-Kenia, despierta por favor- me decía Román a lo que y yo gruñí- te trajeron el desayuno.
Abrí los ojos, sentí el estómago rugir debajo de mi piel, estaba por sentarme pero estaba técnicamente bien sujeta a la cama del hospital. Entre cerré los ojos hacia Román como si fuera la amenaza.
--¿Qué pasa?, ¿ahora estoy en el manicomio?
-Tú epilepsia se hizo presente en la madrugada, después de que llegamos. Los doctores dicen que se te infecto la herida, que retuviste líquidos y expusiste tu infección. Sin incluir que estas bajas de plaquetas por la anemia- me comenta frustrado.
-Entonces, ¿me alimentas por fis?- le sonrió ignorando todo lo que dijo.
Se acerca el plato de comida, para cumplir con mi petición.
-¿Por qué no me dijiste de tu epilepsia?- me reclama al meter una cucharada de la sopa en mi boca con el ceño fruncido- quede como un estúpido cuando preguntaron "desde cuando tenías estos episodios"- dice imitando la voz del doctor o eso supongo- no pasare por esto otra vez, ¿entendido?
-Nunca salió el tema de una enfermedad crónica, Román- advertí – sería raro decirte "oye, ¿te dije que me convulsionó cuando tengo estrés desde los 10 años?, solo te digo por si alguna vez te pregunta el doctor.
-Me hubiera servido, aquí solo dejan pasar familiares, parece que nunca salimos de esta relación- dijo dándome más de la sopa.
Después de acabar mi desayuno, él salió a comer, la enfermera me ayudo a quitarme los cinturones que me mantenían pegada a la cama de hospital.
-Disculpe, ¿Cuánto le debo al hospital?- le pregunto a la enfermera antes de que saliese de mi campo visual- pregunto porque es mi segunda vez aquí.
-La estación de radio que está a unos kilómetros se encarga de eso, no sabría explicarle bien, pero en dirección si pueden.
>>ya decía<< pienso.
Se deben sentir culpables por el accidente de la cabina, cuando me den permiso de salir podre regresar a la cabina, le avisare a Carol. A veces me sentía mal por no ser reconocida del programa, pero era algo lógico, solo se escuchaba mi voz porque no dejaba que me grabaran. Cierro mis ojos para recordar a tientas lo que estaría haciendo en estos momentos si estuviera en la estación, se escucha que tocan la puerta y me obligo a abrir los ojos y descubro a Jude.
-¿Se puede pasar?- murmura al asomarse en la puerta, le asiento y él entra a la habitación- puedo volver en otro momento si quieres, no quiero molestarte.
Negué con la cabeza y le hice señas de que se sentara donde era el lugar que Román ocupaba hace unos minutos.
-Yo sé que no debería haber venido por que no te conozco de nada, pero no paro de recordar como estabas ayer, tan frágil- dijo casi susurrando y me mostro lo que traía en las manos, lo cual me hizo sonreír- sonara raro pero en tu programa de radio dices que te gusta el chocolate.
Me entrego los chocolates casi con nerviosismo, era muy tierno de su parte.
-Gracias, por esto y lo de anoche.
-No es nada- dice al acomodarse mejor en su lugar y juguetear con sus dedos incomodo- no debería decirte esto pero, mi madre antes de morir tuvo una hemorragia pulmonar y se veía casi exactamente igual que tú- dijo aún sin mirarme- por eso lo de anoche.
-Así que viniste para asegurarte de que no estoy muerta, ¿no?
Mi comentario no tenía ningún sentido de burla, solo usaba mis pocas neuronas que servían frente al aspecto de dios griego tallado de pies cabeza que es Jude. Él sonrió a mi intento de chiste, después de eso nuestra plática fue más neutral, hasta que anunciaron que la hora de visitas estaba finalizando, lo que quiero pensar que lo obligo a retirarse de mi habitación. A pesar de que Jude solo venía a asegurarse de que seguía con vida, me invito a salir un día que ya no estuviera internada, con comida buena y entretenimiento barato pero interesante. Solo recordarlo me vuelve la risa.
