Caminaba
La luz de luna me acompañaba
La brisa del aire me abrazaba
Y mis pensamientos se dirigían hacia ti
El frío cemento del suelo retumbaba con cada paso
La luz de luna me guiaba
Y sentía que tu sombra me custodiaba
El cemento se convirtió en un verde jardín
La suavidad del pasto me acarició
Y al llegar a mi destino
La misma luz de luna te iluminó
Te miré
En ese pedazo de piedra
Solo eso ha quedado de lo que fuiste
Tu lápida es lo único tangible
Pero la luz de luna me sonrió
Y me recordó que aún sigues... aquí, en mí.
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Veladas de insomnio
PoesíaHay noches que se vuelven interminables, largas y tediosas noches. Donde la oscuridad se vuelve una aliada para que surja la magia. Y es en esos momentos, cuando la creatividad florece, las palabras fluyen y poco a poco van tomando una forma extraor...
