Capítulo 33

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Estamos desesperados, aunque solo llevan cinco minutos encerrados en la habitación con mi padre parece que llevan 3 horas y empezamos a perder los nervios:

-¿Qué ha pasado?- pregunta mi madre en cuanto una enfermera abre la puerta de la habitación.

-Hemos logrado estabilizarle pero se le acabaron las visitas por hoy. Necesita descansar así que pueden irse a casa, no merece la pena que se queden aquí esta noche-.

-No pienso irme-

-Phoebe todos necesitamos descansar y más tú en tu estado- dice Teddy.

-Vamos cariño- dice mi madre mientras me abraza y comienza a caminar junto a mi.

Durante varios días mi padre tiene las visitas muy restringidas por lo que solo entra mi madre y algunas veces mi hermano, yo no me he atrevido a entrar porque después de mi visita a mi padre le dio el paro-cardíaco y me da mucho miedo que vuelva a pasar.

Entrado el fin de semana cambian a mi padre a una habitación normal donde todos podemos visitarle. Gracias a los cuidados y las atenciones de mi abuela Grace mi padre ha mejorado mucho, claro está que mi abuela no iba a permitir que su hijo tuviera alguna carencia en el hospital donde ella trabaja.

-¿Vas a subir a ver a papá?- pregunta mi hermano Teddy.

-No se si es buena idea después de lo que pasó-

-Phoebe no fue tu culpa, además papá ha estado preguntando mucho por ti- dice Teddy mientras acaricia mi mano para tranquilizarme.

-Vamos juntos ¿si?-

-Está bien, vamos-. Teddy me acompaña hasta la habitación de papá y entra conmigo:

-Hola papá, mira quien ha venido-. Al decir eso Teddy tira de mi para que entre:

-Hola- digo tímidamente.

-Phoebe cariño- dice mi padre un poco emocionado.

-¿Por qué nos ha venido a verme hasta ahora?- me pregunta mi padre.

-Porque la última vez que estuve aquí...-. No me siento capaz de terminar la frase.

-Piensa que el paro-cardíaco te dio por su culpa-

-Eso es una tontería. Phoebe el ataque me dio porque me di cuenta de que no podía mover las piernas- me explica mi padre.

-Y yo pensando que fue por mi culpa- digo un poco avergonzada, no he venido a ver a mi padre en una semana por eso.

-¿Qué tal mi nieto?- dice acariciando mi vientre.

-Estupendamente- digo sonriendo, me alegra saber que mi padre se preocupa por mi pequeño.

-¿Qué tal las piernas?- pregunto.

-Ya las puedo mover un poquito más-

-Me alegro mucho papá, me aterraba la idea de que no pudieses caminar-

-Gracias a tu madre me he tomado esto mucho mejor-

-¿Lo habéis arreglado?- pregunta Teddy.

-Si, vuestra madre y yo hemos tenido mucho tiempo para hablar estos días-

-Me alegra saber eso papá- dice Teddy.

-Quiero que sepas que no voy a interponerme entre Kevin y tú, ni al tema del bebé por supuesto- dice con una pequeña sonrisa al mencionar al bebé.

-Por cierto ¿cómo están las cosas entre Kevin y tú?- pregunta mi hermano.

-Mal, estamos muy preocupados. No sabemos nada de él desde ayer y nos preocupa que le haya pasado algo- digo realmente triste.

Phoebe Grey, una historia de amor y venganza.Historias para obsesionarse. Descúbrelo ahora