A él le gusta verme.
Lo he notado.
Lo he vigilado.
Estoy fuera de su alcance.
Estoy arriba y él en la nieve.
Ahora hay nieve.
Que se vaya que quiero irme.
Pero él levanta la vista al cielo.
Lo hace todo el tiempo. Y no puedo detenerlo.
Debo quedarme aquí, donde hace frio.
Aquí, donde no he conciliado el sueño.
El viajero sin límites. Él.
Ahora tiene un límite.
Y me ha atrapado en su burbuja.
Donde soy tiesa como una roca.
Y profundamente infeliz.
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Perenne
Poetry"Aprendimos a ser eternos. A seguir aquí milenio tras milenio. A quedarnos quietos por siempre. Y a amarnos como nadie. Y aunque fuimos rebeldes. Lo hicimos bien. Aprendimos a dormir del lado correcto de la cama. Con la cabeza abajo, o arriba. De...
