Extra #2

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Bravo—Años después

A lo largo de los años mi odio hacia la persona de Lyon aumentaba en extremo, así como mi amor por Damon. Él es la viva imagen de su madre: Valiente, sin miedo, a todo dar y con su toque de humor característico de ella. Él no sabe que soy su tío, pero ambos sabemos que tiene una conexión innegable conmigo. Haddes juro guardar bien el secreto, a él no le convenía que se supiese que un hijo de príncipe este bajo su jurisdicción. Damon me ve como un amigo confiable y eso esta bien. Pero...

Tuve que traicionarlo. Él heredo algo de su madre que es un problema a veces: confía con todo el corazón. Y no lo hice por envidia, es lo que quise mostrar. Haddes me estaba ayudando a llevar a cabo mi plan de venganza hacia Lyon, pero él muy maldito era escurridizo. Tuve que invocar una guerra para que saliera de su escondite, esa sabandija. Sé que Damon me odio por mucho tiempo, lo reconozco. Pero hice lo que hice por un gran bien.

Pero al final, las cosas salen como uno espera ¿no?

Amé a mi hermana como a nadie en el mundo, así como también amé a Damon. Al final él merecía saber la verdad, por eso le hice recobrar la memoria cuando hice que se desmayara en el campamento de retirada que tenían. Necesitaba a Damon para que él mismo lo mate, porque él muy maldito de Lyon estaba bajo maldición. Estaba en la guerra decisiva por la paz de los reinos y yo aquí buscando si todavía la escoria vivía, pero lo vi... el maldito aún no estaba muerto.

— ¿En serio aun no lo has matado? ¡Después que todo lo que te hizo!—le grite alterado a Damon mientras le daba un espadazo a Lyon.

— No, su vida no vale nada—Me gritó más fuerte, dejame darle un buen motivo para que ya lo mate.

— Él hizo que mi hermana se matara, ese malnacido—dije con odio, Damon procesaba todo rápidamente, tengo que decirle la verdad tan cruda para que entienda.

— Ustedes son un montón de mierdas, y saben que ¡qué bueno que se muriera!—dijo Lyon jactándose. Oh, eres hombre muerto idiota.

Rápidamente le clave una espada en el corazón mientras Damon se la clavó en el estómago. Él nos mira dolidos y su semblante cae rápidamente.

— Pero Damon... soy tu padre—lo miro con dolor.

— Tu nunca fuiste mi padre escoria. Nos vemos en el infierno—lo miró mal y la espada de Damon rebano la mitad de su cuerpo.

Me siento realizado, hice la promesa de que no descansaría en paz hasta que lo mate. Y lo logre, junto a Damon. Pudimos arreglar nuestras diferencias en la pelea y comenzamos a pelear juntos, hasta que, no me percate de que también se acercaba mi fin. Decidí dar mi vida para salvar a Celestia, era lo menos que podía hacer por Damon, esta guerra solo ellos dos pueden terminarla.

Pero aun me quedaban varias cosas que decirle a Damon, se las mostré en su mente como me enseño Cohen antes de él morir y él pudo comprender. Siempre te quise como mi propio hijo Damon y así siempre te querré. Kizam, tu fuiste mi mejor amigo, no sabes cuánto aprecie tenerte.

A pesar de los errores cometidos, pude descansar en paz cumpliendo mi promesa, mi vida se fue con una sonrisa en los labios al igual que Rosset.

.

Cerré mis ojos viendo las lagrimas de mis amigos cayendo sobre mi cuerpo, más no me esperaba encontrarme a Damon y Celestia con unas sonrisas en sus rostros.

«—¿La guerra termino?»

Ellos asintieron, nada fue en vano. Damon miro detrás de mí extrañado, miré y lo comprendí. Rosset y Hexagon nos miraban risueños. Ella me tomo la mano y también tomo la de su hijo.

«No saben cuándo tiempo los hemos esperado»

Y sonreí, al final todo valió la pena. Todo este Inferno llego a su fin.

Inferno |Destinados L.2| ✔Donde viven las historias. Descúbrelo ahora