Daniela es una chica timida, que le da miedo salir al mundo y mostrar lo que realmente es ella. Ella tiene un mejor amigo llamado Matt, a ella le gusta de hace mucho tiempo. pero el es un idiota y solo la ve como su mejor amiga.
Con el tiempo Daniel...
—Me preocupe por que no aparecías, les pregunte a todos, a Amelia, a Vick y nadie sabía dónde estabas, pero ahora que te veo sé que estabas con ese idiota del Partido, te dije que no salieras con él.
—Tú no tienes el derecho, para decidir con quién o no puedo salir, no eres mi padre.
—No, no soy tu padre, pero me gustas Dani, te lo he repitió miles de veces y tú siempre me rechazas y sigues como si nada, tu dijiste que no querías tener una relación ahora por lo de Alex, y lo respete por que sé que necesitas tu tiempo, pero no sabes cómo me siento que sales con chicos ahora, y me sigues rechazando, ya no puedo más Daniela, y tienes que tomar una decisión.
—No sé qué decir.
—Solo quiero que me des una oportunidad, de demostrarte que me gustas mucho, te puedo invitar a salir, si quieres te llevo chocolates y flores como esas novelas que te gustan, pero por favor dame la oportunidad.
Enserio me estaba diciendo todo esto, esto era justo lo que quería que me dijera, tal vez no lo de las flores y chocolates, pero si la parte que quiere demostrarme que le gustó, así que creo que tengo la mejor decisión que puedo decir.
—Está bien.
—Qué?, ¿Enserio? —Pude ver la cara de esperanza en su rostro
—Te daré una oportunidad, pero vamos a ir despacio, porque tu tambien me gustas Matt, desde que tengo memoria— Wow, se siente tan bien decirlo.
—Lo haré, lo que sea que me pidas lo haré, quiero luchar por ti— Y me agarro de la cintura plantándome un beso, como siempre dejándome sin aliento.
—Creo que ya es suficiente, debemos ir despacio—Dije, aunque no quería, tenía que controlarme
—Está bien, ¿entonces rarita te gustaría ir a una cita conmigo— Una cita?, Ahh quiero gritar de felicidad
—Está bien, pero creo que es mejor que te vayas, se está haciendo tarde.
—Tu siempre preocupándote por mí.
—Siempre — Dije con una tonta sonrisa
—Bueno entonces me iré, que descanses rarita— Dijo dándome un beso en la comisura de los labios.
—Adiós— Y es lo último que dije antes de que se marchará en su camioneta
Entre a mi casa todavía con la tonta sonrisa y fui a mi cuarto a cambiarme ropa y acurrucarme en la cama y pensar en todas las palabras de Matt.
***
Día de la cita:
Hoy iría a mi cita con Matt, decidí vestirme normal pero elegante, haci que me decidí por una camiseta hasta el ombligo, una falda negra de cuadros y una camisa de jeans, y unas botas negras.
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