Capitulo 25

160 3 0
                                        

-¿Que haces aquí?.

-Ya no puedo más te amo mucho, ya no soporto un día más sin ti.

-Edward. Hay tome la decisión me lancé a sus labios.

Me beso, un beso lleno de amor, de deseo, de pasión; retrocedimos hasta que mis piernas chocaron con la cama, nos tumbamos sobre ella, él encima de mí aún sin despegar nuestros labios.

Cuando nos falto el aire comenzó a besar mi cuello fue bajando hasta que llego al inicio de mis pechos, beso sobre la blusa, sentí como una de sus manos baja por mi cintura hasta llegar a mi muslo el cual acarició de arriba a abajo por encima de la falda y vestido. Lleve mis manos hasta su cabellos lo acaricie suavemente enredando mis dedos en sus rebeldes mechones.

Con sus manos saco desabrocho el top, lo saco por arriba.

-Eres perfecta.Susurro sobre mis labios, para finalmente unirlos en otro beso.

Baje mis manos por su espalda, baje por su espalda hasta meterlas dentro de su camisa acaricie de arriba a abajo.

-Mmmm. Ronroneo.

Sonreí.

Comenzó a mordisquear mi pezón sobre mi sostén primero uno y luego el otro, fue bajando por mi abdomen hasta llegar a mi ombligo con su lengua jugo con él ganando gemidos por mi parte, escuche su hermosa risa sobre mi piel.

Se acercó hasta mi intimidad quitó la falda y comenzó a masajear mi clítoris por encima de mi ropa interior, siguió así por unos segundos más, movió un poco mi braga y metió uno de sus dedos, gemí fuertemente Edward me estaba volviendo loca.

-¿Te gusta?. Pregunto con su cara en mi intimidad provocando cosquillas en esa zona.

¿Pero que pregunta?

-Sí. Dije, seguía con su dedo en mi interior que pronto fue sustituido por su lengua la cual me acaricio de arriba a abajo sentía que mi orgasmo estaba por llegar, lleve mis manos sobre su pelo empujando su rostro más a mi intimidad.

Podía sentir su sonrisa.

-Tranquila.Susurro.

-Yaa noo pueedoo másss. Dije entre gemidos.

Sentí como Edward se alejaba.

-¡EDWARD!. Grite quería que terminara.

-¿Qué?. Pregunto de manera inocente.

-Por favor.

-¿Por favor qué?.

-Te necesito dentro de mí ¡AHORA!.

-Tus deseos son ordenes. Se puso de pie y se quito su ropa ¿por qué rayos aún la traía puesta? se acerco de nuevo y me arranco mi braga para hacer lo mismo con el sostén... tendría que ir al centro comercial a comprar más.... pero eso no importa ahora.

Se coloco entre mis pierna, sentía su miembro sobre mi muslo estaba duro y listo para mí. Acerco la punta de su pene hasta rozar con mi intimidad... estaba por penetrarme pero no lo deje, con la fuerza que me quedaba nos dimos vuelta y me coloque sobre él. Esta vez sería yo quien llevara el control.

Nada es lo que pareceDonde viven las historias. Descúbrelo ahora