Capitulo V

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El plan

Lúa

Esta fue la primera vez en la vida que me desperté antes que sonara el despertador y me levanté de la cama sin rezongar.

El apocalipsis esta cerca...

Bueno no sé si exactamente el apocalipsis, pero sí el fin de mi vida. Bajé con una sonrisa en la cara, preparé el desayuno y esperé a la familia sentada con la mesa servida. Sí, esta soy yo tratando de bajarle los humos a mi madre.

Hoy es la cita con el director del instituto, donde el muy desgraciado me va a quitar un peso de encima contándole a mis padres todo lo que hice este ultimo semestre... o para ser exactos, todo lo que no hice.

¿Me expulsaran? no pueden hacer eso, ¿o sí? Tampoco es que estoy reprobando todas las materias, simplemente no me llevo bien con: matemática, física, química, biología... ¡Ay dios, me van a expulsar!

Calma, calma, piensa en una posible salida.

Ya hablamos sobre la posibilidad de ser stripper...

¡Eso no! Pide asesoría o algo... Con razón estas aplazando todo, mensa.

Bingo, eso es lo que haré. Estando en la cita preguntaré si cabe la posibilidad de que me otorguen un tutor del programa de ayuda al estudiante que tiene la secundaria y con eso mejoraré mi promedio. Sólo necesito que el señor Shu se apiade de mi alma y alguno de los voluntarios este libre ya que estamos a mitad de año y estos de piden a sus principios.

🌙

El señor Shu no se apiadará de mi alma. El maldito desgraciado está disfrutando esto, lo sentí apenas llegamos. Todo el tiempo que perdí ideando el plan fue en vano. Ni siquiera sé por qué me detesta tanto.

¿Será porque pintaste con aerosol su auto en la broma del último primer día?

Puede ser... Maldito, desgraciado y encima resentido.

Al poner un pie en su oficina, le pidió cordialmente a mis padres que no esté presente en la reunión y azotó la puerta en mi cara. Me encontraba en la sala continua, podía ver de espaldas a mis padres y la falsa sonrisa del director. Busqué otra distracción ya que si seguía preocupándome por lo que Fermín diga, me iban a salir canas verdes. Ofelia, la asistente que se encontraba detrás del escritorio frente a mí, me preguntaba cómo estaba y hablaba sobre temas variados para despreocuparme un poco.

A decir verdad, es una de las pocas personas que me agradan en esta institución. Siempre trata de hacerme sentir mejor, mostrándome que mis problemas no deben abrumarme o sino no podré disfrutar de mi adolescencia. Parece ser una abuela joven pero amigable y divertida. Nos conocemos desde la primera vez que me enviaron a la oficina del director, en primer año de preparatoria. Para ese entonces estaba aterrada por la reacción de mis padres, temía decepcionarlos, supongo que son cosas a las cuales me acostumbré a hacer.

La charla que tenía con Ofelia sobre un libro que comenzó hace poco se interrumpió al momento en que escuchamos la puerta del señor Shu abrirse. Mis padres seguían en su lugar, mientras Fermín me miraba despectivamente e invitaba a tomar asiento junto a Gea.

Mi padre me dedico una sonrisa antes de que me sentara y el director comenzara a hablar.

— Bueno Lúa, hemos hablado y llegamos a un acuerdo—ya estaba acomodado en su lugar frente a nosotros mientras repiqueteaba su bolígrafo en el expediente que se encontraba desplazado por toda la mesa. Contenía varias hojas que -podría asegurar- hablaban sobre mi conducta.

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⏰ Última actualización: Feb 17, 2023 ⏰

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