Capitulo 4

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Carla: -Luego te diré, ahora debemos deshacernos de este auto.

Lucrecia: -¿Y en qué andaremos?

Carla: -Déjame pensar...¡Lo tengo! Debemos chocar este auto y dejarlo donde sea.

Lucrecia: -¿Y a dónde nos iremos?

Carla: -A un hotel y no un cinco estrellas amiga, debemos sacrificarnos un poco...y daremos nombres falsos.

Lucrecia: -Pero nos pueden identificar con los número de tarjetas o describiéndonos.

Carla: -Ok, ya arreglo eso- quedé pensativa ''¿Cómo rayos me deshago de ese idiota sexy?''

Lucrecia: -¿Qué tanto estarías dispuesta a sacrificar por no ir a ese internado?

Carla: -En este instante, todo ¿Qué tienes en mente?

Lucrecia: -Efectivo, pagar con efectivo. Cambiarnos el look mega rápido y fingirnos lesbianas.

Carla: -Bien, hecho. Ya estás aprendiendo- chocamos las manos.

Lucrecia: -Bien, me dirigo hacia un salón a que nos cambien el peinado, luego vamos a una tienda alejada de la ciudad para la ropa y sacamos dinero de las tarjetas, pero espera ¿No te las han cancelado ya?

Carla: -Ay Lu. Una debe estar preparada para situaciones como esta. Hice una tarjeta a mi nombre únicamente sin el más mínimo contacto con mis padres a una cuenta sin límite.

Lucrecia: -Eres una genio.

Carla: -Sin halagos porfavor- dije riendo.

Nos dirigimos a un lugar tipo salón de belleza

Carla: -Lucrecia ¿Qué es este lugar? - le susurré.

Lucrecia: -Aquí trabaja un amigo mío que fue despedido del salón que voy hace unos meses.

Carla: -Dime que no lo despidieron por hacer un mal corte.

Lucrecia: -No. La jefa lo hallo en el baño dándose de halones con otro chico.

Lu y yo soltamos una carcajada.

Entramos.

Bennie: -Lucrecia, cariño. No pensé que vendrías aqui- le dio doble beso.

Lucrecia: -Es que mi amiga y yo queremos un cambio de look radical pero muy calladito.

Bennie: -Soy una tumba. Hola hermosa- se dirigió a mí.

Lucrecia: -Carla él es Bennie.

Carla: -Hola ¿Podemos hacer esto rápido?

Bennie: -Por acá.

Ambas nos sentamos frente a los espejos. Bennie me atendió a mí y otra chica y a Lu.

Bennie: -Dime ¿Qué tan radical lo quieres?

Carla: -Rojo, flequillo y liso ¡Es todo!

Bennie: -¿Estás segura? Tienes un hermoso cabello rubio y ondulado.

Carla: -¿De quién es la cabeza? ¡Hazme lo que te digo pero ya!

Bennie: -Ok ok- comenzó cepillarme el cabello.

Lucrecia: -Negro y corto...

Carla: -¡Mierda, Lucrecia!

Lucrecia: -¿Qué pasa?- asustada.

Carla: -Existen las malditas pelucas...Gay, tráenos una peluca roja, con fleco y lisa y una negra y corta ¡Pero ya!

Bennie salió corriendo y buscar las pelucas.

Lucrecia: -¡Y no te quedes con nadie en el baño!

Bennie regresó... nos puso las pelucas y quede con un cabello rojo intenso con ondas y Lu con uno de estos cortes negros cortos que se ponen las señoras viudas de 40 años. No estaba nada mal.

Carla: -Maldito gay ¡Te dije liso!

Bennie: -L-l-lo siento. Los rizos están de moda y creí que...

Carla: -¡Cállate! ¡Vámonos Lu!

Lucrecia y yo salimos.

Bennie: -¡Pero son $500!

Lucrecia: -Bennie, no andamos efectivo. Prometo pagarte pronto.

Subimos al auto y huímos del lugar y nos fuimos a una tienda, compramos ropa normal pero de otro estilo, luego echamos a andar el auto hasta que chocó con un árbol en un parque, salimos corriendo y caminamos como unos 20 minutos hasta que hallamos un hotel.

Lucrecia: -Pero que discreto.

Carla: -Entre más grande más se les dificultará hallarnos.

Nos tomamos de la mano y entramos.

Recepcionista: -Buenas noches, Señoritas. ¿En qué podemos atenderlas?

Carla: -Mi novia y yo queremos pasar una noche candente. Dénos una pinche habitación.

Recepcionista: (tecleando) -¿Con registro o anónimas?

Lucrecia: -Anónimas.

Carla: -Pero que tímida eres mi reyna, así no te portas en la cama.

Lucrecia: -Es que mi lado salvaje sólo es para tí.

Recepcionista: -¿Tarjeta o efectivo?

Carla: -Tarjeta- saqué mi tarjeta especial.

Lucrecia: -¿Tus padres no saben de la existencia de esa tarjeta, cierto?

Carla: -No tienen ni idea. Ahora actúa lésbica o no nos creerán.

Recepcionista: -Aqui tienen, señoritas. Sus llaves. Botones, por favor guíelas a su habitación.

Seguimos al idiota botones, subimos al décimo piso y entramos a la habitación.

Lucrecia: -Si quieres que hagamos el amor debes convencerme- bromeó.

Carla: -Loca. ¿Qué hora es?

Lucrecia: -Cuatro de la mañana.

Carla: -Nunca pensé decir esto Lu pero, debemos irnos a dormir.

Lucrecia: -Está bien.

Nos quitamos la ropa y usamos una más holgada que habíamos comprado y nos recostamos en la cama, luego de unos minutos quedamos dormidas.

A la mañana desperté.

Carla: -¡Lucrecia!- la desperté-

Lucrecia: -¡No, Samuel, No estamos en el hotel Flamingo!- dijo exaltada.

Di una carcajada.

Carla: -Lu, que negra conciencia tienes que ya ni duermes bien.

Lucrecia: -¿No nos hallaron?

Carla: -¡No! Lo logramos, amiga.

Lucrecia: -Bien, voy a darme una ducha. Llama a la recepción para que nos manden el desayuno.

Carla: -Bien- tomé el teléfono que estaba al lado de la cama.

Recepcionista: -¿Hola?

Carla: -Quería ordenar dos órdenes de desayuno imperial, porfavor.

Recepcionista: Si, señorita- colgó.

Salté de la cama y me paré sobre ella, me quité la camisa quedando únicamente en ropa interior y comencé a bailar como loca, Lu salio en una bata.

Carla: -¡Ganamos!- Lucrecia se lanzó a la cama conmigo y comenzamos a saltar sobre ella.

Lucrecia: -No nos llevarán a ése estúpido internado.

(Se abre la puerta)

Samuel: -No estés tan segura...

niña mal [carmuel]Donde viven las historias. Descúbrelo ahora