a donde estamos.

- Soluciona lo tuyo, al menos tu error creo que puede tener solución - Perry se larga y me deja solo.

Me acerco a ella y percibo el mismo aire que tenía cuando llego.

- Ya me han dicho, no tiene que perder el tiempo diciéndome que no puedo hacer nada relacionado a cirujia mayor - es dura, su voz es dura y fría.

La estoy perdiendo y por primera vez siento que me ahogo en el pánico que tengo.

- No es lo que quería decirte.

- Entonces no hay nada que discutir. Si no es por algo laboral no se acerque a mi.

Cruza de largo y la intento detener pero ella me golpea la mano y sigue su camino.

Se que le fallé, sé que lo hice mal, pero la extraño, no es necesidad pero si amor o eso creo. Ambos somos carentes de mostrar afecto pero aun así nos entendimos y nos enamoramos, porque se que ella también me ama.

Besame Mucho(borrador) Historias para obsesionarse. Descúbrelo ahora