~~~~~~
-¿Te gustaría salir conmigo?- susurra bajo, termino de completar el sudoku de su periódico con una sonrisa disimulada- no ahora, claro está. Cuando salgas de aquí o cuando te sientas mejor, si no quieres está bien. Obviamente como amigos- dice rápidamente cuando miro sus ojos azul cenizo- porqué tienes novio, no quiero causarte problemas.
Mentalmente mi sonrisa diría mi respuesta, en cambio, me muerdo el labio inferior.
-No tengo novio, pero no se lo digas a las enfermeras- le susurro al entregarle el periódico- te mandare mensaje cuando me recupere, ¿te parece?
~~~~~~~
-¿Te vinieron a meter gas de la risa mientras yo no estaba?
Román hace su presencia notar al instante que habla, trato de ocultar mi sonrisa pero no logro disfrazar mi buen humor.
-Me visitaron, tal vez sea por eso.
>>Tal vez sea el chico guapo, con ojos preciosos, boca perfecta y con un cuerpo sensacional<<pienso para mí.
-Seguramente alguien de tus amantes. Recuerdo que no me has contestado sobre el tipo de anoche.
Identifico bien a quién se refiere, estuvo aquí hace unos minutos tratando de a completar la sopa de letras antes de que yo lo terminara sola. Su boca fruncida me puede decir que está desaprobando a Jude, o algo anda mal en general. Suelto un suspiro de dolor al sentarme en la camilla para estar a la altura de él.
-No es de tú interés-contestó.
-Es cierto, solo quiero saber que pasara cuando te diga sus sentimientos en una quinta cita- dice con sarcasmo y en burla- ya sé, no pasara nada. Porque cortaras con él, hasta que estés aburrida lo volverás a citar.
Lo observe un momento, esta era una de las razones por las que me preguntaba sobre los sentimientos que tenía por Román. A veces se metía demasiado en mis asuntos en vez de ocuparse en su rutina diaria. Me daba igual si se quería burlar de mi estado de vida, si no lo veía correcto, pero él siempre decía algo totalmente diferente con sus ojos que lo que salía por su boca.
Y en este momento me decía "puta".
-Como dijiste antes, no sé si es el indicado- refuto molesta, le doy la espalda al acomodarme nuevamente en la camilla sin lastimarme demasiado con la intravenosa- quiero dormir.
-Pues duerme- bufa y volteo los ojos por su comentario hostil.
Sabe que voltee los ojos por que un "duérmete ya" escucho con su voz. Y eso hago, agradezco que no me cueste dormirme al cerrar los ojos.
Ya había pasado días internada, eran las cuatro de la tarde en un domingo que me dieron de alta. La trabajadora social fue rápida, tardo unos 30 minutos en tener mi expediente listo para egresarme del hospital. Me despedí de las enfermeras del turno de la tarde, eran las más agradables (bueno, después de turno mixto en fin de semana), el transcurso al departamento en largo y silencioso, la música en el coche logra quitar una parte de la tensión que existe entre Román y yo. Puede parecer que ambos somos dramáticos por una pequeña discusión, pero no es solo eso, este tema siempre lo toca cuando quiere hacerme sentir mal, aparte de que disfruta de molestarme, y si supiera descifrarlo, diría que hay algo más en su molestia conmigo.
Román abre la puerta con una mano mientras me sostiene con la otra, sabe que ya debería dejarme volver a moverme por mi propia fuerza, pero es tan necio en evitar que me derrumbe. Suelta mi cintura para cerrar la puerta y logro avanzar lo más rápido que puedo para dejarme caer en el sofá de la sala, hice un gesto de dolor pero al menos estaba más cómoda que en la camilla de hospital.
-¡¿Te volviste loca, Kenia?, puedes lastimarte más!- comienza a gritar.
Lo ignoro mientras me acomodo mejor, él sigue gritando, a todo en general. Reviso Facebook y le mando un mensaje a Jude antes de suspirar, no pensé en que era mejor ir directamente al cuarto. Diablos.
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Hola, perdón por no publicar nada. Espero disfruten el capitulo y si tienes sugerencias, hagan melas saber, lindo día.
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Lover's
Teen FictionEres el tipo de persona que se clasificó como amigo en mi vida, quiero decir que te pienso desde hace un tiempo diferente, pero te e pensado así siempre, desde ese día que decidiste abrazarme en el campus después de tus estúpidas preguntas. Eres mi...
