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Alessia se quedo atónita viendo al italiano, nadie le habia dicho ese tipo de cosas y sin previo aviso su corazón comenzo a latir con fuerza.
Leonardo no sabia que le ocurria con la rubia pero no podía sacarla de su cabeza, Alessia estaba siendo una obsesión para él, obsesión que no estaba dispuesto a controlar.
Alessia agarro su copa vacia de champán y se sirvió más, la bebió sin detenerse mientras veia al italiano y su sonrisa burlona impregnada en la cara.
- ¿nerviosa, amore?- cuestionó bebiendo de su copa
Alessia no lo admitió pero si, nadie en sus 29 años de vida le habia dicho algo tan bonito, la rubia tenia un habilidad nata para ahuyentar a los hombres Que la rodeaban, normalmente ellos huían al ella negarse a tener sexo casual.
- me tengo que ir- dijo con voz decidida, alessia tomo su bolso y se levanto de aquella mesa, el italiano imitó su acción y la detuvo tomandola del ante brazo.
- no pensé que fueras tan cobarde- murmuró
- eso pasa con los desconocidos, uno no sabe que hay detrás de las sonrisas de la gente - susurró.
Lo volvía loco, y no era por aquel vestido que se le marcaban en las curvas de su cuerpo, no era el provocativo labial rojo que llevaba en los labios, ni siquiera eran aquellos tacones que lucian sexis en sus piernas largas, era ella y su maldita forma de ser, tan misteriosa, tan fuerte y agerrida.
Leonardo la tomó de las mejillas evitando que se alejara y estampo sus labios en los de la rubia, a pesar de que no le respondió, el mafioso no se alejo, al cabo de unos segundos los labios carnosos de ella comenzaron a danzar en sintonía con los del italiano, ambos encajaban perfectamente que de pronto el mundo a su al rededor se disipo.
Alessia estaba aterrada de lo que el italiano le habia hecho sentir con solo un beso, pero le fue completamente imposible no desear más, se imaginó lo que aquel guapo italiano podría hacerle con aquellas manos que la sujetaban con fuerza, sin previo aviso un gemido salio de los labios de la rubia, la piel comenzaba a quemarle cuando el comenzo a descender los labios por su cuello.
Y entonces reaccionó.
Ella no era digna ni merecedora de que un hombre la tratara bien.
Leonardo sonrio cuando sintió las manos de la rubia navegar por su pecho, lentamente se dirigieron a su espalda donde paso sus manos hasta tomar el arma que estaba en el cinturon del mafioso.
Alessia dirigió el arma a la cabeza de Leonardo y con el enojo empañando sus ojos lo miró - dijiste que no harias nada que yo no quisiera- susurró - prometiste no tocarme- grito con enojo aún sosteniendo la pistola.
Leonardo estaba sorprendido con aquella repentina reacción, ella parecia disfrutar de aquel beso tanto como él, sintió el metal frio del arma en la frente y los pensamientos vagos se esfumaron al ver los nudillos blancos de la italiano abrazando el cuerpo del arma, ella estaba aterradamente decidida a darle un tiro.
- Alessia, amore suelta eso- pidió León de manera amable, no queria asustarla poniendose rudo con ella - tu no sabes usarla y te puedes hacer daño
Ella quitó su mirada enojada de los ojos azules del mafioso y dirigió la vista al jarrón chino que tenia mas de mil años y sin remordimientos le disparó.
- puedo disparar mejor que tú - movió la pistola sosteniendola en el lado izquierdo del italiano, aquella mujer era una caja de sorpresas que amaría desifrar.
- amaría morir entre tus brazos... - susurró, de un agil moviendo le quitó el arma tomo ambas manos de la rubia y las dirigió a su espalda donde las mantuvo mientras guardaba el arma en su cinturon, la apoyo inclinada en la mesa disfrutando de aquella vista tan provocadora.
Alessia reprimio un gemido al sentir el amigo del italiano rozandole el trasero, aquella reaccion de parte de su cuerpo la tomó totalmente de sorpresa, por primera vez en años se sentía deseada y excitada y no sabia cual de las dos era peor.
- ...pero eso no va a suceder hoy, cara - gruño antes de dejarle un pequeño beso en los labios.
- ¡ escuche disparos ! - grito alonzo llegando con un arma entre sus manos - ¿estas bien, León? - cuestionó el sicario a su jefe
- sí, largo de aquí - ordenó con voz demandante sin importarle la posición tan comprometedora en la que se encontraban.
- ¡quitate! - ordenó la rubia - quitate, Leonardo me estas aplastando - gruño enojada
- no puedo creer que le hayas disparado a mi jarrón chino de 1000 años - exclamó el italiano soltandola
- no hagas tanto drama, estaba horrible y ademas era tan falso como tus promesas - la rubia comenzo a caminar a la salida sin tomarle importancia al horrible jarron chino hecho añicos en el suelo
Alessia solto el aire que estaba reprimiendo cuando cerro la puerta, Natalie estaba en el sofa viendo peliculas de bajo presupuesto mientras comia una rebanada de pizza.
- que bueno que llegas - sollozo su amiga - me comporte como una rufiana en la mañana, te pido disculpas.
- ya lo habia olvidado - mintió la rubia sentandose al lado de su amiga
Se quedo con la mirada centrada en la televisión pero su mente no, ahi se reproducían una y mil veces aquel beso con el italiano, los labios le hormigaban de solo recordar la manera tan apasionada en que la habia besado, aquel hombre era arte puro.
- ¿ como te fue con Leonardo? - pregunto Natalie sin despegar la vista de la televisión
- me besó - confesó aún aturdida, la mirada curiosa de su amiga se dirigió a ella mientras sus labios se curvaban en una sonrisa.
- ¡¿ De verdad ?! - gritó - mañana mismo le pongo un altar a ese hombre- bromeó ganandose un golpe de parte de su amiga - ¿y qué sentiste? Cuentamelo todo, mujer.
- no sentí nada, Natalie- mintió - termine disparandole a su jarron chino de más de mil años de antigüedad y luego me fui de ahí.
- podrás engañar a Leonardo, dispararle a sus jarrones chinos de mil años pero no a mi - dijo Natalien- sí le disparaste a ese pobre jarron inocente fue porque sentiste algo con aquel beso.
Alessia se lo planteó, hacia años que no habia besado a alguien y se habia sentido tan bien, los labios del aquel italiano mentiroso tenian el cielo impregnado en ellos, no importaba lo que su razonamiento diga al respecto, ella quería más de aquel italiano.